Hillary Clinton apabulló a Barack Obama el martes en West Virginia, pero esa victoria en un estado pequeño probablemente hizo poco por restar fuerza al avance del senador por Illinois hacia la nominación presidencial demócrata.
Clinton ganó en este estado abrumadoramente anglo por un margen de 2 a 1, según las encuestas a boca de urna, y echó mano a los resultados para decir que los estadounidenses no deben descartarla todavía.
“Después de la tremenda victoria de hoy [martes] aquí en West Virginia, queda claro que los que han dicho que la carrera por la nominación ya acabó están están equivocados. Los electores de West Virginia hablaron claro: quieren que el debate continúe”, dijo Clinton en un mensaje electrónico a sus partidarios ayer por la noche.
Clinton consiguió una victoria fácil mientras Obama básicamente concedió West Virginia y la primaria de la próxima semana en el vecino Kentucky. Obama sólo hizo una escala de campaña en West Virginia la semana pasada y canceló una presentación programada para ayer.
Obama prefirió concentrar la atención en un ambiente político menos arisco la semana entrante en Oregon y la campaña de las elecciones generales contra el republicano John McCain. Obama hizo campaña ayer en Missouri y tiene en la agenda visitar hoy Michigan, dos estados importantes en las elecciones generales.
“Este es un estado donde competiremos para ganar después de obtener la candidatura demócrata”, dijo ayer el senador por Illinois en Girardeau, Missouri, en un discurso en que no mencionó a Clinton.
Clinton, senadora por Nueva York, no pudo darse ese lujo porque tiene una deuda de $20 millones y está desesperada por conseguir triunfos que logren mantener vivas sus posibilidades, que pierden fuerza con gran rapidez.
Sólo había 28 delegados en juego en West Virginia, que probablemente no tenga mucho impacto en una contienda que se ha inclinado rápidamente hacia Obama desde que ganó el último enfrentamiento en Carolina del Norte y estuvo muy cerca de arrebatarle Indiana a Clinton.
Obama marcha al frente en todas las categorías: contiendas estatales, delegados electos en las primarias, superdelegados y el voto popular nacional.
Ya Obama iba de puntero en delegados comprometidos y aventajó esta semana a Clinton por primera vez en superdelegados a medida que más han respaldado su candidatura.
De igual manera, Obama va al frente en el voto popular nacional, aunque las disputadas primarias de la Florida o Michigan se añadan al total –para propósitos de debate– como hizo Clinton hasta hace poco.
Noticia tomada de El Nuevo Herald.com












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