Mar 18
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OEA logró un consenso para superar crisis diplomática entre Colombia y Ecuador.

El organismo rechazó la incursión militar colombiana en territorio ecuatoriano, por tratarse de una violación de los artículos 19 y 21 de la Carta del organismo

La resolución también reiteró el firme compromiso de todos los estados miembros de combatir las amenazas de la seguridad.

Estados Unidos apoyó la resolución pero hizo constar que no apoya el artículo cuarto, referente al rechazo de la incursión colombiana porque considera que Colombia tiene derecho a actuar en legítima defensa.

El canciller dominicano Carlos Morales Troncoso anunció la
resolución después de 14 horas de debates y diálogos bilaterales de los ministros, que fueron convocados de urgencia por los
embajadores de la organización a comienzos del mes.

Los ministros presentes respondieron con una ovación de pie.

No hubo intervenciones de los cancilleres de Ecuador María
Isabel Salvador y Colombia Fernando Araújo.

El proyecto aprobado es más simple que los propuestos durante el
día, aunque contiene más artículos: ocho en total.

El artículo 4 menciona que los ministros acuerdan ”rechazar la
incursión de fuerzas militares y efectivos de la policía de
Colombia en territorio del Ecuador, en la provincia de Sucumbíos,
el 1 de marzo de 2008, efectuada sin conocimiento ni consentimiento  previo del gobierno del Ecuador, por considerar que ella constituye una clara violación de los artículos 19 y 21 de la carta de la OEA”.

El artículo 19 señala que ”ningún estado o grupo de estados
tiene derecho de intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro”
. El 21 expresa que ”el territorio de un estado es inviolable”.

Duro arranque

El día comenzó bien temprano con un Ecuador que se paraba de la mesa tan pronto ingresaba la delegación colombiana e insistiendo en que nada diferente a una condena la servía.

Colombia, en respuesta, amenazando con un proyecto de resolución en el que se llamaba a los países a respetar sus compromisos en la lucha contra el terrorismo -como la contempla la Carta de la ONU- y en el derecho a la legítima defensa. Una posición mucho más agresiva que la defendida en la reunión del Consejo Permanente del 4 de marzo o la del Grupo de Río, en República Dominicana. Es decir, Colombia pasaba de la defensiva al contraataque.

Aunque Estados Unidos empujaba mucho por la inclusión del terrorismo, en buena parte fue una estrategia de la Cancillería para lograr que Ecuador bajara las pretensiones, lo que le valió críticas de otras delegaciones diplomáticas.

Incluso, el secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, se molestó con el Embajador Camilo Ospina pues no entendía la tozudez de Colombia, que amenazaba con hacer fracasar el Consejo de Ministros.

Al tenso ambiente se sumó una polémica que se desató por la publicación de una foto en EL TIEMPO en el que se identificaba al ministro de seguridad ecuatoriano, Gustavo Larrea, en una reunión con ‘Raúl Reyes’. La foto, que fue suministrada al diario por la Policía de Colombia, se regó como pólvora entre los miembros de las delegaciones y casi 60 periodistas que cubrían el evento.

Los ecuatorianos, muy pronto, negaron que fuera Larrea. El incidente se resolvió en la tarde cuando Patricio Etchegaray, presidente del Partido Comunista Argentino, dijo desde Buenos Aires que la foto era de él.

Cambio ecuatoriano

Con el paso de las horas, Ecuador comenzó a moderar su lenguaje; de condena a “repudio”. En gran medida, por que comenzó a quedarse solo. Hasta Venezuela, su gran aliado en la crisis, le pedía en secreto que bajara el tono.

Para Ecuador el tema no era fácil. Una reunión de cancilleres, convocada con carácter extraordinario, no podía culminar en derrota. Y el presidente Rafael Correa, desde Quito, daba instrucciones de no ceder.

Buena parte de la jornada, al menos 8 horas, fue de reuniones a puerta cerrada. Y de mucho malestar, pues los cancilleres no esperaban semejante bloqueo cuando se suponía que, tras la cumbre de Río, el encuentro sería para la ‘foto’.

Pero el impasse no se limitaba a si condenar o no. Colombia, desde el comienzo, insistió en que si bien se debía adoptar el informe de la Comisión que encabezó Insulza para esclarecer los hechos, este debía tener dientes. En otras palabras, que los países aceptaran la creación de una Comisión multilateral de observadores que se verificarían el cumplimiento de los acuerdos de cooperación fronteriza.

A lo que jugaron los tres países en Washington

Colombia jugó a crear una comisión multirateral de observadores de los acuerdos fronterizos de lucha contra el terrorismo. Fue un punto clave de nuestra delegación, para comprometer a todos los países en una lucha contra las Farc.

Ecuador insistió en condenar a Colombia en la resolución final, pero en una parte de la reunión moderó el lenguaje y exigió que se incluyera la palabra “repudiar” para rechazar las acciones colombianas en la frontera. Ecuador no quería ceder.

Venezuela actuó durante una parte de la cumbre como mediador y le pidió bajar el tono a Ecuador, pero también se opuso a la propuesta colombiana de una comisión de observadores en frontera, pues esa idea podría afectarlos en el futuro.

SERGIO GÓMEZ MASERI
CORRESPONSALDE EL TIEMPO
WASHINGTON

Noticia tomada del Diario El Tiempo.


Author: Diseño Web Ecuador