Las cortas vacaciones de verano para la pequeña Angélica Loja Cajamarca, de 11 años, empezaron ayer.
30 dÃas después de permanecer en un centro de arresto para emigrantes, la infante recorrió las calles de Bruselas y jugueteó hasta el cansancio con su padre (Javier Loja) por la Gran Place, el sitio neurálgico de la ciudad.
La madre, en una entrevista telefónica con este Diario, contó que aunque están libres, su hija no oculta el miedo que aún siente por la PolicÃa, por la xenofobia de ciertos belgas. También el temor que la infante demuestra por volver a una cárcel o a Dilbeek, en la ciudad donde fueron detenidas. “Le prometà que nunca más volverÃa a Dilbeek, para que durmiera tranquilaâ€, aseguró. Â
Su madre tampoco olvida la odisea que vivieron. Ella recordó que fueron dÃas largos y tristes, muchas veces de llanto e incertidumbre. De papeleos, audiencias, investigaciones, pedidos, súplicas.
También fueron jornadas en las cuales no comieron por la preocupación y contenÃan las lágrimas para evitar más sufrimiento.
“El lunes, la humillación y el dolor fueron mayores. HabÃamos dormido con sobresaltos. A eso de las 06:00 (hora de Bélgica), los custodios nos anunciaron que en unos minutos salÃamos a Amsterdam para la deportaciónâ€.
Cajamarca dijo que ella se negó porque su vuelo estaba previsto para la tarde. “Me sacaron a empujones y me subieron a una buseta. No parábamos de llorar y mi nena repetÃa que no querÃa volver a Ecuador. Ella  me preguntaba qué va a pasar con sus juguetes, su ropa, su escuela y su familiaâ€.
La madre denunció que fue maltratada por tres agentes cuando puso resistencia durante el traslado a Bruselas, al negarse a subirse al furgón que la llevarÃa hasta Amsterdam. “Y en el aeropuerto pusimos resistencia para no embarcarnos en el aviónâ€.
La ecuatoriana, que emigró hace cuatro años desde Cuenca, recordó que los agentes intentaron esposarla y en el forcejeo cayó al piso. “Uno me puso la rodilla sobre el seno y perdà el conocimiento. Cuando reaccioné, mi hija no estaba, y entré en desesperaciónâ€.
Según Ana, la regresaron al vehÃculo y la obligaron a acostarse en el piso. En cambio, a la pequeña la encerraron en una oficina. La infante   llamó a su padre para contarle lo sucedido. Él también es emigrante ilegal  y encabezó varias protestas públicas para exigir la liberación de su familia.
La madre y su hija estuvieron separadas durante 15 minutos. Cajamarca contó que luego de su protesta la llevaron ante Angélica.
“Tengo las rodillas con moretones, los pies y las muñecas lastimadas. Hoy (ayer) amanecà con un fuerte dolor de espaldaâ€.
La pequeña, en una conferencia de prensa, agradeció a todos por la ayuda que recibieron; entre las instituciones q ue mencionó estuvieron Gobierno de Ecuador, medios de comunicación, familias, amigos y vecinos.
La abogada de la madre, Selma Benkhelifa, anunció que interpondrá una demanda por malos tratos contra la PolicÃa de Bélgica.
Ella aseguró que lo que más le interesa es la tranquilidad de sus familiares, que este momento residen en esa nación. Por eso, dijo que ayer empezó los trámites para su legalización.
Esta petición se fundamentará “en la integración de la familia en Bélgica, los fuertes lazos entre la niña y su padre -que también reside en la capital belga de forma ilegal- y la escolarización de la niñaâ€. Luego de acudir al colegio en Bruselas, desde los seis años, habla mejor el francés que el español.
Sin embargo, la abogada precisó que este tipo de demandas obtiene una respuesta negativa en el 98 por ciento de los casos.
Cajamarca, además, anunció que agilitará  su divorcio del padre de Angélica, para casarse con su actual compañero, un belga de origen colombiano. Este trámite tardará varios meses.
La PolicÃa negó las agresiones
El Gobierno ecuatoriano entregó ayer  una nota de protesta al embajador belga Jan Van Dessel. En la misiva, se expresó la “más enérgica protesta†por el presunto maltrato fÃsico y psicológico y por las condiciones en las que estuvieron retenidas Ana y Angélica.
El trato a las ecuatorianas “es inaceptable y violatorio de los acuerdos internacionales de protección de los derechos humanosâ€, según informó la CancillerÃa en un comunicado.
Sin embargo, la PolicÃa de Bélgica negó la versión de que haya agredido a las mujeres cuando iban a ser llevadas al aeropuerto de Amsterdam, Holanda, para que regresen a nuestro paÃs.
Según la agencia de noticias AP, un vocero de la PolicÃa Federal aseguró que nunca se “usó medios de constreñimiento ni violencia contra ellas dosâ€. Además, añadió que las ecuatorianas fueron tratadas “correcta y humanamenteâ€.
Las acusaciones de maltrato fueron presentadas por los abogados de Cajamarca  y su hija, como un esfuerzo para frenar la expulsión del paÃs europeo.
Fuente Diario El Comercio.











Add