Oct 23
Digg
Stumbleupon
Technorati
Delicious

El fin de la prisión preventiva está en manos de los jueces.

Hoy caduca el plazo de la prisión en firme dictada por el Tribunal Constitucional (TC), el 23 de octubre del 2006. Pero nada hace prever que ocurra una salida masiva de los reos, que no han sido sentenciados por más de seis meses y un año, en delitos de prisión y reclusión, respectivamente.

En lo concreto,   850 reos aspiraban a ser excarcelados, al  acogerse al  artículo 24 de la Constitución. La Carta Magna señala que “la prisión preventiva no podrá exceder de seis meses, en las causas por delitos sancionados con prisión, ni de un año, en delitos sancionados con reclusión. Si se excedieren esos plazos, la  prisión quedará sin efecto…”.

La protesta sigue
Alexandra Ordóñez ,
presidenta de la Cárcel de Mujeres de Quito, manifestó que esta semana tampoco  permitirá   el ingreso de  nuevas  internas a ese centro.
Gean Carlos Aragundi , presidente de los reos del   penal García Moreno, conversará hoy con  los  representantes de la Defensoría del Pueblo para redactar la carta de  inconstitucionalidad contra  la Ley aprobada por el Congreso.
El caos en los calabozos  de la Policía Judicial persiste, pues los detenidos  no pueden ser transferidos  a las cárceles de la ciudad.

No obstante, con la aprobación en el Congreso de las modificaciones al artículo 169  del Código de Procedimiento Penal y  de una Ley Interpretativa a ese artículo los plazos que se señalan en la Constitución hoy  son relativos.

El  tiempo legal de prisión  no se medirá de acuerdo al  calendario, sino con los plazos que determinen los documentos legales.

Según el Congreso, si se comprueba que el reo no fue sentenciado  por inasistencia de los   imputados, testigos, peritos, intérpretes o  abogados defensores,  se suspenderá la fijación de los plazos determinados para la caducidad de la prisión preventiva, hasta  que haya otra audiencia.

“Si el reo sale o no ya no lo sabemos, eso lo decidirá cada juez”, dijo ayer a este Diario Máximo Pazmiño, director nacional de Rehabilitación Social, quien desde la semana pasada afronta la protesta de los internos de los centros de reclusión por considerar inconstitucionales las medidas adoptadas por el  Congreso.

“No permitiremos que menoscaben nuestros derechos humanos”, advirtió Gean Carlos Aragundi, presidente de los internos del penal García Moreno.

Aragundi anunció que esta semana presentarán una carta de inconstitucionalidad al Tribunal Constitucional por intermedio de la Defensoría del Pueblo. “Haremos  misas campales, encuentros musicales  y embanderaremos el penal como señal de protesta”.

Gustavo Donoso, director del Consejo Nacional de la  Judicatura, cree que dados los vicios que se evidencian en  las audiencias de juzgamiento la resolución que tomó el Congreso la semana pasada  debió dictarse antes.

“Ahora se juega con tiempos y con números. La ley interpretativa debió publicarse cuando el Tribunal Constitucional tomó la decisión de caducar la prisión en firme”, aseguró Donoso.

Según Primo Díaz, presidente de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil, desde hoy la  revisión de los casos  debe  hacerse minuciosamente, pues hay que diferenciar las causas por las cuales los juicios no han avanzado.    “Si la demora en el juzgamiento no es responsabilidad de  la administración de justicia,  ese tiempo  no se cuenta para efecto de la caducidad de la prisión ”, dijo Díaz.

Para los casos en que los responsables de las demoras sí sean los administradores de justicia, el Congreso fijó  sanciones con penas y multas. Además, la inasistencia de fiscales y jueces puede ser causal de su destitución.

Para la presidenta del Tribunal Primero de lo Penal de Manabí, Gina Vélez, la disposición del Congreso no es un trabajo adicional para  los jueces. “Todas las audiencias están bien documentadas. No se trata de hacer un inventario  ahora. Estamos al día y sabemos, por ejemplo,  que aquí no hay casos de reos que se puedan  acoger a la libertad”.

Pero  Demetrio Allo, jefe de guías de la Penitenciaría, es testigo de suspensiones diarias de juzgamientos. “Si no es por falta de reclusos es por falta de  defensores, fiscales o  testigos”. Ayer,  22 internos acudieron al Palacio de Justicia para sus audiencias, pero solo siete de ellos fueron juzgados.

 Defensores  aún no intervienen

Los 200 defensores públicos contratados por el Gobierno para agilitar los procesos judiciales de los presos sin sentencia todavía no tramitan ningún juicio.

Los profesionales de 10 estudios jurídicos fueron contratados para trabajar en Guayaquil  el 21 de septiembre pasado, pero hasta  ahora no se ven resultados.

Walter Jaramillo, del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, explicó que  en este tiempo solo se han hecho reuniones de coordinación con los responsables de la contratación, más no con los internos. “Conversamos  con Ernesto Pazmiño (director de la Unidad Transitoria de Gestión de la Defensoría Pública) para finiquitar los mecanismos de cómo va a ser el proyecto y todas esas cosas”.

Pazmiño asegura  que sí se ha trabajado: “Los abogados están recolectando la información. Recordemos que son más de
6 000 casos y se  priorizarán a los internos con  enfermedades terminales, ancianos, extranjeros…”.

El lunes de la próxima semana se sortearán los juicios; el lunes, para los presos de Quito y   el martes,  para los de Guayaquil.

Fuente Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador