
Emmanuel, el hijo de tres años de Clara Rojas que nació en el cautiverio al que la mayor guerrilla del país somete a la política colombiana, estaría de manera temporal en su nuevo hogar en unas dos semanas, dijo ayer una funcionaria de alto rango del Gobierno.
El pronunciamiento se produjo un día después de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) admitieron que no tenían en su poder al niño, uno de los tres secuestrados que ese grupo prometió liberar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Las FARC argumentaron que no podían entregar a los rehenes por supuestas operaciones militares en la zona prevista.
La Fiscalía General aseguró que una prueba de ADN reveló que el niño muy probablemente era el hijo de Rojas. Emmanuel goza de plena salud, es feliz, dulce, amoroso y es sometido a un tratamiento médico en su brazo izquierdo, afirmó Elvira Forero, la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Manifestó que la criatura, que un hombre entregó en 2005 a ICBF, fue recibida “en alto grado de desnutrición, con leishmaniasis, con maltrato físico”.
La funcionaria explicó que los familiares del menor, entre ellos su abuela Clara de Rojas, podrán recibir al niño tras un proceso sencillo que puede tardar unos dos meses.
“Creo que en 15 días, después de la intervención psicosocial del ICBF, Emmanuel estaría ubicado temporalmente en el seno de ese hogar”, dijo Forero.
Para algunos analistas, la confirmación de que las FARC engañaron a Chávez y a la comisión se convierte ahora en una limitante frente al acompañamiento de la comunidad internacional a un eventual intercambio de 500 guerrilleros presos por unos 40 secuestrados.
“Con esta situación, es difícil que les vuelvan a creer”, dijo la presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez.
Seis asesinados a garrotazos
El ejército colombiano informó ayer del hallazgo de los cuerpos de seis personas secuestradas en 2006 por las FARC, que fueron muertas a garrote y luego degolladas en el departamento de Putumayo, fronterizo con Ecuador.
“Fueron asesinados el 2 de febrero de 2007, por orden de un jefe del frente 48 de las FARC, en zona rural del municipio de Puerto Asís”, aparentemente por no pagar rescate, declaró el general Javier Fernández, citando a un desertor de las FARC,
“Las víctimas estaban amarradas, amordazadas, y no tenían perforaciones de disparos”, como señaló el informante, anotó Fernández.
Agregó que por ello “confirmamos la información de que habían sido asesinados a garrote y posteriormente degollados antes de meterlos a la fosa común”. AFP
Fuene Diario Expreso.











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