El gobierno anunció el lunes que pedirá la intervención del secretario de la OEA en el caso de un ecuatoriano que murió en el campamento de las FARC atacado por Colombia el 1ro. de marzo en este país, y afirmó que Bogotá violó sus derechos humanos al margen del derecho internacional.En un comunicado, la cancillería indicó el gobierno apoyará a la familia en su búsqueda de reparaciones y explicaciones por parte de Colombia.
Señaló que ante una información del Ministerio de Defensa colombiano sobre una posible vinculación del ecuatoriano Franklin Aisalla Molina con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, “tal cuestión deberá ser eventualmente probada a través de los pertinentes canales legales y no es, de probarse cierta, un eximente de violación a los derechos humanos del señor Aisalla”.
”La muerte del señor Franklin Aisalla y el traslado de su cadáver a Colombia constituyen violaciones de los derechos humanos y garantías de un ciudadano ecuatoriano, derivadas de una acción militar al margen del derecho internacional”, afirmó la cancillería.
Detalló que debido a que la muerte del ecuatoriano ”está conectada” con la incursión militar colombiana en suelo ecuatoriano para atacar el campamento rebelde instalado clandestinamente, la cual fue rechazada por la Organización de los Estados Americanos (OEA), “Ecuador apelará a la acción del Secretario de la OEA (José Miguel Insulza) a fin de hallar una solución definitiva del caso”.
Por su parte, el ministro de Defensa de Ecuador, Wellington Sandoval, afirmó ayer que la relación con Colombia ‘’se complica” por la muerte de un ecuatoriano en un campamento de las FARC en territorio de este país, pero su colega colombiano Juan Manuel Santos descartó un deterioro en los vínculos bilaterales.
Guillermo Aisalla, el padre del ecuatoriano fallecido, aseguró a periodistas en Quito que ”es una mentira” que su hijo haya sido miembro de las FARC.
”Todo eso es falso, ya saldrá a la luz [la verdad]. Estamos insistiendo en que lleguen hasta las últimas consecuencias estas investigaciones”, dijo Aisalla.
Sandoval afirmó que “obviamente el asunto se complica porque es un ecuatoriano que ha sido muerto en un ataque de un país extranjero en suelo ecuatoriano”.
El fiscal general subrogante Alfredo Alvear dijo en rueda de prensa que ‘’se ha determinado indudablemente que la persona asesinada corresponde a los nombres de Aisalla Molina, Franklin Guillermo” y mostró documentos en los que se exhibía la similitud de huellas dactilares.
En un comunicado la Fiscalía, indicó que el apellido es Aisalla y no Aisalia, como lo había señalado la cancillería ecuatoriana y la prensa.
El cadáver de Aisalla fue llevado a Bogotá el 1 de marzo tras el ataque colombiano a un campamento de las FARC instalado en territorio ecuatoriano, a unos dos kilómetros de la frontera. El cuerpo fue retirado del bombardeado campamento junto al del Raúl Reyes, uno de los siete directivos del grupo rebelde.
Santos, en una entrevista con la cadena radial colombiana Caracol, dijo que “cualquier persona que esté en un campamento de terroristas, toma un riesgo muy, muy alto porque es un objetivo militar legítimo. Yo no entendería que Ecuador pusiera problemas por este hecho”.
Sin embargo, el presidente venezolano Hugo Chávez rechazó ayer las afirmaciones de Santos, y expresó que esos comentarios “tensan las relaciones con Ecuador, con Venezuela, con los países vecinos”.
El mandatario pidió a su colega colombiano Alvaro Uribe que reflexione, y que no se deje llevar por ”esas corrientes terribles de guerrerismo, de la agresión”. ”Presidente Uribe, por el amor de Dios … póngale a buen recaudo a los voceros de la guerra como su ministro de Defensa, que es un vocero de la guerra, que es un vocero del imperialismo”, dijo Chávez en un acto oficial.
”Hago un llamado al presidente de Colombia porque … bastante nos costó volver a la calma”, dijo el gobernante en alusión a la crisis.
Noticia tomada del Diario Nuevo Herald.











Add