Sean O’Hearn estaba desconcertado a las 01:30 de ayer. Sus aliados se convirtieron en sus oponentes. “La PolicÃa me quiere deportar. Tengo visa y mi esposa (Elsa Cortés) y mi hija (Sedona) son ecuatorianasâ€, dijo el titular de la fundación Sea Shepherd en el paÃs.
El 5 de julio pasado, Sea Shepherd y la PolicÃa firmaron un convenio para controlar la depredación de especies de Galápagos, incluidos los tiburones. A pesar de las crÃticas que recibió el acuerdo , las acciones fueron exitosas.
La PolicÃa y los ecologistas hicieron siete operativos para frenar el tráfico de aletas del escualo en El Oro, Guayas y ManabÃ, en esta provincia, especÃficamente en Manta, dieron su golpe más fuerte. Durante tres semanas, agentes de la PolicÃa Ambiental siguieron la pista de lugares donde eran guardadas y secadas las aletas.
El martes pasado, el juez undécimo de lo Penal, Roger Pico, ordenó allanar dos casas y una fábrica de lácteos, donde se hallaron más de dos toneladas de aletas.
La incautación causó la ira de los pescadores, y el gobernador de ManabÃ, Vicente Vélez, y el candidato para la asamblea por Alianza PaÃs, Trajano Andrade, mediaron para que las aletas fueran devueltas y los detenidos salieran en libertad. Desde ese momento, el gremio de pescadores declaró a O’Hearn su enemigo.
Mariana Almeida, amiga del ecologista estadounidense, dijo que fue amenazado de muerte. Por eso la PolicÃa le facilitó dos agentes de la Unidad Ambiental para que lo cuidaran. O’Hearn se refugió primero en Guayaquil y anteanoche llegó a Quito.
TenÃa previsto quedarse en una casa en Tumbaco, pero en el camino, cerca del cementerio de la parroquia, fue detenido por la PolicÃa de Migración. El jefe de ese cuerpo en Pichincha, Raúl Palma, aseguró que a las 23:30 sus subordinados realizaban un patrullaje de rutina por Tumbaco y hallaron sorpresivamente a O’Hearn.
Empero, una persona que iba con el activista lo desmintió. Dijo que fue un operativo hecho para arrestarlo y sorprendió a los agentes que lo protegÃan. “Estaban 12 policÃas, era una acción planificadaâ€, aseveró el testigo.
Luego de una larga discusión, a las 02:30, Migración lo llevó hasta su sede de la av. RÃo Coca, al norte de Quito. Él estaba detenido.
Este Diario conoció que los capturadores cumplÃan con el oficio de la Dirección Nacional de Migración 2007-151, del 3 de agosto y sellado como “trámite urgenteâ€. Ese documento menciona a O’Hearn y dice que por “atentar contra la soberanÃa del Estado ecuatoriano, participando en allanamientos contra ecuatorianos en Manta, la Dirección de ExtranjerÃa revoca su visaâ€.
El director de ExtranjerÃa, Franklin Pozo, tomó la decisión con base en una carta que el gobernador Vélez dirigió al ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, quien conocÃa del trato con Sea Shepherd.
Vélez, en una entrevista telefónica, dijo que no pidió la deportación, pero que su informe indicaba que el extranjero dirigió el operativo realizado por la PolicÃa en Manta. “Fue una violación total a la soberanÃa, fue una grosera demostración de prepotenciaâ€.
Sin embargo, los informes de la PolicÃa Ambiental dicen que esa acción estuvo dirigida por el fiscal Andrés Mero y avalada por el Juez undécimo de lo Penal de ManabÃ.
Para Vélez, la prueba de que O’Hearn lideraba la captura son fotos y versiones de los aprehendidos. Pero aseguró que no consultó a los gendarmes que actuaron.
En la mañana, varios amigos de O’Hearn lo desampararon. Antes de las 10:00, él salió de su celda para un chequeo médico y para que acudir a la audiencia de deportación en la Intendencia.
La diligencia fue a puerta cerrada. Gina SolÃs, abogada de O’Hearn, dijo que no se permitió que ella lo defendiera. “Fue una diligencia de dos horas. Ahora está en manos del Intendenteâ€.
A las 15:30, el intendente Mario Cárdenas emitió su fallo y ordenó la deportación de O’Hearn. “Es un asunto terminado para mÃâ€, dijo.
Hasta el cierre de esta edición, 17:00, el ambientalista seguÃa en Migración, a la espera de su viaje a EE.UU. “Estoy triste, viajaré sin mi familia, tendré que pensar mi futuro. Mi vida estaba en Ecuador y mi lucha era cuidar Galápagos
Fuente Diario El Comercio.











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