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Los adolescentes son presa fácil de los delincuentes

La presencia de menores en actos delictivos es cada día más frecuente en la provincia del Guayas. A diario la Policía reporta entre tres y cinco detenciones o aislamientos de adolescentes. Ellos están involucrados en robos, asaltos, secuestros expres y otros delitos.

Hasta octubre pasado, la Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen) reportó 947 aislamientos. En el 2006, la cifra llegó a 1 128. El mayor porcentaje de esos arrestos fue por robos, con 1052 casos en ambos períodos.

Johnny del Salto, oficial de la Dinapen, manifiesta que en estos últimos tiempos más menores aparecen implicados en delitos.

“Generalmente son detenidos por los agentes de la policía acusados de tenencia de armas, robo de teléfonos celulares, asaltos a viviendas y robos a accesorios de vehículos”.

Rocío Córdova, procuradora de Adolescentes Infractores, concuerda con el agente. Pero agrega que ese es el resultado de una estrategia planteada por las bandas delincuenciales.

Según ella, los vándalos ven en los menores un factor de ventaja al momento de ser detenidos y los reclutan. “Piensan que ellos van a estar menos tiempo detenidos que los adultos, por eso les dan las armas”.

A decir de Córdova, esa es una de las razones por las que en cuatro de cada cinco detenciones se encuentra a menores de edad portando armas de fuego.

Otra circunstancia que se debe tomar en cuenta, dicen las autoridades, es la facilidad con la que se consiguen las armas en el mercado. “Hay muchas armas de fabricación artesanal que los chicos consiguen hasta por USD 10”, señala Córdoba.

Del Salto señala que los adolescentes infractores generalmente no actúan solos sino en compañía de adultos de entre 20 y 25 años.
Ellos pertenecen a su círculo íntimo de amigos.

Uno de los casos más recientes fue el de un niño de 10 años que ingresó a una farmacia y se sustrajo USD 400 de la caja registradora, mientras dos mujeres mayores a él distraían a la empleada del establecimiento.

“Los adultos se aprovechan de ellos”, dice Elena Cedeño, psicóloga de los juzgados de la Niñez y Adolescencia del Guayas. Ella cree que las bajas penas de reclusión que establece el Código de la Niñez y Adolescencia vuelven vulnerables a los adolescentes.

En esa ley, la pena mayor llega a los cuatro años de internamiento. “Ese es un factor del que se aprovecha la delincuencia. Ellos saben aplicar la Ley a su favor. Por eso los utilizan para cometer todo tipo de delitos y hasta para transportar droga”.

Para Cedeño, esta situación ocurre por la desintegración de muchos hogares por la migración o la separación de los padres, cada vez más frecuente.

Otra razón es la insatisfacción de las necesidades básicas en las familias, como alimentación, salud, educación, vestido… “Ellos tratan de obtenerlas como sea y siempre que se les presenta una oportunidad fácil para conseguir lo que necesitan, roban”.

Córdova considera muy preocupante esta realidad, más que nada porque hay padres que abandonan a los detenidos y no les apoyan en la etapa de rehabilitación. Otros no reconocen las actuaciones negativas de sus hijos. “Si los padres siguen negando esa realidad no pueden ayudar a los adolescentes. Ellos necesitan atención, orientación y apoyo de la familia”.

Fuente Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador