Delincuencia. Los ladrones se suben armados y desvalijan a los pasajeros.
Los robos y asaltos a mano armada que se cometen a diario en los buses urbanos en la capital fluminense solo se registran a través de los comentarios de los pasajeros.
La noticia la transmiten los vendedores ambulantes en el casco comercial y el betunero que trabaja en los alrededores del parque central.
Según las quejas, es común observar a diario que delincuentes armados se sustraigan celulares, billeteras, mochilas, relojes o cualquier otro objeto de valor. Para ello, dicen los ciudadanos, cuentan en muchas ocasiones con la complicidad del conductor o el ayudante.
“La semana pasada, a las 15:00, tomé un bus de la cooperativa Fluminense a la altura de la universidad (noroeste) para ir al centro. El cobrador conversaba y reÃa con un sujeto… me senté en la penúltima fila y de repente el ayudante sacó un machete, se lo entregó al compañero y este me golpeó en el rostro con el arma para quitarme el celular, la mochila y la billeteraâ€, relata Ulises Bravo.
El joven de 21 años agrega que cuando se bajó el ladrón, le gritó al cobrador: “Yunta, ahà te dejo el macheteâ€.
Maritza Ramos, quien se dedica a la venta de perfumes por catálogo, cuenta que el pasado domingo, a las 12:30, se movilizaba en un bus de la coop. Santa Rita, cuando a la altura de la calle Clemente Baquerizo le sonó el celular y se acercó a ella un sujeto que la apuntó con un cuchillo y se llevó el teléfono y la cartera con productos.
Cuando el antisocial se bajó le gritó al chofer: “Déjeme aquÃ, compadre, nos vemosâ€, y este le contestó: “Ya, loco, hablamosâ€, y se le llevó la cartera, el celular y el dinero.
La buena relación que existe entre choferes, cobradores y asaltantes asombra a moradores y pasajeros de las unidades del servicio urbano.
“Ellos (los choferes) conocen quiénes son los delincuentes y dónde vivenâ€, se queja Joel Miranda, habitante de la ciudadela Puerta Negra (noroeste).
También denuncian que la PolicÃa no realiza redadas para contrarrestar o disminuir los actos delictivos.
Esto hace que algunos se tomen la justicia con sus manos. Uno de ellos fue Fausto Morán, quien le dio una paliza a uno de los hampones que asaltó a su hijo en un colectivo.
“Una vez que mi hijo lo reconoció desde lejos, junto a otros vecinos esperamos la noche y lo interceptamos cuando estaba solo… lo llevamos al sector Mata de Cacao, le dimos una paliza, recuperamos lo robado y lo dejamos en unos matorralesâ€, asevera Morán.
Añade que toman esta actitud porque casi siempre a los delincuentes se los mete presos y a los tres dÃas salen en libertad a volver a delinquir.
Temor
Un conductor de un bus de la cooperativa Fluminense, que prefirió no identificarse, asegura que los robos se suscitan a menudo en las unidades urbanas, pero que ellos no pueden hacer nada, porque los delincuentes residen en los sectores por donde realizan los recorridos, sobre todo en las zonas urbano marginales.
Afirma que “los ladrones aprovechan las horas de mayor demanda para subirse a los buses que recorren el centro, norte y sur de la ciudad y desvalijar a los pasajeros. Luego, se bajan y esconden en los callejones para evadir a la PolicÃaâ€.
Por ello el chofer solicita a los pasajeros que denuncien los delitos, para que la PolicÃa organice operativos y se logre capturar a los antisociales.
Según los conductores, los sitios más peligrosos son los sectores de Puerta Negra, la avenida Universitaria, el redondel de la av. Clemente Baquerizo, donde está ubicado el parque infantil; las calles 18 de Mayo, Pedro Carbo, la zona del bypass y 9 de Noviembre. Por estos lugares se comete un promedio de 15 robos al dÃa y las vÃctimas en su mayorÃa son estudiantes, mujeres, ancianos y niños.
RUTAS: Servicio urbano
Unidades
Hay dos cooperativas de buses urbanos: Santa Rita y Fluminenses, que suman un total de 76 unidades.
Estas se dividen el recorrido que a diario realizan las lÃneas 1,2,3 y 4.
Fuente Diario El Universo.











Add