Los juicios se han incrementado el 20% en los últimos tres años. La mayor causal es la mora.
Al salir de su vivienda el sábado pasado para dirigirse al trabajo, Sara Mora (nombre protegido), de 26 años, recibió una noticia de la propietaria del inmueble que alquila –una pequeña suite cuyo espacio está dividido en un dormitorio y un baño- : que el valor de arrendamiento se incrementará 10 dólares.
Con esto Sara, quien firmó el contrato de alquiler con la arrendadora en septiembre del 2006, pasará a cancelar de $ 120 a $ 130 desde noviembre.
El principal argumento de la dueña del bien, ubicado en el sur de la ciudad, es que a partir de la vigencia mÃnima del contrato el canon de arrendamiento aumenta automáticamente entre el 8% y 10% del valor del alquiler, según las cláusulas del convenio.
Aunque le pareció injusto, a Sara no le quedó más remedio que aceptar la disposición, porque dice que no se quiere exponer a un problema con la casera. “TerminarÃa por sacarme de aquà y es muy difÃcil encontrar otro lugar con este precioâ€.
Lo que ella ignora es que la Ley de Inquilinato, en la parte de la fijación de las pensiones de arrendamiento, contempla en su artÃculo 18 la prohibición del incremento durante la vigencia mÃnima del convenio, que es de dos años.
Estos son parte de los derechos irrenunciables que tienen los inquilinos, sostiene César Erazo, juez 4º de Inquilinato del Guayas, al destacar que la mayorÃa de los arrendatarios se somete a las condiciones del contrato que le presenta el arrendador sin antes negociarlas o acordarlas.
Casos como el de Sara se registran a diario en los cinco juzgados de inquilinato, ubicados en el edificio del Palacio de Justicia de Guayaquil.
Solo en el 2006 se presentaron 2.658 demandas entre arrendadores y arrendatarios, un 20% más que en el 2005, año en el que se receptaron 2.200 quejas. De enero pasado hasta los primeros dÃas de noviembre alcanza los 2.000 reclamos.
La mora es la principal causa en más del 70% de estos procesos en la mayorÃa de los juzgados. Estos se pueden iniciar en contra de los arrendatarios desde el tercer mes impago sostiene MartÃn Zeballos, secretario del Juzgado 3º de inquilinato.
En segundo lugar están los procesos por desahucio, que son solicitudes para desalojar a los inquilinos.
Pero los arrendadores también han tenido malas experiencias. Manuel Peralta, propietario de una casa en Urdesa (norte), gestiona desde hace una semana un juicio en contra de su inquilina por cuotas impagas desde hace cuatro años.
Mientras trataba de registrar su queja el jueves pasado en las oficinas de inquilinato en el Municipio de Guayaquil, instancia en la que después de los juzgados también se deben inscribir los contratos de alquiler, comentó que no ha podido sacar a la arrendataria de su propiedad.
“Al parecer está bien asesorada por un abogado que cree que puede sacar provecho. Muchos jueces piensan que el arrendador por ser el dueño del inmueble tiene mucho dineroâ€, dijo.
A diario en los juzgados de la urbe se reciben unos 4 mil contratos de arrendamiento para ser inscritos. Los pactos verbales también están contemplados en la Ley, pero son más difÃciles de controlar.
1’500.000
Viviendas. Es el déficit en el paÃs. El alquiler es la primera opción ante la dificultad de la gente para acceder a préstamos hipotecarios. En el Guayas 154.868 viviendas están en arriendo.
40
Certificados. Para fijar los cánones de arrendamientos emite el Municipio cada mes.
Fuente Diario El Universo.











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