El senador Barack Obama intentará continuar con su oleada de victorias y propinar una nueva derrota a su rival Hillary Clinton mañana, cuando se celebren tres elecciones primarias, en el marco de la carrera hacia la postulación presidencial demócrata.Fortalecido por sus victorias del fin de semana, Obama hacía campaña en Virginia, que tendrá sus primarias mañana junto con sus vecinos en el río Potomac: el estado de Maryland y el Distrito de Columbia (la ciudad de Washington, la capital de Estados Unidos).
Obama, quien busca convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos, es considerado el favorito en Maryland y Washington, ambos con una gran población negra.
La ex primera dama también parece vulnerable en Virginia; una encuesta de RealClearPolitics.com, un sitio independiente que da seguimiento a los distintos sondeos, sostiene que Obama le lleva una ventaja de 17 puntos porcentuales.
La más reñida elección demócrata para la postulación presidencial que pueda recordarse, ha convertido a cada caucus (asamblea electoral) y primaria en crucial, con Clinton y Obama peleando por cada delegado.
Tras la batalla del ’supermartes’ pasado en 22 estados, Obama ganó el sábado en el estado de Washington, Nebraska, Luisiana y las Islas Vírgenes, superando a la exprimera dama por 2 a 1, y de nuevo ayer en Maine.
”Ganamos en el norte, ganamos en el sur, ganamos en el medio”, dijo Obama ante unos 6,000 invitados a un discurso durante una cena en Virginia.
“La gente quiere dar vuelta a la página. Quieren escribir un nuevo capítulo en la historia estadounidense. Y hoy los votantes de la costa oeste a la costa del Golfo y al corazón de Estados Unidos se han levantado para decir, sí, nosotros podemos”.
Clinton también estuvo con sus partidarios en una cena en Richmond, Virginia, preguntándoles: “¿Están listos para recuperar la Casa Blanca y nuestro país?”.
Pero las pérdidas del sábado, y de ayer en Maine, han aumentado la apuesta para Clinton, quien necesita un triunfo para retomar ímpetu antes de primarias en grandes estados como Texas y Ohio, el 4 de marzo.
Virginia es el más importante de los estados sobre el río Potomac, con 83 delegados, mientras Maryland implica unos 70. La capital de Estados Unidos, que no forma parte de ningún estado, tiene en juego sólo 15 delegados.
Entre los republicanos, John McCain fracasó en Kansas y Luisiana, mostrando que tiene aún que convencer a algunos conservadores pese a haberse convertido en el probable candidato de su partido, luego de que su rival Mitt Romney renunciara la semana pasada.
Ambos estados fueron para el ex pastor bautista Mike Huckabee, quien obtuvo el 60 por ciento de los delegados de Kansas y el 44 por ciento de los de Luisiana frente al 42 por ciento logrado por McCain. Huckabee ha prometido luchar pese a tener pocas posibilidades de vencer a McCain.
McCain ganó en el estado de Washington (en el noroeste), pero su apretada victoria –26 por ciento contra 24 por ciento para Huckabee y 21 por ciento para el legislador de Texas Ron Paul– mostró que algunos conservadores aún no confían en él.
Noticia tomada del Diario El Nuevo Herald.











Add