Ayer viajó a España William Morla, padre de la menor agredida en en el metro de Barcelona.
El ciudadano habÃa recibido los pasajes correspondientes para su traslado de parte de la SecretarÃa del Migrante, con el fin de que acompañara a su hija durante el proceso legal que se lleva a cabo en el paÃs ibérico, asà como para colaborar en su recuperación emocional.
Morla dijo que lo peor ya pasó y que no fue el pueblo español el que atacó a su hija sino un demente que deberá ser castigado ejemplarmente.
El ataque racista que sufrió la joven compatriota de parte de un español provocó indignación y rechazo en todo el mundo.
La conmoción se acrecentó ante la posibilidad de que el ataque quede impune luego de que el jueves un juez dejara en libertad sin fianza al agresor, Sergi Javier Martà MartÃnez, de 21 años, aunque bajo una serie de medidas para mantenerlo controlado.
Condena de la APDH
Mientras tanto, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) de Ecuador condenó el ataque “xenófobo y racista” y pidió al Gobierno español la aplicación de planes de integración para los inmigrantes.
En una carta dirigida a la Embajada española en Quito, la APDH apunta a la existencia de violencia xenofóbica contra inmigrantes colombianos y peruanos en Ecuador y exhorta a los Gobiernos de España y Ecuador a que firmen la Convención de la ONU sobre la protección de los trabajadores migratorios y sus familias.
Respecto al ataque de Barcelona, la APDH recalca que “hechos de tal naturaleza siempre deben ser expuestos públicamente y reprimidos con rigor, sin obviar la necesidad de auxiliar a la vÃctima con ayuda psico-social, cuanto al victimario para que se rehabilite humana y socialmente”.
El grupo ecuatoriano de Derechos Humanos reconoce que el Gobierno español, que preside José Luis RodrÃguez Zapatero, ha propiciado “la regularización de decenas de miles de ecuatorianos y de ciudadanos de otras nacionalidades y permitido gradualmente la reunificación familiar”, con 17.000 visados de este tipo hasta el momento.
NO ES LA PANACEA
Para la APDH, la polÃtica migratoria española, “no será la panacea, desde luego que no, pero si colocamos en la balanza la polÃtica migratoria española y la de otro paÃs europeo (Alemania o Reino Unido, por ejemplo), hay un abismal diferencia”.
De todos modos, la APDH indica que esto no le llevará a “bajar la guardia” y dejar de “demandar de España mejores condiciones para los trabajadores migratorios ecuatorianos, independientemente de su condición regular o irregular”.
Fuente Diario La Hora.











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