
Madrid ha vuelto a vivir una gran fiesta blanca. Miles de aficionados han celebrado esta madrugada con los jugadores del Real Madrid el 31º título de Liga conquistado anoche por el equipo en Pamplona, donde remontó de forma espectacular para imponerse finalmente por 1-2 a Osasuna.
on gritos de “Campeones, campeones”, unos 250.000 aficionados han aclamado a sus ídolos junto a la Cibeles, símbolo del madridismo, y en las calles aledañas. En torno a las 3.00 horas, un autobús descapotable preparado para la ocasión ha llegado con los jugadores a bordo a la estatua.
“Los campeonatos son para ellos, me encantaría estar ahí disfrutando y bailando. También tenemos que aplaudirles nosotros a ellos. Tengo la piel de gallina”, añadía Heinze mientras recorría la pasarela en torno al monumento preparada para la ocasión. “Este año hemos ganado fuera, pero están todos aquí. El aficionado del Real Madrid es increíble”, expresaba Cannavaro.
Tras recorrer la pasarela con la leyenda del trigésimo primer título, el capitán Raúl ha besado a la Diosa, le ha colocado una bufanda y una bandera del Real Madrid y de España antes de ponérsela con mimo en el cuello. También le ha situado otra más grande con el escudo de su equipo en el brazo.
Raúl ha puesto el colofón a cuatro horas de espera, cánticos y celebración en la plaza donde los blancos festejan sus títulos. La mayoría de los jugadores han aparecido con banderas de sus países (España, Brasil, Argentina, Portugal, Italia, Malí, Holanda o Portugal) y ataviados con una camiseta conmemorativa, mientras Sergio Ramos llevaba la de Andalucía y en su pecho lucía la foto del fallecido Antonio Puerta, con una emotiva frase de recuerdo siempre con nosotros.
Con bufandas en la cabeza, gorros y eufóricos por su título, los futbolistas, muchos de ellos con su propia cámara de vídeo, no han parado de saltar, bailar y cantar. “Es precioso, ha valido la pena que hayan esperado y hayamos podido celebrarlo con ellos”, decía Schuster a la televión del club.
“Raúl selección”
Subidos en semáforos, señales de tráfico o árboles, los seguidores madridistas han esperado durante cuatro horas a que el equipo llegara desde Pamplona después de su épica victoria en el Reyno de Navarra.
Los aficionados no se han olvidado de su capitán, que fue recibido al gripo de “Raúl, selección”, y también se han entonado muchos otros en recuerdo a sus héroes y también al eterno rival. Sin los apretones de anteriores celebraciones, no se han olvidado del barcelonista Samuel Eto’o, al que le recordaron el cántico de saludo al campeón.
Los jugadores aterrizaron poco antes de las 2.00 horas en el aeropuerto de Barajas procedentes de Pamplona. Con banderas de España (Raúl), Brasil (Robinho), Andalucía (Sergio Ramos) o Argentina (Heinze y Gago), además de bufandas del club, los jugadores emprendieron rumbo al Santiago Bernabéu en medio del tumulto.
El dispositivo policial, con más de un centenar de agentes municipales y 70 efectivos de Samur-Protección Civil, incluso se vio sorprendido por el triunfo en el último suspiro del Madrid, ya que cuando Osasuna marcó en el minuto 82 comenzaron a desmontar las vallas para instalarlas de nuevo una vez que el holandés Robben y el argentino Higuaín dieron la vuelta al encuentro.
Noticia tomada del Diario El País.com











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