Jul 09
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Congreso, blanco del manoseo político.

El deterioro histórico de la imagen del Congreso, desde que Ecuador retornó al sistema democrático hace más de un cuarto de siglo, tuvo como consecuencia que durante los primeros seis meses de gestión en este período, esta Función del Estado se convierta en el blanco de todo tipo de interferencias.

La única diferencia entre los congresos anteriores y el actual Congreso es que ahora, el accionar legislativo ya no depende de las decisiones que tomen de forma vertical los partidos políticos y que a la final tenían y tienen representación parlamentaria; sino, de las decisiones, acciones y hasta declaraciones que tomen entes externos como el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el Ejecutivo y la ciudadanía, que nunca ha visto reflejadas sus aspiraciones en esta institución.

Más allá del número de leyes aprobadas o las denuncias en el ámbito de la ‘fiscalización ’ realizadas, así es como ha operado este nuevo Congreso en sus primeros seis meses.

Un primer período legislativo que termina hoy, ya que desde mañana los diputados se acogen al receso, más conocido como ‘vacancia’.

Oposición sin estrategia

Este período empezó con una oposición fuerte en número (Prian, PSP, PSC y UDC sumaban las tres cuartas partes del Congreso), pero débil en cuanto a estrategia política: arremetiendo contra el Gobierno de forma estéril e intransigente y repitiendo las mismas prácticas políticas de “troncha” y “reparto” en la designación de autoridades de control, confiados de que nadie podía quitarles el poder.

Interferencia histórica

Sin embargo, el ataque contra el Ejecutivo en sus declaraciones superó todo pronóstico, tanto que en el TSE (designado por la misma oposición), germinó una mayoría que, favoreciendo el proyecto político del Gobierno, terminó destituyendo a más de la mitad de diputados, 57 que fueron electos por la ciudadanía en las urnas.

A este hecho, nunca antes registrado en la historia política del país, se sumaron las conversaciones que personeros gubernamentales mantuvieron con los ‘suplentes’ en una Hostería de Puembo, antes de que asuman sus funciones como diputados, conformando el Bloque de la Dignidad Nacional (BDN), con quienes en el Congreso, se logró una mayoría afín al régimen que fluctuaba entre 52 y 53 diputados.

Nuevo viraje

Una mayoría, que por su debilidad numérica se rompió con facilidad cuando se destapó el escándalo del vídeo que mostraba al ministro de Economía Ricardo Patiño, conversando sobre la reestructuración de la deuda con representantes de Abadi, y culminó con otro vídeo en el que el presidente del Congreso, Jorge Cevallos, daba cuentas a Patiño sobre cómo procedería el Parlamento en la aprobación de la consulta para la Asamblea Constituyente.

Los escándalos que provocaron una caída en la popularidad del presidente de la República de más de diez puntos fueron muy bien aprovechados por la oposición para romper al bloque de dignos y por bloques de centro izquierda como la ID para distanciarse del régimen; lo cual, se evidenció en las tres últimas semanas con las votaciones en torno a la negación de la ley energética, la insistencia en la Ley bancaria y la salvación al Superintendente de Bancos, cuando PRE, RED, BDN y otros votaron divididos.

Un destino incierto

En medio de este juego de poder que se ha dado entre las Funciones del Estado, los diputados volverán de su receso en agosto, con la amenaza del Presidente de la República, Rafael Correa, de que la Asamblea Constituyente debe disolver el Congreso.

El Congreso no podrá oponerse, porque sus niveles de popularidad y credibilidad ante la ciudadanía siguen siendo bajos y podrían bajar aún más con la denuncia del primer mandatario del “chantaje” de parte de los que antes eran sus aliados: los dignos.

Congreso inconstitucional
Marcelo Merlo, ex ministro de Gobierno

Hablamos de un Congreso inconstitucional porque funciona con unos legisladores llamados dignos, que no podían ejercer esa función.

Es un Parlamento que, en definitiva, responde a intereses políticos tanto del Presidente como de la tibia fiscalización que a veces se produce.

El desprestigio ha llegado al extremo que el mismo presidente de la República, cuando le conviene dice que hay Congreso y cuando no le conviene ofrece disolverlo a través de la Asamblea.

El Congreso en materia de legislación y fiscalización más bien obedece a presiones de la sociedad, de la opinión pública y de la prensa libre que ventajosamente hay en el país. Lo ocurrido en los últimos días ahí no es sino una respuesta a un clamor nacional.

El Congreso - En seis meses…

1. REGISTRA EL TRATAMIENTO DE 15 LEYES:
* Tres del Ejecutivo:
- Soberanía Energética, para sancionar el tráfico ilegal de combustibles - negada.
- Optimización del Crédito (bancaria), para cambiar las reglas en el sistema financiero – insistencia en la mayoría y una parte pendiente.
- Provincialización de Santa Elena - sin resolución.

* Tres recibieron la objeción total del Ejecutivo y no podrán ser tratadas después de un año (Tránsito, Cedege y Bibliotecas).

- En el resto, cerca de nueve, destacan por su impacto social: los préstamos quirografarios, el reconocimiento a los combatientes de Cenepa y; el uso del emblema de la Cruz Roja.

2. REGISTRA LA APROBACIÓN DE 75 RESOLUCIONES.
Constituyen exhortos, solicitudes y pedidos que no tiene ningún efecto jurídico ni mandatorio (cerca de la mitad son para designación de autoridades internas y de control).

3. REGISTRA DOS PROCESOS DE JUICIO POLITICO PLANTEADOS Y OTROS DOS QUE QUEDARON EN EL INTENTO.

4. CON CORTE AL 28 DE JUNIO, 139 PROYECTOS DE LEY FUERON PRESENTADOS POR LOS DIPUTADOS.
- Ministro de Economía Ricardo Patiño – pendiente.
- Superintendente de Bancos – negada moción de censura.
- Ministro Fiscal de la Nación, Jorge German – recolecta firmas Salvador Quishpe.
- Presidente de la CSJ, Jaime Velasco – PRE intenta procesarlo.

Fuente: Página Web del Congreso

FRASES:

“Aquí, más hemos tenido inconvenientes para trabajar, persecuciones políticas y personales; así nadie puede trabajar”.
Jorge Cevallos, presidente del Congreso.

“Hay manipulación del Gobierno al Congreso todos los días. Ellos creen que el Congreso es un grupo de muchachos a su orden”.
Salvador Quishpe (Pachakutik).

“Haber sacado 57 diputados fue terrible para la institucionalidad democrática”.
Homero López, diputado del PRE.

“En principio la mayoría estaba desentonada con la necesidad de transformaciones…”.
Diego Ordóñez, diputado de la UDC.
Fuente Diaro La Hora.


Author: Diseño Web Ecuador