![]() |
|
|
|
El paro de Dayuma no solo dejó al Gobierno sin uno de los principales dirigentes del movimiento PAIS, Gustavo Larrea, sino que dejó al pueblo del Coca dividido entre los que respaldan a Guadalupe Llori, prefecta de la provincia oriental, y aquellos que continúan junto al Gobierno.
El avión 001 de la Fuerza Aérea Ecuatoriana llevó a la comitiva del Gobierno al aeropuerto Francisco de Orellana, en la ciudad del Coca.
En una de las esquinas de la avenida principal ya se pudo prever lo que iba a suceder en el mitin organizado en el malecón de la ciudad. Un grupo de niñas gritaba “abajo Correaâ€. Con sus dedos pulgares señalaban el suelo mientras el mandatario saludaba.
Tras un discurso en el malecón de la ciudad, donde recibió pifias, el presidente Rafael Correa se dirigió a la brigada Napo, donde mantuvo reuniones con los ministros que lo acompañaron, y almorzó. Cerca de las 14:00 abordó un helicóptero para trasladarse a la parroquia de Dayuma.
Los habitantes de esa población esperaron aproximadamente tres horas la llegada del Presidente.
El recuerdo de lo que ocurrió el pasado viernes 30 de noviembre en esta parroquia sigue fresco en la memoria de los habitantes. Por eso, ante la llegada del Presidente, la gente quiso hacerle saber su descontento por las acciones realizadas por los miembros de las Fuerzas Armadas y la PolicÃa bajo el decreto de emergencia.
Ana Proaño dijo que se intentó poner banderas negras, pero funcionarios de la Presidencia no los dejaron. VÃctor Guerrero, uno de los fundadores de esta parroquia, tenÃa en su domicilio una gran pancarta en la cual decÃa: “En Orellana somos gente de trabajo, no terroristasâ€.
En el coliseo de la escuela mixta de Dayuma, cerca de 200 personas esperaban la llegada del mandatario. En sus manos tenÃan banderas que pedÃan la liberación de los capturados. Cerca de las 14:30, Rafael Correa hizo su aparición.
“Se terminó la violenciaâ€, dijo el presidente en el oÃdo de una de las madres que reclamaba por el uso de gas lacrimógeno. Allà Correa escuchó las intervenciones de varios habitantes de la provincia, entre ellos Alba Plasante, quien acusó a los militares de maltrato y recibió aplausos de todo el coliseo. Después, monseñor Jesús Esteban Sava condenó los hechos violentos. “Nunca vuelva a mandar a las Fuerzas Armadasâ€, le pidió el religioso al Presidente.
El primer mandatario culminó su discurso reprobando las palabras del sacerdote y aclarando que la suerte de los presos está en manos de la justicia.
Ayer la alcaldesa de El Coca, Anita Rivas concedió hábeas corpus a varios de los 22 detenidos en Dayuma. El director de la DefensorÃa Pública, Enrique Pazmiño, señaló que de acuerdo a la Ley, las autoridades están obligas a cumplir la resolución del Alcalde en un trámite de hábeas corpus.
Fuente Diario Expreso.












Add