El presidente venezolano, Hugo Chávez, y las FARC sufrieron un golpe a su credibilidad del que difícilmente podrán recuperarse, tras el análisis de ADN que avala la denuncia del mandatario colombiano, Alvaro Uribe, de que esa guerrilla mintió sobre el niño rehén, estimaron analistas.
Las pruebas practicadas a un menor bajo el amparo estatal, y a la madre y hermano de la rehén Clara Rojas, mostraron un “alto grado de probabilidad” de que se trate de Emmanuel, el pequeño nacido en cautiverio que las FARC habían prometido entregar a Chávez junto a su madre y a la ex parlamentaria Consuelo González. (Las propias FARC admitieron ya que el niño está en Bogotá y es Emmanuel).
“Es un golpe de fondo a la credibilidad de las FARC y tendrán que hacer un gran gesto para recuperarla”, dijo Carlos José Herrera, director del posgrado en resolución de conflictos de la universidad Javeriana de Bogotá.
Estimó que las “FARC jugaron al póker cañando (mintiendo) y perdieron”.
En cuanto a Chávez, quien aseguró que le creía más al grupo guerrillero que a Uribe, al que acusó de haber “dinamitado” la operación para recibir a los tres rehenes con la denuncia sobre Emmanuel, Herrera consideró que el presidente venezolano quedó muy mal parado.
“A Chávez le tocó ahora bailar con la más fea, quedó pésimo y le va tocar reacomodarse”, puntualizó.
El politólogo y catedrático Fernando Giraldo comparte esos puntos de vista: Chávez y la senadora colombiana Piedad Córdoba –que buscó la mediación del gobernante para la negociación con las FARC– salieron “muy mal librados”, declaró.
Por el contrario, consideró que Uribe salió fortalecido y que ya no recibirá tanta presión internacional para concretar el canje al que aspira el grupo insurgente de más 40 secuestrados por unos 500 rebeldes presos.
Entre esos rehenes, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Fuente Diario Las Américas.











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