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El papa Benedicto XVI llama a la paz y la justicia en el mundo.

Benedicto XVI entregó su mensaje navideño desde la Basílica del Vaticano.

En su mensaje con motivo de la Navidad, el papa Benedicto XVI llamó hoy a los fieles a aceptar la “gran luz” de la paz de Cristo y denunció las sangrientas consecuencias de la guerra, los conflictos y el terrorismo.

La Navidad es “el día sagrado en el que la ‘gran luz’ de Cristo ilumina a lo lejos llevando la paz”, afirmó el Pontífice desde el balcón central de la Basílica de San Pedro en Roma, bajo un bello sol invernal.

“Ciertamente, para reconocerla, para recibirla, hace falta fe y hace falta humildad”, afirmó el religioso, citando el ejemplo de los padres de Jesús, María y José.

“Hombres y mujeres de esta era moderna, ­Cristo viene también para nosotros trayendo su luz, viene a nosotros otorgando la paz! Pero quién está atento, en la noche de duda e incertidumbre, con un corazón vigilante, rezando?”, se preguntó Benedicto.

El Papa mencionó una serie de conflictos actuales que necesitan con urgencia la “luz de Dios”.

“Mis pensamientos se dirigen especialmente a esos lugares donde el lúgubre sonido de las armas continúa reverberando; a las torturadas regiones de Darfur, Somalia, el norte de la República Democrática del Congo, la frontera entre Etiopía y Eritrea; todo Cercano Oriente, en especial Irak, Líbano y Tierra Santa; a Afganistán, Pakistán y Sri Lanka; a los Balcanes y a tantas otras situaciones de crisis que desgraciadamente suelen ser olvidadas”, dijo.

Las víctimas son sobre todo los débiles, “niños, mujeres, ancianos”, destacó. Las tensiones étnicas, religiosas y políticas, así como la inestabilidad, rivalidades y discriminaciones endurecen las relaciones internacionales y destruyen la estructura interna de muchos países.

A la vez aumenta el número de refugiados, también debido a las frecuentes catástrofes naturales que a menudo son consecuencia de graves daños al medio ambiente.

“Que el Niño Jesús lleve alivio a aquellos que sufren y que conceda a los líderes políticos la sabiduría y el coraje para buscar y hallar soluciones humanas, justas y duraderas”, añadió.

A continuación, el Pontífice pronunció la bendición “Urbi et Orbi” (a la ciudad y al mundo) y luego dijo en 63 idiomas el saludo navideño ante las decenas de miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro y aquellas que seguían su mensaje por televisión.

En total 95 cadenas televisivas transmitieron sus palabras en 57 países. Se trata de la tercera Navidad del Papa alemán desde su elección en abril de 2005.

Horas antes, Benedicto XVI encabezó las celebraciones navideñas con la misa de Gallo a medianoche en la Basílica. En su homilía, el religioso llamó a los fieles a seguir el ejemplo de María dando espacio en sus vidas para Dios y para los más desafortunados, como los pobres y quienes buscan asilo.

“De alguna manera, la humanidad está esperando a Dios, esperando que se acerque.
Pero cuando llega el momento, entonces no hay espacio para él”, afirmó durante la misa. Sin embargo, subrayó que la Navidad representa la llegada de Jesús al mundo, un mundo “maltratado” con mucho daño al medio ambiente.

El líder espiritual de los 1 100 millones de católicos del planeta afirmó que la Tierra está amenazada por “el abuso de la energía y su explotación egoísta e imprudente”.

Fuente Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador