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La dirigencia, al banquillo.

La máxima dirigencia del fútbol nacional y provincial fue llamada a declarar por la muerte del menor Carlos Manuel Cedeño Véliz, de 11 años, ocurrida el pasado domingo en el estadio Monumental de Barcelona.

La Fiscalía abrió ayer una indagación previa en la que solicita que Luis Chiriboga, presidente de la Ecuafútbol, rinda su versión el próximo 24 de septiembre. Allí deberá explicar el incidente que terminó con la vida del menor, mientras expectaba el partido entre Barcelona y Emelec.

La víctima se encontraba en la suite 02016 cuando fue impactado por una bengala que le perforó el pecho y le destrozó arterias y pulmones. La Fiscalía del Guayas busca determinar de dónde salió el explosivo.

También fue llamado Galo Roggiero, presidente torero, el viernes venidero. Myriam Rosales, fiscal de Homicidios, pidió que Roggiero informe “quiénes son los responsables de los incidentes y quiénes controlan la puerta de la general sur”.

También debe comparecer Carlos Manzur, presidente de la Asociación de Fútbol del Guayas, el próximo martes 25. Asimismo, fue requerida la declaración de Ana Lozano Bermúdez, de 16 años, quien junto a Josabeth Coronel Gavilánez, de 22, resultó con quemaduras en el cuello, en la general sur. Los dirigentes de las barras Boca del Pozo y Sur Oscura también fueron citados, pero no se les fijó aún fecha.

Para este miércoles fue fijado el reconocimiento del lugar, que estará a cargo de Mariana Pazmiño.

Esto mientras la Brigada de Homicidios de la Policía Judicial del Guayas (PJ) recopila información. Hasta ayer había recibido las versiones de ocho asistentes al escenario que estuvieron cerca de donde ocurrió la tragedia.

“Son personas que se encontraban en el sector de las suites. Buscamos determinar de dónde salió la bengala”, dijo Fausto Herrera, jefe de la Brigada de Homicidios.

El oficial señaló que “sería interesante” que la dirigencia y las barras se acerquen a dar sus declaraciones voluntariamente y sin ningún temor, porque “se está haciendo un daño al club, a la barra y al deporte mismo”.

Mientras tanto, Euclides Mantilla, jefe del Comando Guayas, deslindó su responsabilidad en el ingreso de los fuegos artificiales. Rechazó una publicación del diario Expreso del domingo pasado en donde Kléber Alvarado, integrante de la barra AgruPasión Torera, afirmaba que contaba con el permiso de la dirigencia y de la Policía para ingresar bengalas al Monumental. “Enfáticamente niego eso. Jamás, como comandante, pude autorizar algo de eso. Es una vil mentira”.

Al respecto, Galo Roggiero dijo desconocer a Kléber Alvarado “quien no tiene vinculación con nuestra institución”.

Y admitió que la administración del estadio permite a los representantes de las barras “almacenen en alguna bodega del estadio sus banderas gigantes, bombos y tambores…”.

Mantilla explicó que el operativo contó con la participación de 9 jefes, 52 oficiales y 1100 policías. “No se hizo un control severo como al ingreso a la Penitenciaría porque se sabe que la gente que va a los estadios es gente buena”.

Y tiene varias hipótesis sobre el ingreso de las bengalas al estadio. Una de ellas es que fueron introducidas dos días antes, cuando los vendedores llevan sus productos para expenderlos. Otra, que se utilizaron los interiores de los tambores de las barras.

Afirmó que a raíz de los últimos acontecimientos ocurridos en los estadios del país, la Policía solicitó a la dirigencia, entre ellos a Luis Chiriboga, la colocación de circuitos cerrados en los escenarios. Aquello, expresó, les habría permitido identificar de dónde salieron las bengalas. “Se hizo caso omiso a eso y ahora tenemos que lamentar la pérdida de un niño”.

Alejandro Vanegas, procurador judicial de la Ecuafútbol, dijo que son los clubes los que deben invertir en la instalación de dicho sistema “pues los estadios no son de propiedad de la Federación”.

El fiscal Carlos Karolys, aclaró ayer que esa noche se tomó declaración a 15 personas que estaban en el sector de suites “pero no hubo detenidos”.

El intendente de Policía, Ricardo Ron, destacó que al término del partido se detuvo a 10 personas por alterar el orden a la salida. “Los detuvimos por contraventores. Esto no tiene nada que ver con la muerte del menor. En ese caso no nos corresponde actuar”.

Un criterio jurídico

Una opinión. Para Edmundo René Bodero, penalista, el que disparó la bengala es reo de homicidio inintencional (con pena de dos años) por impertinencia, descuido, o irresponsabilidad.

Sin responsabilidad. Los organizadores no tienen ninguna responsabilidad penal. Ellos no dispararon la bengala”, dijo Bodero.
Fuente Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador