Ésta ha sido la noche de Barack Obama. Tras sus victorias en las primarias demócratas de Louisiana (57-36%) y en los caucus de Washington (68-31%) y Nebraska (68-32%), Barack Obama se acerca en número de delegados (1.070) a Hillary Clinton (1.095) por lo que el papel de los superdelegados se pone más de relieve que nunca ante una convención que será, muy igualada.
En total, hay 796 superdelegados de los cuales a día de hoy, 213 dan su apoyo a Hillary Clinton y otros 193 a Barack Obama. El resto, la gran mayoría, o bien no quiere hacer pública su posición o bien lo harán a quien llegue a la convención con más apoyos.
Superdelegados que empiezan a recibir presiones por todos lados. Mientras John Kerry les pide a quienes le apoyaron a él hace 4 años que ahora lo hagan por Obama, Hillary Clinton se ha gastado $125.000 en bases de datos de éstos para mandarles sus mensajes, lo que pone de relieve su importancia ante el prácticamente empate en número de delegados.
La victoria de Obama era hasta cierto punto previsible, pero no sus amplios márgenes de 20 y 30 puntos. Parece que particularmente en Washington la elevada participación (el doble que hace 4 años) le ha favorecido.
Pero esta noche, en el caucus de Maine, Hillary intentará contrarestar las victorias de Obama ayer, donde a pesar de no haber prácticamente sondeos, se espera una victoria de la senadora, mientras que éste se centrará en Virginia, desde donde ayer, recibió los resultados y celebró su noche.
Noticia tomada de AMERICA DECIDE 2008.











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