
Es muy difícil sacarle palabras a Rosario Moreno. Por instrucciones de su abogado ha decidido no dar declaraciones a la prensa sobre las condiciones específicas de salud de su esposo. La “lotería” de las típicas demandas judiciales en Estados Unidos luego de accidentes de trabajo afecta su situación, cualquier declaración puede ser sacada de contexto y significarle la pérdida de millones de dólares en la disputa que sus abogados ya han iniciado.
“Lo único que puedo decir es que mi esposo se está recuperando satisfactoriamente”, comenta la mujer en su casa en la localidad de Linden, Nueva Jersey, ubicada a 45 minutos de Manhattan.
Desde el pasado 7 de diciembre, Rosario pasa la mayor parte del día en vigilia en el Hospital Presbiteriano de Nueva York junto a su esposo, el lojano Alcides Moreno, quien sobrevivió a una caída de más de 500 pies de altura al desplomarse el andamio que lo sostenía mientras limpiaba ventanas en el piso 47 de un edificio de apartamentos en Manhattan, Nueva York.
Hasta ahora Alcides Moreno de 37 años de edad y oriundo del cantón Macará, provincia de Loja, ha sido sometido a más de 16 complicadas operaciones que prácticamente le han reconstruido todo su cuerpo y ha recibido más de 24 pintas de sangre, lo que representa haber remplazado dos veces todo el fluido sanguíneo de su cuerpo.
“Aún está muy lejos de estar completamente bien, pero ya superó lo peor”, dice Joseph Ehrlich, en alusión a las condiciones de salud de Alcides. Ehrlich es el abogado de la familia Moreno y quien lleva delante la demanda contra la administración del edificio de donde cayó Alcides y su hermano Édgar, este último falleció tan pronto como topó tierra.
Se quejaron del andamio
El abogado afirma que también están demandando a la empresa que instaló el andamio de 16 pies de longitud, del cual los dos hermanos se habían quejado por considerar que tenía fallas que podrían ocasionar un accidente fatal. Ehrlich no menciona cuál es el monto que la familia Moreno está reclamando como compensación.
Según Rosario Moreno, la recuperación milagrosa que su esposo experimenta, desde la pasada Navidad, debe ser atribuida a que el compatriota era muy sano y por sobre todo “muy religioso”. Un devoto “creyente de la Virgen de El Cisne”, patrona de todos los lojanos.
La señora Moreno afirma que desde hace algunos días su esposo ha logrado articular palabras y cuando le contó que su hermano y compañero de trabajo Édgar había fallecido en el accidente, este “lo tomó con mucha calma, ni una lágrima salió de sus ojos”. “Yo creo que ya sabía que su hermano no había sobrevivido”, destaca la mujer.
“A todos nos llega el día y ese no era mi día”, dice Rosario que su esposo le contestó cuando le habló sobre la muerte de Édgar.
Alcides Moreno vive en los Estados Unidos por 13 años y desde los primeros días en el país ha trabajado limpiando ventanas en los rascacielos de Nueva York. Junto a Rosario ha procreado tres hijos: Michael, de 14 años de edad; Mariah, de 10 años, y Andrew, de 4. Alcides Moreno además de la ciudadanía ecuatoriana tiene la estadounidense.
Su hermana Edilma Moreno, residente de East Newark, también en el estado de Nueva Jersey, cuenta que sus hermanos disfrutaban el trabajo. “Ellos siempre conversaban de lo hermosa que se veía la ciudad (Nueva York) desde la cima de los edificios”, dice. Ambos tomaban fotos desde las alturas.
>> La empresa
Ese día no tenían que trabajar
La esposa del herido está molesta con la compañía City Wide Window Cleaning porque “nadie de la compañía ha venido a expresar sus respetos”. Añade que ni siquiera una flor ha llegado al cuarto de su esposo en el hospital o al velorio de su cuñado Édgar en Newark.
La empresa tiene su sede en Jamaica, Queens, y pese a que la mayoría de empresas de limpieza de ventanas de los edificios de Nueva York cuenta con sindicatos esta compañía no ha permitido que sus empleados se sindicalicen.
Agencias gubernamentales que investigan la caída del andamio coinciden en que los hermanos Moreno no portaban correas de seguridad para prevenir la caída.
Familiares de los hermanos Moreno afirman que la mañana del 7 de diciembre estos no tenían previsto trabajar, pero lo hicieron solo porque el supervisor de la compañía los telefoneó para pedirles que fuesen y les aseguró que el problema del andamio había sido corregido.
Diario EXPRESO intentó conversar con el propietario de City Wide, Michael Hoszowski, pero ninguna de nuestras llamadas telefónicas recibió respuesta. (NE)
Fuente Diario Expreso.











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