Oct 18
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El control de los magistrados de la Corte con graves fisuras.

La Corte Suprema  se va desmembrando, poco a poco. Cinco jueces han salido, destituidos o entregando sus renuncias irrevocables,  desde  diciembre del 2005.

Eso devela   que  las falencias del control interno    están latentes, a pesar  de que no son nuevas.  En julio del 2003, el entonces juez Olmedo  Bermeo fue separado de su cargo   por un supuesto enriquecimiento ilícito y perjurio (que aún  son  tramitados en la Corte).

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 es el presupuesto asignado este año a la Función Judicial. La Corte pidió un aumento.

Luego de su  remoción y de   las evidencias de  politización de sus miembros, los  magistrados optaron por  cumplir ellos mismos  las  tareas de control.  En septiembre del 2003, aprobaron un reglamento de autojuzgamiento, que sin embargo tiene serios vacíos. Para el catedrático y jurista Farith Simon, los  más evidentes son  que no hay  un trámite transparente de las quejas  contra los  jueces, que no se controla su  desempeño laboral y   que no hay información de lo que gastan en funciones.

Una queja contra un  juez tiene que pasar el  filtro de una  calificación de una comisión de admisibilidad. Estas denuncias se mantiene  bajo siete llaves. Esto, precisamente,   ocurrió con una  demanda  presentada contra el ex magistrado Ramiro Romero, quien renunció esta semana.

En febrero de este año, una estudiante  de la Universidad Católica    lo acusó por un supuesto acoso. Cuatro meses después,   su caso  fue conocido por  los miembros  de la   comisión, Carlos Ramírez  y Guido Garcés;   el titular  de la Corte, Jaime Velasco, el   demando,  la querellante y un profesor de la chica.  La audiencia  fue en el despacho de Velasco. Un acta a la cual  este Diario tuvo acceso recoge esa reunión. Romero dijo  que “no había cometido ninguna falta que amerite una sanción ni delito… que la denuncia no se ajusta a la realidad, pero que si hubo un malentendido  pedía  disculpas”.

La denunciante   ratificó  su acusación y fue apoyada por su  profesor. Pero,   comentó  que hablaría con sus padres para  decidir si aceptaría la disculpa. Luego sostuvo que “aceptaba la disculpa  y que desistía de seguir  con su petición”. Entonces, los jueces  decidieron cerrar el expediente.

El Presidente de la Corte ratificó ayer que sí hubo  esa  denuncia y que fue desechada, porque se aceptó   la disculpa  de Romero.

Pero, para el  abogado Ramiro Román,  la Corte debía  calificar la denuncia, porque es un caso penal,  y si había   méritos   remitirla   a la Fiscalía.  El acoso es un delito contemplado en el Código Penal, con   prisión de hasta dos años. Al ser consultado sobre las  razones que tuvieron para   no enviar  la queja a la Fiscalía,  Velasco contestó que eso era responsabilidad de la chica.

El titular de la Suprema, para quien el autocontrol sí  funciona, comentó que  se  aceptó la renuncia de Romero, quien antes fue suspendido por 30 días, por anomalías en  un juicio. También han salido  del Tribunal Eduardo Franco, Alfonso Zambrano, José Robayo y Joffre García.

Otro vacío es la falta de control en el horario de trabajo. Según la Ley Orgánica de la Función, los jueces deben vivir en el  lugar de  su despacho, pero 10  jueces siguen residiendo en otras urbes, por lo cual viajan constantemente. Los que tienen más inconvenientes son los que viven en Guayaquil y no  cumplen  el horario.

Marco  Guzmán, juez de la Suprema, no supo dar una respuesta al incumplimiento de esa norma, pero recalcó que es su obligación  cumplir los cinco días laborables. En cambio,  Velasco indicó que el incumplimiento de esta regulación es responsabilidad de cada juez.

Tampoco hay información  de los gastos de sus viáticos. En la página web www.cortesuprema.gov.ec tampoco hay ningún dato  sobre los  sueldos de los magistrados, como obliga la Ley de Acceso a la Información.

Para el ex magistrado, Carlos Riofrío, que fue el único  que discrepó con la resolución del autojuzgamiento, ese reglamento debe  ser revisado por  la Judicatura, que es el órgano que juzga las faltas de todos los servidores judiciales. Eso servirá “para evitar que por malos entendidos de espíritu de cuerpo se cometan irregularidades y tipificar claramente las faltas que deban sancionarse y las penas, dejando a los órganos jurisdiccionales competentes el juzgamiento de los delitos”.

Jiménez SÍ   podrá volver a la Sala

El Pleno de la Corte Suprema de Justicia resolvió ayer no aceptar el pedido de reconsideración que presentó el magistrado de la Segunda Sala de lo Civil, José Ramón Jiménez. Él presentó el recurso para apelar una  suspensión de 60 días, sin sueldo, que le fue impuesta la semana pasada.

La decisión la tomaron en una sesión a la que la prensa no tuvo acceso.    Jiménez, junto al ex magistrado Ramiro Romero y al secretario de la Sala, Carlos Rodríguez,  fueron sancionados por la Corte, por supuestas anomalías en el trámite de un juicio laboral en contra del Banco del Austro. La Sala emitió un fallo sin la firma de los tres magistrados y se detectaron irregularidades en el trámite.
Jiménez anunció, anteayer,  que no comparte, pero acata la decisión del Pleno. Dijo que los siguientes dos meses pasará junto a su familia y que se dedicará a la cátedra universitaria. También anunció que volverá a su cargo.

Ayer, el presidente de la Suprema, Jaime Velasco, ratificó que no hay impedimento para que  Jiménez regrese a su puesto en la Sala.

Fuente Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador