May 09
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Yidis Medina le entregó a la Corte las colillas de consignaciones a cuentas de Teodolindo.

EL MIÉRCOLES 30 DE ABRIL, al cabo de tres fatigantes sesiones de indagatoria iniciadas dos días atrás, la ex congresista Yidis Medina entregó a la Corte Suprema de Justicia 12 comprobantes de consignaciones bancarias por 221,4 millones de pesos que, según ella, prueban que el también ex representante Teodolindo Avendaño recibió dinero a cambio de ausentarse el día en que el Congreso le dio vía libre a la reelección presidencial.

Los magistrados auxiliares Gloria María Gómez Montoya y José Fernando Salgado Suárez recibieron los 12 comprobantes de consignaciones hechas a una cuenta corriente de Avendaño en Bancafé y a una de ahorros a nombre de su esposa, Luz Myriam Sabogal, del Banco de Colombia. Las consignaciones empezaron a hacerse el 18 de agosto de 2005, más de dos meses después de la aprobación de la reforma constitucional el 5 de junio, y se extendieron hasta el 28 de septiembre de 2006 (ver facsímiles).

Aparecen firmadas por César Guzmán, un asesor que hizo parte de la unidad legislativa de Medina cuando estaba en la Cámara, y por Álex Duarte, un amigo de Guzmán, que sirvieron de mensajeros. 

Según la confesión de Yidis, la operación fue dirigida por el entonces viceministro del Interior, Luis Hernando Angarita, quien a su vez habría seguido instrucciones de su jefe, el hoy embajador de Colombia en Italia, Sabas Pretelt de la Vega. El dinero fue aportado por Luis Camilo Omeara Rivera y Jorge Luis Escalante Viana, dos aspirantes seleccionados por el Gobierno para ocupar la Notaría 67 de Bogotá, creada mediante Decreto 9662 con el propósito de satisfacer una aspiración burocrática de Avendaño, quien a última hora prefirió el pago de 450 millones de pesos porque no pudo proponer un candidato apto para el cargo. “En otras palabras, Teodolindo vendió su Notaría”, le dijo Yidis a la Corte.

No se ha establecido si Avendaño alcanzó a recibir todo el dinero y el hoy notario Omeara niega haber pagado por la Notaría. Sin embargo, los magistrados investigadores tienen en su poder un pagaré firmado por Omeara y por Escalante el día en que formalizaron su postulación.

Los 12 recibos de consignaciones y el pagaré hacen parte de una serie de pruebas que Medina presentó para respaldar su petición de sentencia anticipada ante la Corte y de casa por cárcel. La ex Representante les dijo a sus jueces que sufre serios problemas respiratorios y que necesita estar cerca de sus tres hijos menores en Barrancabermeja.

Acto patriótico

Entre las pruebas presentadas por Medina también figura una carta que el superintendente de Notariado y Registro de la época, Manuel Guillermo Cuello Baute, le dirigió a Sandra Patricia Domínguez, recomendada de Yidis, en la que le notifica su nombramiento provisional como notaria 2ª del Círculo de Barranca. La comunicación está en poder de la Corte, lo mismo que el decreto de nombramiento y una lista con membrete oficial en la que figuran los nombres de los notarios que cumplirían en esos días la edad de retiro forzoso. Entre ellos aparece Ramiro Cáceres, quien fue reemplazado por la cuota de Medina.

A juzgar por los documentos aportados, el Gobierno cumplió su parte del compromiso, pero la notaria Domínguez fue removida de su cargo porque la Procuraduría encontró que no cumplía con la obligación de girar a la DIAN los impuestos deducibles de los dineros públicos recaudados por la Notaría. La notaria presentó una tutela y además amenazó al Gobierno con armar un escándalo. Para evitarlo, la Casa de Nariño le consiguió un nuevo cargo: jefe de control interno de Caprecom.

Durante las sesiones en las que entregó las pruebas que configurarían el delito de cohecho, Medina aseguró que hasta último momento estuvo recibiendo ruegos y presiones de Palacio para que se abstuviera de contar lo ocurrido, y que el ex viceministro Angarita la invitó varias veces a su apartamento en el norte de Bogotá. “Hernando Angarita me dijo que Bernardo Moreno (secretario general de la Presidencia), decía que yo estaba loca, que ellos se defenderían, pero que yo me iba a podrir en la cárcel”, dijo la ex representante en la indagatoria. También contó que el mismo Angarita le había dicho que los asesores de Palacio habían redactado una carta que ella debía firmar, en la que pedía al periodista Daniel Coronell, director de Noticias 1, que se abstuviera de difundir el video que había grabado con la advertencia de que solo podían hacerlo en caso de que su vida estuviera en peligro o de que el Gobierno no cumpliera con lo que le había prometido.

En uno de los momentos de mayor tensión, los magistrados detuvieron la diligencia, le tomaron juramento y le pidieron que mencionara a los funcionarios del Gobierno que le habían ofrecido prebendas a cambio de su voto afirmativo a la reelección. Medina mencionó a los ministros del Interior y de Protección Social, Sabas Pretelt de la Vega y Diego Palacio, al entonces secretario general Alberto Velásquez y a su sucesor Bernardo Moreno. Y agregó que otros funcionarios recibieron instrucciones para acomodar cuotas y entre ellos citó a Luis Alfonso Hoyos, director de la Red de Solidaridad Social, y a Farouk Urrutia, director de la ESE Luis Carlos Galán en Bogotá.

Ni el presidente Uribe se salvó. Interrogada por los magistrados sobre si el primer mandatario estaba enterado, Medina respondió que pocas horas antes de la votación final del proyecto, Uribe le dijo en Palacio que su voto afirmativo sería un “acto patriótico”.

Promesas y amenazas

En el curso de la indagatoria, salió también a flote el nombre de un personaje que hasta ahora no había sido mencionado: Luis Ernesto Araújo, hijo del Canciller. Según ella, cuando el Gobierno se enteró de que el ex presidente Andrés Pastrana había ordenado a parte de la bancada conservadora, incluida Yidis, votar en contra del proyecto de reelección, las primeras personas que la invitaron a la Casa de Nariño fueron Araújo y la asesora presidencial Claudia Salgado.

La primera llamada la recibió una noche, después de asistir a una comida en la casa de la dirigente liberal Clara Pinillos quien, con otros liberales y algunos conservadores, promovió la creación de un bloque opositor al Gobierno. “Ellos (Araújo y Salgado) me invitaron a un desayuno a Palacio (…). Cuando yo llegué a la reunión estaban el doctor Iván Díaz Mateus y en ese momento el segundo renglón del representante Teodolindo Avendaño (…). En ese mismo desayuno se habló de temas relacionados con prebendas políticas”, contó Medina en la indagatoria.

Díaz Mateus era el representante titular de la curul que Medina ocupó durante tres meses y según ella fue quien, en presencia del Ministro del Interior, ofreció prolongarle la “paloma” en el Congreso si aceptaba votar con el Gobierno. “No tires al mar la llave del Palacio de Nariño”, le habría dicho Díaz Mateus para convencerla de vender su voto. Y en otro aparte de la indagatoria contó algo más grave aún:  “El doctor Iván le dijo a mi asesor César Guzmán que yo tenía que mirar bien porque si yo no le hacía el favor al Gobierno Nacional, era fácil que en cualquier momento yo apareciera muerta”.

Citó también el papel que habría cumplido el congresista Armando Benedetti en la operación y narró un episodio concreto: “El doctor Benedetti estaba muy afanado para que se hiciera el acuerdo. Yo le dije a Alberto Velásquez que habían echado a un tío político mío de la ESE Luis Carlos Galán del Seguro Social. Se llama Eduardo Esquivel y es ginecólogo. Llamaron a Farouk Urrutia, director de la ESE, y le dieron la orden de que lo contratara de una vez nuevamente. El fax llegó a la oficina del doctor Alberto Velásquez y me lo mostraron diciéndome: ‘¿Sí ve que el Gobierno sí es bueno y ayuda? Benedetti me lo pasó a la mano. Terminada la reunión, el señor Ministro (Sabas Pretelt) me dijo que por sobre su cadáver él haría cumplir lo que yo deseara a cambio de que votara la reelección (…) Antes de la votación yo me fui a mi oficina. Detrás de mí se vinieron el doctor Sabas y el Ministro de Protección y me ofrecieron las instituciones que tuvieran a cargo sus ministerios en el Magdalena Medio”.

La Corte tiene la palabra. Tras evaluar las pruebas y el testimonio de Yidis Medina deberá decidir si le concede la sentencia anticipada. De ser así, el siguiente paso será atar en forma definitiva el otro cabo.

¿EL PRESIDENTE SABÍA?

Quizá por primera vez en una indagatoria que podría ser determinante para que la Corte establezca si se configuró o no el delito de cohecho, magistrados de la Corte le preguntaron a Yidis Medina: “Dígale a la Corte si el Presidente de la República tuvo conocimiento de los ofrecimientos”. Ella respondió: “Yo creo que sí, nada en Palacio se hace sin que él sepa”.

También contó que personas del círculo más cercano a Uribe intentaron persuadirla para que moderara su versión e incluso dijo que Bernardo Moreno le pidió que no publicara el libro que está escribiendo porque, según él, eso agravaría los perjuicios para el Gobierno. También afirmó que Sabas Pretelt le hizo solicitudes similares por medio de su secretaria en Roma, Viviana Uribe.

OTRAS PRUEBAS

Además de los comprobantes de consignaciones y un pagaré, Yidis Medina entregó las siguientes pruebas:

- Pagarés y letras de cambio que respaldan los ofrecimientos burocráticos, en caso de incumplimiento.

- Un acta de compromiso suscrita por Juan Bautista Hernández, director del Centro Multisectorial del Sena en Barranca, quien por pedido del Gobierno asumió la obligación de “colaborar políticamente con ella”.

- Copia del Decreto 1850 del 3 de junio de 2005, mediante el cual le fue entregada una Notaría en Barranca a una recomendada suya.

- La carta de Manuel Guillermo Cuello Baute a la nueva notaria de Barranca en la que le pide confirmar su aceptación.

- La lista de Notarías disponibles para congresistas por los próximos retiros forzosos de sus titulares por razón de edad.

- El pagaré número P-75962415, con la firma rubricada de alguien identificado con la cédula de ciudadanía número 3.982.937.

- Los números telefónicos y direcciones de todas las personas citadas en su testimonio y que tienen que ver con asuntos sensibles como las consignaciones y las negociaciones de contratos con la Administración.

221,4 MILLONES DE PESOS suman los desprendibles de las consignaciones hechas a las cuentas del ex congresista  Teodolindo Avendaño y de su esposa Luz Sabogal

Noticia tomada de la Revista Cambio.


Author: Diseño Web Ecuador