
En medio de la consternación y el dolor de la ciudadanÃa riobambeña, la Interpol Internacional intensifica sus pesquisas a fin de dar con los autores, cómplices y encubridores del robo de la Custodia de oro macizo, plata y piedras preciosas, que la ubican como pieza única en América y que fue robada la tarde del sábado del convento de las Conceptas.
Un ir y venir de incrédulos ciudadanos se pudo advertir ayer, durante todo el dÃa, en el convento de las Hermanas Conceptas, custodias de tan preciada joya que a decir de los riobambeños servirÃa para pagar la deuda externa ecuatoriana.
Solo una gruesa urna de cristal separaba la Custodia de Riobamba de sus ladrones. Por extraño que parezca la famosa reliquia, de incalculable valor, no estaba protegida por ningún sistema de seguridad o alarma. Asà lo confirmó el teniente coronel Galo Bermúdez, jefe de la PolicÃa Judicial, quien mostró su extrañeza ante el hecho, “habiendo tantas reliquias es de sorprenderse que no cuenten con un sistema de seguridadâ€, dijo
Fue elaborada a principios del siglo XVIII, por expertos orfebres, quienes fueron financiados por las nobles damas de la antigua Riobamba. Luego del terremoto de 1797, se dice que la Custodia fue ocultada de la acción peligrosa de los ladrones, para luego nuevamente aparecer en la actual Riobamba.
Es una pieza de fina orfebrerÃa, mide un metro de alto aproximadamente y pesa 80 libras. Su base es de oro y plata, mientras que la parte superior es puramente de oro. Está adornada con 3.500 piedras, entre brillantes, diamantes, rubÃes, topacios, piedras de agua, esmeraldas, amatistas y zafiros.
En el Museo de la Concepción un solo policÃa resguardaba el lugar, pero él no vio nada, debido a que su garita está en la parte exterior del museo. “La curadora le pidió que solamente vigilara los vehÃculos que llegabanâ€, explicó Bermúdez.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el sábado a eso de las 17:15, dos individuos de acento serrano, uno alto de tez trigueña de aproximadamente 40 años de edad acompañado de otro individuo de baja estatura ingresaron hasta el hall de recibimiento del museo. Los dos simularon ser turistas y solicitaron visitar los salones del museo. A Gladis EcheverrÃa Montalván, curadora del lugar, le extendieron un billete de 20 dólares para pagar la entrada. EcheverrÃa fue a la parte posterior de la recepción en busca del cambio y cuando regresó fue sorprendida por los dos sujetos quienes la amordazaron con cinta adhesiva.
Una vez que inmovilizaron a la guÃa ingresaron otros cuatro sujetos quienes sin dudar fueron hasta la sala 14 del museo en donde se guardaba y exhibÃa la Custodia de Riobamba junto a otras valiosas piezas.
Los primeros informes señalan que los ladrones se llevaron a más de la Custodia, la cofia, el cetro y la corona, (todos de oro) de la Virgen de Sicalpa.
El hecho fue denunciado debido a que luego de algunos minutos EcheverrÃa pudo humedecer la cinta adhesiva de su boca con saliva, cosa que le permitió gritar y pedir auxilio.
Una novicia que se aprestaba a tocar la campana para el rezo de las seis de la tarde escuchó los gritos y alertó a las demás religiosas conceptas, que a su vez denunciaron el hecho al sacerdote y a la PolicÃa. (JP/XP)
PolicÃa busca 117 piezas más
La pérdida de la Custodia de Riobamba se suma a las por lo menos 117 piezas que la CancillerÃa y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural estiman han salido del paÃs por robos en 24 iglesias y conventos del Centro Histórico capitalino e iglesias menores en las cercanÃas de Quito, en los últimos 10 años.
Según la CancillerÃa, la mayorÃa de piezas perdidas son lienzos que son enrollados y transportados con facilidad, asà como pequeñas estatuas de madera de hasta 90 centÃmetros, generalmente de santos y arcángeles. Otras piezas que han sido sustraÃdas con relativa facilidad han sido crucifijos y tallas del Niño Dios, que por su pequeño tamaño se han podido sacar de iglesias y conventos del Centro Histórico. (FVS)
Fuente Diario Expreso.











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