Mar 19
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Obama llama a superar las ‘heridas raciales’

El joven Barack Obama es abrazado por la esposa de su abuelo materno Stanley Armour Dunham, Madelyn Payne, en su graducación de preuniversitario en 1979.

WASHINGTON

En medio de la controversia por los sermones raciales divisionistas del pastor de su iglesia, que ya han afectado su campaña presidencial, Barack Obama abordó directamente el martes el tema racial en Estados Unidos en un discurso definitorio que ha sido objeto de comparaciones con el de John F. Kennedy en 1960 sobre su controversial, en aquel entonces, catolicismo.

Obama dijo en Filadelfia que el “pecado original” de este país fue la esclavitud y que la desconfianza entre blancos y negros es mutua. Añadió que los resentimientos raciales han definido el panorama político del país desde hace mucho pero que cree que la situación ha comenzado a mejorar y que él podría sanar esa división si lo eligen.

Después de haber hecho campaña durante más de un año como un afroamericano que trasciende las divisiones raciales, en vez de dejar que el tema defina su política, Obama no tuvo otra opción que tocar el tema. La raza ha surgido recientemente como tema prominente en la campaña y los votantes demócratas de algunos estados, especialmente los que tiene historial de divisiones racistas, dan cada vez más señales de votar según su raza.

“Supongo que lo políticamente seguro sería esperar que esta situación se difuminara”, dijo Obama, refiriéndose a la tormenta que crearon las declaraciones racialmente de su pastor, el reverendo Jeremiah A. Wright Jr. “Pero la raza es un tema que creo que esta nación no puede darse el lujo de ignorar hoy”.

Wright, que está a punto de retirarse como pastor de Trinity United Church, en Chicago, fue objeto de fuertes críticas recientemente cuando se conocieron algunos pronunciamientos suyos en que condena airadamente al país por su racismo, entre otras cosas.

Obama dijo que aunque condena los controversiales pronunciamientos de Wright, “eso no es todo lo que sé de él (. . .) Ha sido como de mi familia (. . .) No lo puedo repudiar del mismo modo que no puedo repudiar a la comunidad negra”.

Como tampoco repudiaría a su propia abuela blanca, que lo quiso y ayudó a criarlo, pero que ‘‘una vez confesó el temor que sentía por los hombres negros que pasaban junto a ella por la calle y en más de una ocasión expresó estereotipos étnicos o raciales que me hicieron sobrecoger”.

Obama, cuyas dotes oratorias lo han llevado a la prominencia nacional, también habló de sus rivales, los senadores Hillary Clinton, demócrata por Nueva York, y John McCain, republicano por Arizona, en el contexto de la raza y la campaña presidencial.

Señaló los recientes comentarios de Geraldine Ferraro, partidaria de Clinton que fue candidata demócrata a la vicepresidencia en 1984, quien dijo que Obama tenía una ventaja injusta por ser negro.

“Podríamos señalar cualquier metedura de pata por parte de algún partidario de Hillary Clinton como evidencia de que está jugando la carta racista, o podemos especular si todos los hombres blancos van a respaldar a John McCain en las elecciones generales, no importa cuál sea su política”, dijo Obama. “O en este momento, en estas elecciones, podemos unirnos y decir: ‘Esta vez no’ ”.

Obama dijo que en lugar de reducir la discusión política de la raza a extremos tan polarizantes, esta vez el país debe elevar la conversación y concentrarse en edificar una nación más unida en la que personas de cualquier antecedente puedan tener una mejor vida y enfrentar juntos problemas como los servicios médicos, la educación y empleo para todos. Añadió que su convencimiento de que puede ayudar al país a lograr eso es la base de su candidatura presidencial.

El tema racial se ha convertido en un temor significativo para la campaña de Obama, en gran medida porque las elecciones de noviembre podrían centrarse en el voto de hombres blancos de estados posiblemente indecisos hasta ahora.

Obama se dirigió directamente a los votantes blancos desafectos en su discurso, diciendo que hombres y mujeres negros de la generación de Wright, actualmente sesentones o mayores aún, todavía sienten la humillación, el temor y la amargura de la segregación racial. Pero reconoce que ‘‘existe una rabia similar en segmentos de la comunidad blanca. La mayoría de los trabajadores estadounidenses blancos de clase media no creen que su raza les haya significado ningún privilegio”.

Admitió que esas personas han trabajado duro y ahora se ven amenazados por la cambiante economía global. “Cuando se les dice que tienen que enviar sus hijos en autobús a escuelas que están al otro extremo de la ciudad, cuando escuchan que un afroamericano consigue un buen empleo o una matrícula en una universidad debido a una injusticia que ellos mismos nunca cometieron, cuando se les dice que sus temores por la delincuencia en las zonas urbanas reflejan algún tipo de perjuicio, se va acumulando el resentimiento”.

Según Obama, esos resentimientos ayudaron a forjar la coalición de Reagan. En ambos lados de la brecha racial los políticos explotaron los temores y distrajeron a los estadounidenses de modo que no se unieron para resolver sus problemas comunes.

“Ahí estamos ahora. Es un impase racial en el que hemos estado atascados durante años”, dijo Obama. “Pero tengo la convicción firme, arraigada en mi fe en Dios y mi fe en el pueblo de Estados Unidos de que si trabajamos juntos podemos dejar atrás nuestras viejas heridas raciales”.

Noticia tomada del Diario Nuevo Herald.


Author: Diseño Web Ecuador