Apr 06
Digg
Stumbleupon
Technorati
Delicious

Persisten dudas en votantes sobre la honestidad de Clinton.

La controversia planteada por las alegaciones de Hillary Clinton de haber estado bajo fuego de francotiradores en 1996 durante una visita a Bosnia subraya un problema que la ha afectado durante gran parte de su vida pública: mucha gente cree que es deshonesta.Desde que entrara en el escenario nacional cuando su esposo se postuló para presidente en 1992, su honestidad se ha cuestionado, junto con la de su marido. Unas veces ha sido por no decir la verdad y otras por la ansiedad con que sus críticos han presentado inocentes inexactitudes como mentiras.

En todo caso, el problema ha ayudado a definirla y ha gravitado sobre su imagen política.

”Es una verdadera dificultad para ella,” dijo el encuestador independiente John Zogby. “Con Bill Clinton siempre hubo un problema de honestidad. Pero siempre pudo superarlo gracias a su encanto y su brillantez. Pero no parece que ella pueda trascender los problemas que tiene con la verdad.”

Una reciente encuesta de Gallup encontró que 53 por ciento de los americanos piensa que Hillary Clinton no es ”honesta y confiable.” Sólo 29 por ciento dijo lo mismo de su rival demócrata Barack Obama, y sólo 27 por ciento del republicano John McCain.

Jeffrey Jones, analista de Gallup, calificó la brecha de credibilidad entre Clinton y McCain como “la mayor entre dos candidatos en cualquiera de las dimensiones de que se trate.”

Otra encuesta, del Pew Research Center, hecha antes de que Clinton tuviera que retractarse de su versión de su viaje a Bosnia, encontró que 29 por ciento de los demócratas blancos la consideraba ”falsa,” casi el doble del 15 por ciento que describió de esa manera a Obama.

Los investigadores del Pew llegaron a la conclusión de que las opiniones demócratas sobre Clinton “están más influidas por la percepción de que es falsa que por cualquier otra característica.”

Más que una queja pasajera, las dudas sobre su honestidad colorean las opiniones generales sobre ella, dijo Andrew Kohut, director del Pew Center.

”Hay una percepción profunda sobre ella,” dijo Kohut. “Lo que el análisis muestra es que esta percepción de que es falsa es una fuerza real, algo que tiene un impacto sobre su nivel general de aceptación.”

¿Cómo consiguió esa reputación? Algunas de las acusaciones en su contra son dudosas. Una, por ejemplo, dice que ella ha exagerado su papel al empujar la cobertura médica para los niños no asegurados. Pero una nueva revisión independiente del Annenberg Public Policy Center de la Universidad de Pennsylvania encontró que su versión era creíble.

Otros la acusan de fabricar una historia de que su hija Clesea Clinton estuviera cerca del World Trade Center el 11 de septiembre del 2001. ”Inventó toda esa historia,” dijo Dick Morris, un antiguo asesor de Bill Clinton y ahora un ácido crítico. Sin embargo, aunque algunos de los detalles estén equivocados, su hija ha dicho haber estado cerca del World Trade Center cuando éste se derrumbó.

Otras acusaciones, sin embargo, son ciertas. No es verdad, como ella dijera en repetidas ocasiones, que había estado bajo el fuego de francotiradores en Bosnia y que hubiera tenido que correr a la seguridad de los vehículos que la estaban esperando. Los vídeos de su llegada muestran claramente una rutinaria y tranquila recepción. Atrapada entre sus palabras y los hechos, Clinton ha dicho haberse “expresado mal.”

El jueves por la noche se burló de si misma en The Tonight Show con Jay Leno. ”Estaba preocupada porque no iba a poder llegar”, afirmó. “Me detuvo el fuego de los francotiradores.

Noticia tomada del Diario El Nuevo Herald.com


Author: Diseño Web Ecuador