El riesgo que corren los funcionarios y usuarios que concurren al Palacio de Justicia con la presencia de presos que acuden a las audiencias y sus custodios armados, se pusieron en evidencia hace meses con la fuga de dos presos considerados peligrosos.
En ambos casos no fue posible la reacción armada por la numerosa cantidad de personas presentes junto al bus del Centro de Rehabilitación Social (CRS) del cual huyeron, y las dos evasiones se dieron a plena luz del dÃa por la astucia de los presuntos hampones y descuido de cuidadores.
ALGUNOS CAMBIOS
Algunas autoridades han tomado medidas provisionales hasta que se consiga la infraestructura y logÃstica para cubrir las necesidades de seguridad.
Jaime VillacÃs, uno de los oficiales del GOE encargados de los operativos de movilización de presos, explicó que uno de los primeros pasos que dio la PolicÃa fue procurar que los reos no tengan contacto con sus familiares u otras personas durante su movilización.
Esto para evitar el caos que ocasiona que mucha gente rodee el bus y las incomodidadesque esto producÃa a transeúntes y usuarios.
“Fue necesario inclusive para proteger la integridad de los detenidos, pues el fácil contacto con ellos puede hacer que se conviertan en blancos de ataques”.
Para evitar este contacto, el autobús que traslada a los presos ya no se estaciona en traficadas avenidas como Pedro Moncayo o Nueve de Octubre, sino que ingresa a un estacionamiento interno del edificio, completamente cerrado con muros altos y rodeado de una treintena de uniformados que cubre todos los flancos del carro de pasajeros, inclusive arriba desde un balcón. Este cambio se ejecutó en coordinación con los administrativos de la Corte Superior.
La segunda medida de la PolicÃa fue incrementar el número de elementos uniformados y “optimizar los recursos”. “En base de la lista de los presos que salen a las audiencias, emitidas por el CRS, se asigna un policÃa por cada interno” (aparte de los guÃas).
Otros cambios en el operativo de traslado que hizo la PolicÃa fueron variar constantemente las rutas, y asegurar la presencia de elementos de un equipo especial de reacción inmediata (como el GOE) que escolte a los presos.
Sin embargo el contacto que obligatoriamente existe entre los internos y sus cuidadores armados con los ciudadanos que frecuentan el interior del edificio continúa debido a que las escaleras, ascensores y corredores para acceder a los juzgados y tribunales son los mismos para todos. Sobre el tema el oficial dijo que “las autoridades policiales provinciales deberán coordinar acciones con autoridades de Rehabilitación Social para solucionar este inconveniente”. “En otros paÃses los internos llevan uniformes y esposas para que sean fácilmente identificados y controlados. Eso serÃa óptimo”, indicó.
(SCQ)
Pasan por corredores a los que no accede el público
De acuerdo a un sondeo realizado por EXTRA en la Corte de Guayaquil los funcionarios y usuarios aprueban que se estacione en un sitio aislado el bus de los presos y de impedir su contacto con personas en general.
Quienes no concuerdan con esto son los familiares de los internos que acuden a las audiencias, quienes manifiestan que “no es justo que les impidan la oportunidad de estar en contacto con sus seres queridos en momentos tan difÃciles como el dÃa en que serán sentenciados”.
Ramón Saltos, secretario penal, opina que las medidas de seguridad deben ser mayores. “Falta coordinación entre Función Judicial, FiscalÃa y PolicÃa para que todas las audiencias se realicen y no se suspendan y asà no sea necesario traer una y otra vez al mismo preso”.
Añadió que también debe cambiarse el sitio de audiencia a un lugar apartado del resto de la Corte, sin necesidad de trasladar a la PenitenciarÃa los juzgados sino solo a un lugar dentro del mismo perÃmetro del edificio.
Fuente Diario Extra.











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