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Polémica por el uso y dirección del sistema de ‘Ojos de Águila’

La Policía retiró a sus elementos de central de control y pide que la CSCG les otorgue la dirección.

Tras cumplirse un año del estruche al local Multiservicios, en las calles Aguirre y Pichincha, en pleno sector bancario de la ciudad, su propietaria Wendy Maroto aún conserva la copia de las imágenes de la cámara del sistema de Ojos de Águila, que le facilitó la Corporación de Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG).

Sin embargo, Maroto comenta que esa grabación no le sirvió de nada, pues cuando ocurrió el delito la acción de las cámaras no alertó a los uniformados, por lo que nadie evitó el asalto.

“La cámara fue un testigo silencioso del robo”, lamenta la mujer, quien todavía no recupera los $12 mil en pérdidas que le significó aquel estruche.

Ella saca sus propias conclusiones y cree que al momento del atraco (03:00 del 19 de noviembre del 2006) nadie controlaba la cámara. Pues de lo contrario –dice– debió haber respuesta inmediata, tomando en cuenta la cercanía del Municipio con el local asaltado.

En tanto, el jefe de la Policía, Euclides Mantilla, atribuye las supuestas deficiencias de Ojos de Águila a la subutilización de este sistema, que –según él– es usado para controlar a los empleados y empresas que dan servicio al Cabildo, como por ejemplo Vachagnon.

Él aduce que las cámaras no han hecho nada en beneficio de la seguridad de la ciudadanía. “De Ojos de Águila nunca salió una información que nos permita actuar preventivamente ante un delito”, dice Mantilla, quien ordenó, hace un mes, el retiro de sus elementos del centro de control de la CSCG.

Refiere que, “en mayo pasado, cuando la Policía capturó un vehículo en el que se cometió un secuestro express, la Corporación se llevó el crédito de la captura, lo que es falso”, afirma el uniformado, quien además recuerda que en esa ocasión su institución detectó el delito antes que las cámaras se percataran de la novedad.

El delito al que se refiere sucedió el 17 de mayo, cuando un vehículo Citroën, de placas GMP-888, se estrelló contra la puerta lateral del estadio Capwell, por las calles San Martín y Pedro Moncayo, tras una persecución. En el auto iba Luiggi Martini, ex director del Instituto de Higiene, quien era sometido por delincuentes.

Por esa razón Mantilla estima que la Policía Nacional es la que debe manejar el sistema Ojos de Águila y no el personal municipal que actualmente lo hace. Dice que los gendarmes tienen conocimientos de inteligencia para detectar un delito donde otros no lo notan.

Su posición difiere de la que mantiene Gustavo Zúñiga, presidente de la Corporación de Seguridad Ciudadanía (CSCG), quien defiende la labor del personal que al momento controla el sistema Ojos de Águila.

Asegura que desde el 29 de noviembre del 2002, cuando la CSCG lo inauguró con 20 cámaras –con un programa piloto–, hasta este 13 de diciembre en que ya cuenta con 212 cámaras, se detuvo a 1.719 personas por diferentes delitos flagrantes o por investigaciones.

Además resalta la recuperación de 1.166 vehículos robados que, según él, a un promedio de 20 mil dólares por carro equivale a haber recuperado aproximadamente 23 millones de dólares, por lo que cree que hay un superávit tomando en cuenta los 4 millones de dólares que llevan invertidos en el sistema desde el 2002 hasta la fecha.

El personero municipal también aclara que la Policía sí tienen Ojos de Águila en el comando. “Lo único que no tienen son las grabaciones, pero, ¿para qué quieren las grabaciones?” se pregunta, y enseguida manifiesta: “No sé qué quieren (los policías), si las cámaras las pueden operar desde su cuartel”.

“Al parecer, no les gusta que los graben en acciones indebidas”, concluye Zúñiga. Sin embargo, Mantilla dice que no le preocupan las grabaciones. “Por mí, mejor que graben hechos dolosos (de los uniformados) para poder actuar a tiempo con malos elementos”, se defiende el jefe de la Policía.

En el cuartel Modelo, el sistema Ojos de Águila cuenta con una consola, desde la que pueden manejar cualquiera de las 212 cámaras que existen.

Sin embargo, uno de los gendarmes que opera el sistema, quien prefirió la reserva, reclama que el monitoreo de la Policía es limitado por los operadores municipales. “Ellos (El Municipio), pueden quitarnos el control de las cámaras cuando quieren”, afirma.

En tanto, Zúñiga califica los videos como una herramienta para esclarecer hechos fraudulentos no solo de la Policía, sino de otras instituciones.

Por ejemplo, dice Zúñiga, el caso de un hombre que fue encarcelado el pasado 28 de noviembre por una supuesta agresión a una vigilante de la CTG, suscitada cuando la uniformada (no identificada) llevaba su carro al canchón.

Dentro del canchón, las cámaras captan el momento en que la vigilante es ayudada por una compañera, que tampoco fue identificada, a ensuciarse de polvo para simular que había sido agredida por Arellano y lograr así su aprehensión. Gracias al Ojos de Águila el afectado recuperó su libertad, cuenta.

Pese a la polémica existente entre la Policía y la CSCG, el hampa se da modos para burlar los controles de la Policía y de las cámaras, pues el pasado 3 de septiembre, a las 12:00, tres antisociales asaltaron la agencia del Banco Sudamericano, en la av. Nueve de Octubre (centro), pese a que a media cuadra hay una Unidad de Policía Comunitaria y al frente del banco está una cámara de Ojos de Águila.

Algunos aprehendidos

2006, mayo
Un taxista fue captado por la cámara 6, ubicada en las calles 38 y Santa Isabel (suroeste), mientras hacía movimientos sospechosos en el interior de un carro de alquiler, disco 00627, que estaba estacionado al pie de la entrada principal del cementerio del suburbio. La Policía llegó al sitio y halló dentro del vehículo a una joven inconsciente que
habría sido ultrajada por el individuo.

2007, mayo
Nueve antisociales fueron capturados gracias al sistema Ojos de Águila y a la acción de la Policía. A los sujetos se los captó mientras realizaban atracos bajo las modalidades de secuestro ‘express’ y sacapintas, en el centro de la ciudad. También se registró el robo de un taxi en la vía Perimetral. Los sospechosos fueron detenidos y llevados a la Policía Judicial.

2007, junio
Seis personas, entre ellas una mujer, fueron detenidas tras asaltar a dos transeúntes en las calles Luque y Pedro Moncayo, en el centro de la ciudad. El atraco fue captado por una cámara del sistema Ojos de Águila y se dio aviso a la Policía.

Euclides Mantilla,
Jefe de Policía

“Los Ojos de Águila se subutilizan para controlar a los empleados del Municipio”.

Gustavo Zúñiga,
presidente CSCG

“Lo que sucede es que a las instituciones no les gusta que las controlen”.

Fuente Diario El Universo.


Author: Diseño Web Ecuador