Ayer se confirmaron las sospechas. La intoxicación masiva ocurrida la noche del pasado sábado en la Cárcel de Mujeres de Cuenca se produjo por la ingestión de alimentos con escopolamina (droga alucinógena). Las tres presuntas responsables todavÃa están prófugas.
La ingesta del quÃmico se comprobó luego de analizar muestras corporales de los afectados. EspecÃficamente, los resultados aparecieron en los exámenes de cuatro mujeres  que ingresaron  al hospital Vicente Corral Moscoso.
La noche del sábado, 79 internas tomaron café y comieron humitas. De ellas, unas 40 presentaron efectos de la droga, como somnolencia, vómito, mareos y dolores estomacales. Empero, cuatro tuvieron más complicaciones y fueron internadas de urgencia.
Para atender a la emergencia, los paramédicos del Cuerpo de Bomberos y del hospital improvisaron una estación de enfermerÃa en el  interior del reclusorio. La mayorÃa de afectadas tuvo que ser hidrata por los voluntarios.
Ayer, los médicos del hospital informaron que tres de las cuatro mujeres, atendidas en emergencia, retornaron el domingo a la prisión, luego de estabilizarles los signos vitales. Mientras que Karina M., quien se encuentra en estado de gestación y que corrÃa el riesgo de perder a su bebé, lo hizo las primeras horas de ayer. El caso es investigado por la FiscalÃa de Cuenca. Esa oficina intenta encontrar una pista sobre el paradero de las reclusas que huyeron: las hermanas Diana y Blanca Encalada y Narcisa Payda.
Las tres, nacidas en Cuenca, cumplÃan una sentencia a 12 años de prisión por tráfico y tenencia ilegal de drogas.
Pero todavÃa no cumplÃan ni un año en la prisión. Según Marcelo Benavides, jefe (e) del Comando de PolicÃa del Azuay, las fugitivas son buscadas en todo el paÃs.
En el caso de que se compruebe que son las responsables del hecho serÃan juzgadas por otro delito, señaló Benavides. “Esto lo determinará el Fiscal a cargo del caso, quien ya ordenó la recaptura y se remitió las órdenes a los comandos de las diferentes provinciasâ€, sostuvo el gendarme.
En tanto, la seguridad en el centro penitenciario fue redoblada. El sábado solo habÃan  dos guÃas y un policÃa custodiando el presidio en la noche, pero ayer estuvieron cuatro celadores, en cada turno,  y tres uniformados para el control externo, confirmó Byron Carrasco, director de la cárcel.
La calma retornó, aunque los familiares de las detenida pidieron más detalles de lo sucedido para ayudar a sus parientes.Â
Fuente Diario El Comercio.











Add