Ya parece la historia de Pedrito y el lobo, que narra que el cuidador de ovejas hizo tantas bromas pidiendo auxilio porque venÃa el feroz carnÃvoro sin ser cierto, que cuando realmente llegó ya nadie le creyó ni lo ayudó, y se le comieron todo el rebaño.
Asà puede terminar sucediendo en el Palacio de Justicia de Guayaquil, lugar donde cada vez menos personas creen que las alarmas de bomba son reales y por ende nadie quiere tomar precauciones.
Ya casi ninguna persona quiere colaborar cuando por seguridad el personal de la PolicÃa y del Comité de Seguridad de la institución les pide que evacuen el inmueble porque, otra vez, alguien llamó anónimamente y dijo que un artefacto explosivo habÃa sido colocado en el edificio judicial.
¡OTRA VEZ!
La historia se repitió una vez más ayer, cuando a las 09:30 una comunicación telefónica con la central de radio de la PolicÃa, puso en alerta a la institución de seguridad, que comunicó de inmediato a los custodios de la Corte para que se dé la orden de abandonar el edificio.
Tanto usuarios como la mayorÃa de los trabajadores tomaron de muy mala manera la noticia, pues “cada vez que esto sucede y resulta una falsa alarma, valioso tiempo para despachar y ponerse al dÃa con tantas causas sin resolver, se pierde innecesariamente, decenas de audiencias, para las cuales se ha movilizado mucha gente y logÃstica, se suspenden, y no hay forma de evitarlo”, explicó Delia Cárdenas, secretaria de la Primera sala, quien añadió que “a muchos solo les queda tomarse unas horas libres obligadas”.
PELIGRO
Ayer, cerca de las 11:00, recién se terminó de evacuar la última persona del edificio. “Esta vez han tardado mucho, no está bien que asà sea porque si llegara a ser real la presencia de la bomba, la vida de muchas personas podrÃa estar en peligro. Sabemos que es una molestia, pero siempre deben ponerle el mismo interés”, comentó uno de los policÃas de la guardia de vigilancia de la Corte, quien prefirió reservar su identidad.
Antes de que el último civil saliera del edificio, elementos del Grupo de Operaciones Especiales de la PolicÃa (GOE) habÃan ingresado con equipos especializados para buscar el posible artefacto y canes entrenados para el efecto.
El oficial a cargo del operativo, teniente DarÃo Realpe, explicó que intervinieron miembros de la PolicÃa Urbana (que cerraron las calles del perÃmetro), el equipo de explosivos, del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la PolicÃa Judicial y el Comité de Seguridad de la Corte.
Trascendió que la llamada la hizo un hombre de acento costeño, diciendo que la bomba era por las “injusticias cometidas”, y la hizo coincidentemente a la hora en que el bus que traslada a los presos a las audiencias salÃa de la PenitenciarÃa, llevando supuestamente a uno de los más buscados, Jaime Muñoz Gurumendi (a) “Abogado” quien iba a ser sentenciado y su viaje se interrumpió.
A las 11:10 se confirmó, una vez más, que se trató de una falsa alarma. (SCQ)
Fuente Diario Extra.











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