Sep 09
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Los líos judiciales y los arrestos no son ajenos para Jaime Toral.

Los litigios legales rodean la vida de Jaime Toral, de 56 años. No solo por ser abogado sino por haber sido parte de ellos como implicado.

Es que el temperamental carácter del fundador de la popular zona de Las Malvinas, del sur de Guayaquil, le ha generado más de un problema con la Justicia.

El más escandaloso ocurrió a mediados de los años ochenta, cuando fue acusado de asesinar al diputado roldosista Germán Zambrano. Por esa acción estuvo preso en la Penitenciaría. Ingresó en mayo de 1985 y salió en 1991, tras cumplir su condena. “Defendí mi vida, y al hacerlo, murió un ser que nunca debió nacer”, se justificó en esa ocasión.

También dijo que Zambrano fue el autor del incendio de la imprenta de su padre, Salathiel Toral, que dejó cinco muertos.

Y que ese ataque se originó por respaldar la candidatura presidencial de León Febres Cordero y no la de Abdalá Bucaram. El líder roldosista fue su amigo y compañero en la universidad y hasta lo defendió a bala, en una ocasión, que fue atacado por el grupo político Los Atala. Su negativa a apoyarlo lo distanció de Bucaram.

Al recobrar su libertad retomó sus actividades jurídicas, la dirigencia barrial y se convirtió en el mejor cobrador de deudas irrecuperables, a través de métodos poco convencionales, que incluyen el uso de la fuerza. También escribió un libro titulado ‘17 kilómetros hacia el infierno’, en donde cuenta sus experiencias en el penal, donde impuso su voluntad.

En mayo de 1995 volvió a prisión junto a 10 de sus subalternos. La Policía lo acusó de portar armas ilegales, en tres vehículos. Él aseguró que esa detención fue en represalia por un juicio que le planteó a un grupo de altos oficiales por la muerte de Hugo Peralta y César Pino, abogados de su estudio jurídico. Un año después recobró su libertad, una vez que el juez que tramitó su juicio desechó la acusación, argumentando que no había pruebas concretas.

Ahora, 11 años después, nuevamente está tras las rejas. Esta vez por orden del intendente del Guayas, Ricardo Ron, quien lo sancionó con cuatro días de prisión por cometer una contravención de tercera clase, por su participación en los reclamos a Pacifictel de un grupo de empleados despedidos.

Entre los trabajadores cancelados de la empresa está su hija María Mercedes. Pero su actual estadía en el Centro de Detención Provisional pudiera extenderse mucho más.

El juez Ángel Rubio ordenó el jueves pasado su detención provisional para “garantizar” su presencia en un juicio por sabotaje y terrorismo que se inició con la instrucción del fiscal Danny Mora.

Otro pedido de encarcelación por agredir a un funcionario judicial sigue pendiente. La jueza Guadalupe Manrique pidió al fiscal Errol Elizalde que “justifique” su pedido de arresto.

Su explosiva personalidad también dejó huella en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Guayaquil, donde llegó a ser considerado el mejor de los estudiantes, pese a la calificación regular de uno de sus profesores. Fue expulsado temporalmente por estar envuelto en una balacera, pero por un amparo regresó a la universidad. Obtuvo la Presidencia de la Asociación Estudiantil y se graduó de periodista.

Toral da rienda suelta a su afición por el periodismo en su programa radial ‘Causa común’, que se transmite por Radio Sucre. Allí, al igual que en su oficina del piso 21 del edificio Forum, muestra una faceta altruista y de ayuda a los más necesitados. Regala sillas de ruedas, medicinas y paga cirugías. “Ama a tu prójimo como a ti mismo, dale tus manos solidarias sin esperar nada a cambio, que Dios os premiará”, resume como su filosofía en su página web.
Fuente Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador