Las apelaciones a los fallos judiciales son otra forma de retrasar los procesos y evitar la sentencia.
Alrededor de 50 juicios derivados de la Unidad de Delitos Flagrantes del Ministerio Público del Guayas están represados desde el año pasado en las salas de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil, según se queja el coordinador, Stalin Naranjo.
El funcionario pone como ejemplo las causas que lleva el agente Mauricio Suárez, que de los 93 casos, 23 están en consulta del llamado a juicio por los delitos de hurto, robo y tenencia ilegal de armas.
De este número, nueve se concentran en la 1ª Sala de lo Penal, seis en la 2ª y ocho en la 3ª. Un caso concreto es el de RosalÃa Zady Villón Quimà y Dioselina Tomasa Villón QuimÃ, detenidas en junio del 2006 por hurto. El juez 13º de lo Penal dictó la prisión el 12 de junio y el fiscal Suárez las acusó en su dictamen el 19 de diciembre.
El 13 de marzo se las llamó a juicio, resolución que fue apelada por las imputadas el 4 de abril. El 11 de ese mes subió a consulta a la 3ª Sala, donde permanece hasta la actualidad.
En la 1ª Sala, en cambio, está en apelación, desde el 18 de septiembre pasado, el juicio de Luis Enrique Linares AlcÃvar, detenido desde diciembre del 2006 por tenencia de armas.
Según Naranjo, desconoce las razones de la lentitud en el proceso y deslinda cualquier responsabilidad en el retraso, por cuanto ellos han cumplido con su trabajo.
Aclara que la actividad fundamental de la unidad, conformada por ocho fiscales, es recavar las pruebas para la acusación en los juicios.
Mientras, Cristóbal Mantilla, ministro de la 1ª Sala, niega el estancamiento de los procesos en las salas. “Lo que hacemos es cumplir la ley, lo que el Código de Procedimiento Penal dicta, que es la defensa del acusado. Lo que pasa es que existen abogados que piden aclaraciones o apelaciones y eso alarga el procesoâ€, afirma.
El magistrado sostiene que la tardanza en los procesos se debe a que “hay un exceso de defensa de parte de los abogadosâ€, y agrega que cuando empezó a laborar como ministro, el  15 de junio de este año, la Sala tenÃa 2.500 juicios represados y actualmente se ha depurado la mitad de esa cantidad.
Roberto Guevara Elizalde, ministro de la 3ª Sala de lo Penal, expresa que el problema de los juicios represados “es el resultado de una mala administración de justicia.
Comenta que cuando inició sus labores, la 3ª Sala tenÃa alrededor de 2.000 expedientes estancados, algunos del año 2004, y que en este lapso ha podido evacuar 900 casos.
Otra de las justificaciones es la falta de personal e infraestructura.
“Hay muchos presos para pocas salas y tribunalesâ€, se queja Guevara.
En tanto, la secretaria de la Segunda Sala de lo Penal, Martha y Gómez Lapiere, defiende el trabajo y explica que el problema es la falta de colaboración de los defensores de los imputados, que solicitan diligencias para retrasar las causas.
Pero los juicios también reposan en los tribunales penales del Guayas. Según reportes de la Unidad de Delitos Flagrantes, 38 casos esperan la audiencia de juzgamiento, luego que se dictó el auto de llamamiento a juicio.
En el Primer Tribunal hay diez casos de los delitos de hurto, robo, tentativa de violación y tenencia ilegal de armas; y en el 4º Tribunal se tramita un proceso, de los seis represados, por intento de asesinato, donde el acusado, Ricardo Ochoa Vega, espera la sentencia.
Once procesos tienen que ser resueltos en el 3º, cinco en el 2º y seis en el 5º.
Fuente Diario El Universo.











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