Sep 14
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Corte de Quito negó amparo de libertad a Quinto Pazmiño.

Estoy acorralado, estoy entre la espada y la pared, se ha atentado contra mis derechos. Esta es una persecución total. Con esas palabras reaccionó Quinto Pazmiño, ex asesor del ex ministro de Economía Ricardo Patiño, al conocer la negativa de la Corte Superior de Justicia de Quito de concederle el amparo de libertad solicitado por su defensa.

El presidente subrogante de la Corte de Quito, Alfonso Trujillo, declaró improcedente el requerimiento por considerar, entre otras cosas, que de la entrevista concedida por Quinto Pazmiño a Teleamazonas “se desprende no solo la presunción de la existencia de la infracción dolosa investigada, sino también la responsabilidad del imputado”. En la providencia, Trujillo señala que el presunto delito no ha sido negado por el acusado, sino que por el contrario “se ha reafirmado en ellas”.

Además, expresa que en este caso no se ha demostrado la violación de las garantías del debido proceso. Desde la celda número seis, ubicada en la planta baja del pabellón “A” de máxima seguridad del ex penal García Moreno, Quinto Pazmiño insiste en declararse “perseguido político” y asegura que “cumplieron con la meta para que no participe como candidato a la Asamblea”. Desde el 4 de septiembre,Pazmiño permanece en ese calabozo de color beige al que califica de tétrico. Desde su arribo de la audiencia por el hábeas corpus, que le negó el Municipio de Quito, encontró en el sitio de su reclusión la pintura de un oso y la frase “Amo a Dios”.

Aquí se mantiene casi todo el tiempo por las “amenazas” que asegura recibió. Sale poco al patio y por ello no conoce a los reos de su pabellón. Aunque todos han sido amables con él, incluido el guía penitenciario que lo custodia, se siente inseguro y en las noches le es difícil conciliar el sueño. Lee mucho, sobre todo la Biblia, la Constitución y los textos jurídicos que puedan darle “luces” para defenderse y recuperar su libertad. No hay otros reclusos con él en la celda.

Una frazada y pocos enseres le hacen compañía. No sabe mucho de los presos que estuvieron antes en el lugar. Solo ha escuchado que cuatro de ellos, que fugaron hace tiempo, fueron los inquilinos. Solo recibe visitas de sus abogados Estuardo Heredia, Gonzalo Armijos y Xavier Cevallos, también de su hermano Héctor, porque quiere que su familia permanezca lo más alejada posible del tema. Mientras Pazmiño y sus abogados analizan la posibilidad de pedir la fianza carcelaria, el caso llegó a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para ser sorteado el próximo lunes. (MCV)

Fuente Diario Expreso.


Author: Diseño Web Ecuador