La Corte Suprema se va desmembrando, poco a poco. Cinco jueces han salido, destituidos o entregando sus renuncias irrevocables, desde diciembre del 2005.
Eso devela  que las falencias del control interno   están latentes, a pesar de que no son nuevas. En julio del 2003, el entonces juez Olmedo Bermeo fue separado de su cargo  por un supuesto enriquecimiento ilÃcito y perjurio (que aún son tramitados en la Corte).
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 es el presupuesto asignado este año a la Función Judicial. La Corte pidió un aumento.
Luego de su remoción y de  las evidencias de politización de sus miembros, los magistrados optaron por cumplir ellos mismos las tareas de control. En septiembre del 2003, aprobaron un reglamento de autojuzgamiento, que sin embargo tiene serios vacÃos. Para el catedrático y jurista Farith Simon, los más evidentes son que no hay un trámite transparente de las quejas contra los jueces, que no se controla su desempeño laboral y  que no hay información de lo que gastan en funciones.
Una queja contra un juez tiene que pasar el filtro de una calificación de una comisión de admisibilidad. Estas denuncias se mantiene bajo siete llaves. Esto, precisamente,  ocurrió con una demanda presentada contra el ex magistrado Ramiro Romero, quien renunció esta semana.
En febrero de este año, una estudiante de la Universidad Católica   lo acusó por un supuesto acoso. Cuatro meses después,  su caso fue conocido por los miembros de la  comisión, Carlos RamÃrez y Guido Garcés;  el titular de la Corte, Jaime Velasco, el  demando, la querellante y un profesor de la chica. La audiencia fue en el despacho de Velasco. Un acta a la cual este Diario tuvo acceso recoge esa reunión. Romero dijo que “no habÃa cometido ninguna falta que amerite una sanción ni delito… que la denuncia no se ajusta a la realidad, pero que si hubo un malentendido pedÃa disculpasâ€.
La denunciante  ratificó su acusación y fue apoyada por su profesor. Pero,  comentó que hablarÃa con sus padres para decidir si aceptarÃa la disculpa. Luego sostuvo que “aceptaba la disculpa y que desistÃa de seguir con su peticiónâ€. Entonces, los jueces decidieron cerrar el expediente.
El Presidente de la Corte ratificó ayer que sà hubo esa denuncia y que fue desechada, porque se aceptó  la disculpa de Romero.
Pero, para el abogado Ramiro Román, la Corte debÃa calificar la denuncia, porque es un caso penal, y si habÃa  méritos  remitirla  a la FiscalÃa. El acoso es un delito contemplado en el Código Penal, con  prisión de hasta dos años. Al ser consultado sobre las razones que tuvieron para  no enviar la queja a la FiscalÃa, Velasco contestó que eso era responsabilidad de la chica.
El titular de la Suprema, para quien el autocontrol sàfunciona, comentó que se aceptó la renuncia de Romero, quien antes fue suspendido por 30 dÃas, por anomalÃas en un juicio. También han salido del Tribunal Eduardo Franco, Alfonso Zambrano, José Robayo y Joffre GarcÃa.
Otro vacÃo es la falta de control en el horario de trabajo. Según la Ley Orgánica de la Función, los jueces deben vivir en el lugar de su despacho, pero 10 jueces siguen residiendo en otras urbes, por lo cual viajan constantemente. Los que tienen más inconvenientes son los que viven en Guayaquil y no cumplen el horario.
Marco Guzmán, juez de la Suprema, no supo dar una respuesta al incumplimiento de esa norma, pero recalcó que es su obligación cumplir los cinco dÃas laborables. En cambio, Velasco indicó que el incumplimiento de esta regulación es responsabilidad de cada juez.
Tampoco hay información de los gastos de sus viáticos. En la página web www.cortesuprema.gov.ec tampoco hay ningún dato sobre los sueldos de los magistrados, como obliga la Ley de Acceso a la Información.
Para el ex magistrado, Carlos RiofrÃo, que fue el único que discrepó con la resolución del autojuzgamiento, ese reglamento debe ser revisado por la Judicatura, que es el órgano que juzga las faltas de todos los servidores judiciales. Eso servirá “para evitar que por malos entendidos de espÃritu de cuerpo se cometan irregularidades y tipificar claramente las faltas que deban sancionarse y las penas, dejando a los órganos jurisdiccionales competentes el juzgamiento de los delitosâ€.
Jiménez Sà podrá volver a la Sala
El Pleno de la Corte Suprema de Justicia resolvió ayer no aceptar el pedido de reconsideración que presentó el magistrado de la Segunda Sala de lo Civil, José Ramón Jiménez. Él presentó el recurso para apelar una suspensión de 60 dÃas, sin sueldo, que le fue impuesta la semana pasada.
La decisión la tomaron en una sesión a la que la prensa no tuvo acceso.   Jiménez, junto al ex magistrado Ramiro Romero y al secretario de la Sala, Carlos RodrÃguez, fueron sancionados por la Corte, por supuestas anomalÃas en el trámite de un juicio laboral en contra del Banco del Austro. La Sala emitió un fallo sin la firma de los tres magistrados y se detectaron irregularidades en el trámite.
Jiménez anunció, anteayer, que no comparte, pero acata la decisión del Pleno. Dijo que los siguientes dos meses pasará junto a su familia y que se dedicará a la cátedra universitaria. También anunció que volverá a su cargo.
Ayer, el presidente de la Suprema, Jaime Velasco, ratificó que no hay impedimento para que Jiménez regrese a su puesto en la Sala.
Fuente Diario El Comercio.











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