El robo agravado o con violencia se incrementó en la ciudad en el 16,7% en las últimas cinco semanas. Según las estadÃsticas de la Escuela Politécnica (Espol), en el periodo correspondiente del 14 de julio al 17 de agosto pasados, las denuncias por este delito se contabilizaron en 436, mientras que desde el 18 de agosto hasta el 21 de este mes se reportaron 509 quejas.
Pero más allá de los golpes y cortes, las agresiones ocurridas durante un robo pueden tener consecuencias fatales.
AsÃ, de los siete asesinatos que registra este mes la Espol hasta el 21 pasado, cinco han sucedido por asaltos a las vÃctimas, según dijeron sus familiares. A estas se suman otras dos muertes entre el martes y miércoles pasados.
En este mes hubo 9 muertes por robo, según denuncias de familiares.
Cerca de las 21:00 del 20 de este mes, tres sujetos interceptaron a Miguel Garcés cuando ingresaba a su domicilio, en las calles Diez de Agosto y Tungurahua.
Sacando a relucir sus armas, los delincuentes intentaron apoderarse de las pertenencias del ciudadano, pero este se les enfrentó. Durante el forcejeo, un revólver se detonó y el tiro impactó en una pared.
Sin embargo, uno de los antisociales sacó un cuchillo y apuñaló a Garcés por la espalda. El hombre cayó herido, pero el ruido que se produjo en el enfrentamiento alertó a sus vecinos, quienes acudieron a ayudarlo y evitaron el asalto.
Tres dÃas antes, seis hampones asaltaron el hospital San Francisco de la cdla. Kennedy. Para cometer el robo, los antisociales les partieron la cabeza con un cachazo a un guardia de seguridad y a un empleado del centro y durmieron con formol a otros dos trabajadores.
Estos hechos son una muestra del incremento del 16,7% que ha tenido el robo agravado o con violencia en las últimas cinco semanas. Según las estadÃsticas de la Escuela Politécnica (Espol), en el periodo correspondiente del 14 de julio al 17 de agosto pasados, las denuncias por este delito se contabilizaron en 436, mientras que desde el 18 de agosto hasta el 21 de este mes se reportaron 509 quejas.
“La delincuencia está peor porque ahora no solo se llevan el dinero sino que golpean a la gente incluso después de haberle quitado las pertenenciasâ€, manifiesta sin identificarse una moradora del sector Callejón Pasaje, entre Cuenca y Brasil, donde el 16 de septiembre pasado, dos sujetos le cortaron la cara y el cuello con el pico de una botella a Édgar Salazar después de asaltarlo.
Pero más allá de los golpes y cortes, las agresiones ocurridas durante un robo pueden tener consecuencias fatales. Es asà que de los siete asesinatos que registra este mes la Espol, hasta el 21 pasado, cinco han sucedido por asaltos a las vÃctimas, según denuncias de sus familiares. A estas se suman otras dos muertes registradas entre el martes y miércoles pasados.
Uno de los casos que más impacto causó en la ciudadanÃa fue el ocurrido el 14 de este mes, cuando MarÃa Etelbina Morocho, de 26 años, fue asesinada con un tiro en la cabeza y otro en la espalda por delincuentes que le quitaron $ 200. La mujer, quien tenÃa ocho meses de embarazo, fue hallada en las avenidas Francisco de Orellana y Terminal Terrestre-Pascuales.
RESPONSABILIDADES
Según el director de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG), Gustavo Zúñiga, la violencia con la que actúan los delincuentes al cometer los atracos se debe a la falta de operativos de inteligencia policial. “La PolicÃa tiene que esforzarse más, porque esta clase de delitos no solo se combaten con la vigilancia y la disuasiónâ€, indica.
Es que, aunque dice que en comparación con el año anterior el robo agravado ha disminuido en dos o tres puntos, la curva descendente de ese delito es “muy leve†en relación con las inversiones que se han realizado para adquirir equipos para las labores de los gendarmes.
“En la CSCG estamos juntos pero no revueltos y cada uno tiene que asumir sus responsabilidadesâ€, refiere.
Euclides Mantilla, jefe del Comando de PolicÃa del Guayas, defiende a su entidad al asegurar que está realizando el mayor esfuerzo desde que se declaró la emergencia operativa en la provincia, el 31 de mayo pasado.
“Los uniformados somos los más cuestionados. Es cierto que tenemos nuestras falencias, pero todas las instituciones tienen su responsabilidad en esta situaciónâ€, asevera.
Para él, gran parte de esa responsabilidad recae en la lentitud con la que, dice, actúa el sistema judicial. “Nosotros detenemos a los antisociales, bajan los delitos, pero como no reciben rápido su juicio, salen y la delincuencia sube otra vezâ€, refiere Mantilla, quien indica que otra de las causas es la falta de iluminación en los sectores populares de la urbe.
Sobre esto, Zúñiga afirma que la CSCG tiene planeado ampliar el plan VÃas Iluminadas el próximo año, aunque aún se desconoce cómo se obtendrán los recursos para financiarlo.
No obstante, tanto para Mantilla, Zúñiga y la ciudadanÃa, el aumento de las agresiones y muertes durante los robos tiene su origen en problemas de tipo social como la falta de empleo y educación.
“La delincuencia no tiene justificación, pero cualquiera puede darse cuenta de que si no hay trabajo en el paÃs habrá más gente que salga a robar y por el resentimiento que tienen contra la sociedad, estos sujetos pierden el valor por la vida de los demás y no les importa matarâ€, asevera César López, psicólogo educativo, quien cree que las autoridades deben invertir más en programas de prevención de violencia.
CIFRAS: Emergencia
122
DÃas. Es el tiempo que lleva el plan de emergencia operativa que inició la PolicÃa del Guayas en mayo pasado.
1.377
Denuncias. Es la cantidad de robos agravados desde la emergencia operativa.
3.900
PolicÃas. Es el número de uniformados en Guayaquil.
CARA O SELLO: Versiones
Euclides Mantilla:
JEFE DEL COMANDO POLICIAL DE GUAYAS
“Estamos trabajando permanentemente, pero la delincuencia es también un problema socialâ€.
Gustavo Zúñiga:
PRESIDENTE DE LA CSCG
“Es responsabilidad de la PolicÃa. La hemos equipado para que haya mejores resultadosâ€.
Fuente Diario El Universo.











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