Jun 20
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La Corte Suprema se blinda por los casos de espionaje.

La calma de un día normal de labores en la Corte Suprema de Justicia se alteró ayer por la presencia de un contingente policial.

24 miembros de la Unidad Antimotines, algunos expertos en Inteligencia, llegaron al Tribunal para investigar el ‘pinchazo’ a los teléfonos del despacho del presidente Jaime Velasco.

Esa interferencia telefónica quedó descubierta luego de la difusión, el domingo pasado, de una conversación entre el Presidente de la Corte y el candidato a la asamblea constituyente León Roldós. Ayer se divulgó en el Congreso otra grabación entre Velasco y el diputado de Pachakutik, Ramssés Torres .

El primer lugar que indagaron los policías de Inteligencia fue la central telefónica de la Corte, ubicada en el tercer piso. Revisaron el cajetín de la red. La víspera, la persona encargada de su control y manejo, de quien no se quiso dar el nombre, dio un informe a Velasco. Extraoficialmente se deslindó su responsabilidad.

Según Rubén Saltos, jefe de seguridad de la escolta judicial, realizar un ‘pinchazo’ al teléfono de Velasco es “muy complicado”, por lo que cree que esta intervención se hizo desde una unidad móvil, cerca de la Corte Suprema.

No obstante, el magistrado Mauro Terán cree que este “espionaje fue realizado desde adentro”. Él cree que es una revancha de la Federación Nacional de Asociaciones Judiciales del Ecuador (Fenaje). “Debe ser un empleado que le debe un favor a Luis Muñoz”.

“Muñoz era un señor feudal, dueño de la Justicia. Salió de la Función, pero sigue manteniendo su influencia”, señaló Terán.

A pocos metros de la central telefónica trabaja Fernando Gándara, gerente del Fondo de Cesantía de los empleados judiciales. Él dijo que lo preocupante no debe ser quién grabó las conversaciones, sino lo que en ellas se dice.

Gándara sostuvo que quizás las cintas las registró el propio Roldós, pero no descartó que hayan sido empleados judiciales quienes efectuaron las grabaciones.

Mientras tanto, el personal de seguridad de la Corte subió de 21 a 45 integrantes por las amenazas del PRE contra Velasco. Los nuevos gendarmes se ubicaron en los exteriores del Tribunal. Su principal tarea era evitar la entrada de miembros del PRE y vigilar la seguridad de los magistrados.

Otros detalles

Dalo Bucaram, hijo del líder del PRE, le dio 12 horas a Velasco para que dimita a su cargo sino “su hogar corre peligro”.

Según el administrador del edificio de la Corte, la central telefónica está “protegida” por el departamento de sistemas. “La interferencia fue externa”.

En marzo pasado, se descubrieron dos cámaras de video en el interior Consejo de la Judicatura, luego de que miembros de la Fenaje se tomaron la sede. Fueron colocadas en las oficinas de Benjamín Cevallos y Olmedo Castro.
Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador