Desde hace años la familia de Marco Morales le viene pidiendo a este que cambie de trabajo, que deje su función de guÃa penitenciario y mejor se dedique a otra cosa. Dicen que lo importante es tenerlo vivo y no muerto.
Pero Morales dice que ese es el riesgo y que ama a su profesión, porque pese a los problemas que hay en las cárceles del paÃs, la rehabilitación todavÃa se da y eso es bueno.
Como él también pensaban Edy EnrÃquez y Elva RodrÃguez, ambos asesinados a tiros mientras cumplÃan con su labor de directores de la PenitenciarÃa del Litoral.
Los dos fueron asesinados a mansalva, a pocos metros de su vivienda. La PolicÃa dijo que hay coincidencia pues los crÃmenes se dieron cuando intentaron tomar al toro por los cuernos, es decir, combatir la corrupción al interior de la penitenciarÃa.
Las muertes de estos dos ejemplares funcionarios de la Dirección de Rehabilitación Social reveló lo que era un secreto a voces, que las mafias son ahora los dueños de las principales cárceles del paÃs, especialmente Quito y Guayaquil.
Morales, quien ahora es Director Nacional de Seguridad, manifestó, que los crÃmenes de sus compañeros les afectó mucho y que todos andan un poco bajos de estÃmulo, con miedo principalmente.
No hay polÃticas
Ricardo Arteaga, Director Nacional de Rehabilitación Social, aceptó que existe una crisis total en el sistema, ligada por una falta de polÃticas de Estado en cuanto a este tema.
“Nosotros tenemos que custodiar a personas que infringieron la ley y los 34 centros que tenemos no están acordes a la problemática actual”.
Arteaga aseguró que el problema es global y sobresalen el hacinamiento, una justicia lenta, no existe una clasificación adecuada de los internos, aparte del poco interés que presta el Estado a este problema.
Para Marco Morales, el sistema de rebajas de penas es obsoleto y no está acorde a la realidad del paÃs, porque al reo no se le da incentivos para que pueda rehabilitarse y ese desemboca en violencia.
La violencia aumentará
Washington Grueso, ex dirigente de los internos, antes de abandonar la prisión manifestó que el hacinamiento es causa para que exista violencia en las cárceles, especialmente de Quito y Guayaquil.
Cuestionó la ley de aumento de penas que aprobó el Congreso, porque en el fondo lo que hizo fue aumentar la violencia, debido a que los reos sólo están pensando en fugarse, ya que nada tienen que perder.
Este criterio lo comparte Byron Briones, actual presidente de los internos, quien cuestionó el poco apoyo del Estado a la Rehabilitación Social.
A decir de él, mientras haya hacinamiento y pocos proyectos de trabajo, la violencia será sin duda el mejor desahogo que tengan los presos.
Miles de dólares tras las rejas
Un estudio de inteligencia que realizó la PolicÃa hace años en la PenitenciarÃa del Litoral reveló que el negocio de la extorsión, la venta de drogas, alcohol y también el alquiler de celdas les dejaba a las mafias cerca de 50 mil dólares al mes.
Por esa cantidad si vale la pena matarse. El problema con esta corrupción es que hay denuncias que apuntan hacia los guÃas, en el sentido de que estos toleran esa polÃtica, todo a cambio de dinero.
Arteaga aceptó que en las cárceles de Quito y Guayaquil es donde mayor problema tienen, debido en gran parte a que albergan a un poco más de la mitad del total de reos que hay en el paÃs.
Dijo que no se puede combatir con eficiencia el tráfico de drogas, porque el control que se hace a las visitas es anti técnico, manual en otras palabras.
Pese a lo crÃtico del problema, Arteaga aseguró que la ventaja es que el Gobierno si tiene clara la pelÃcula y hay la promesa de querer cambiar las cosas.











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