Sector artesanal pide que haya más controles para proteger al tiburón.
Los tres detenidos, entre martes y jueves pasados, por transportar 528 aletas de tiburón, en Manta, y 261 cuerpos sin aletas en El Oro, están libres.
El juez y el fiscal que ordenaron la excarcelación adujeron que era permitida la venta del escualo obtenido de la pesca incidental, pese a que el Decreto 486 no estaba vigente. Sean Ohearn, de la Fundación Sea Shepherd, critica que no se sancione a los infractores.
No quieren ser señalados como “depredadores†del ambiente y por eso los pescadores artesanales están a la espera de que los controles sean más efectivos para que se identifique a los responsables de la captura dirigida de tiburones, que creció tras la emisión del Decreto 486, que da apertura a la venta de aletas obtenidas de forma incidental.
Incluso, el viernes pasado la ministra de Ambiente, Ana Albán, reconoció un crecimiento en la pesca de este escualo desde que se derogó el Decreto 2130, que prohibÃa la venta de las aletas, que son comercializadas en tierras asiáticas hasta en 100 dólares el juego.
Sin embargo, Gabriela Cruz, lÃder de los pescadores agrupados en la Federación de Cooperativas de Pesca Artesanal del Ecuador (Fenacopec), sostiene que antes de que haya una “persecución†contra su gremio, deberÃan “investigar a los grandes barcos industriales, que en alta mar sà practican el aleteo para reunir con la venta de las piezas lo que llaman la ‘chancha’ (dinero que lo reparten entre la tripulación y pescadores)â€.
En cambio, Guillermo Morán, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Pesca Blanca (Asoexpebla), señala que para los exportadores capturar tiburones “no es buen negocio, porque no representa ni el 1% de sus negociosâ€. Pero dice que hay personas ajenas a su gremio que se dedican a la comercialización internacional de las aletas, por lo que el control debe ser más efectivo.
Cruz habla de “persecución†porque cuenta que la semana pasada en Anconcito, por ejemplo, miembros de la policÃa ambiental con la Fundación Sea Shepherd, irrumpieron en domicilios de pescadores artesanales para incautarles unas aletas que habÃan obtenido en sus faenas, “las que estaban secando en sus patios para luego venderlas cuando se oficialice la comercializaciónâ€.
Por esa razón, indica Cruz, presentarán una demanda contra “Sea Shepherd porque no podemos permitir que eso suceda. Nadie nos dice adónde van las aletasâ€.
Pese a esa expresión, la lÃder pesquera reconoce que “la comercialización de aletas comenzó antes de que entre en vigencia el decreto, el que su gremio defiende. La razón, considera, es que “los pescadores venÃan siendo vÃctimas de policÃas ambientales, los que para no quitarles las aletas en muchas ocasiones pedÃan coimas, y ahora con la autorización nos libramos de ellosâ€.
Sin embargo, Sean Ohearn Jiménez, de la Fundación Sea Shepherd, sostiene que hubo incautación de troncos de tiburón y critica que las acciones de la policÃa ambiental no encuentren sustento en las leyes.
“No existen las sanciones necesarias para juzgar los delitos ambientales, porque están sujetos a fianzaâ€, expresa; y hace un llamado al Ministerio de Ambiente para que presenten acusaciones particulares contra las personas que comercialicen tiburones y aletas sin cumplir el Decreto 486, que pronto entrará en vigencia y que exige el registro de todas las especies obtenidas y el corte de las aletas en las playas no en el mar.
“Al momento estamos investigando, con nuestro equipo de abogados, si podemos presentar acusaciones particulares como Fundación Sea Shepherd. Porque la PolicÃa hace un esfuerzo, nosotros invertimos tiempo para recoger información y detectar los contrabandos, pero cuando se llega a detención no hay sanciónâ€, dice.
Fuente Diario El Universo.











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