Nov 08
Digg
Stumbleupon
Technorati
Delicious

Auditoría en Pagadurías de la Niñez causa molestia a miles de usuarios.

María C. estaba desesperada. Aunque trataba de reflejar calma, su mirada que iba y venía hacia la puerta principal de la Pagaduría de los juzgados de la Niñez y Adolescencia de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil revelaban intranquilidad.

Su estado de ánimo se debía a la situación económica por la cual atraviesa como madre de dos menores (uno de escuela y otro de colegio) a quienes, asegura, no tiene cómo mantener.

Según María, desde el 2005 su ex esposo se ha olvidado por completo de sus hijos, lo que incluye el pago de los 75 dólares mensuales que un juez le fijó como pensión alimenticia para los chicos. Debido a esa situación, la madre se sintió forzada a solicitar una boleta de apremio para poder detener a su ex pareja y obligarlo a pagar.

No obstante, una auditoría realizada a los juzgados de la Niñez ha retrasado la entrega de la orden de detención que María solicitó desde hace días.

Eran las once de la mañana del martes y la mujer no estaba segura si alcanzaría a retirar el documento, por la hora. En varias cartulinas pegadas en las paredes de vidrio de la Pagaduría se advierte que la atención en el lugar es de 08:00 a 12:00 del día.
Según Fausto Gallardo, delegado distrital del Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ), la restricción del horario -que a diario provoca tres largas filas de centenares de personas que se apostan por el lado de la avenida Quito- se debe a que la Contraloría de la institución está realizando una auditoría a las pagadurías de los juzgados de la Niñez de Guayaquil, tras detectar mucho retraso en su trabajo. La labor se realiza en las tardes.

El funcionario justificó la demora al señalar que el personal de esa área es insuficiente para la carga de trabajo que a diario se soporta en las ventanillas de los juzgados primero, segundo y tercero de la Niñez.

“Hay que hacer diariamente conciliaciones de lo que se recibe y se entrega al alimentante”, dice Gallardo. Ante eso, añade que el CNJ ha logrado que la Universidad de Guayaquil les facilite pasantes, quienes se están encargando de traspasar la información de las tarjetas de control de pagos de los aproximadamente 25.000 alimentantes de tres de los juzgados.
El documento registra no solo los datos personales del beneficiado sino además los ingresos y egresos que tiene.

Por ello, según Tatiana Centeno, coordinadora del área, se están haciendo conciliaciones bancarias desde que comenzaron los tribunales de la Niñez (no especificó desde qué tiempo).

“Se están verificando los datos que tiene la tarjeta con los que tiene el banco y estos deben cuadrar. A veces por el apuro no ponen las cifras que se ha pagado o cobrado”, puntualizó.

La funcionaria sostuvo que la restricción de horario es indefinida, por cuanto no se sabe el tiempo que se demorarán en traspasar esa información al sistema informático de la Corte. Esta será transmitida al Banco de Guayaquil como se ha realizado con los juzgados sexto y séptimo, para que los usuarios puedan hacer sus pagos y cobros en esa entidad bancaria a través de tarjetas de débito. “El sacrificio y esfuerzo que estamos haciendo es para poder modernizar esas ventanillas”, sostiene Centeno.

Pero hasta que se modernicen, miles de madres, padres y hasta niños como la hija de Doris Lara tendrán que seguir haciendo largas filas afuera de la Corte para recibir los 50 dólares de su pensión alimenticia.

Aquello, en medio del sol o frío, empujones de apurados, el humo y el ruido ensordecedor de los cientos de vehículos que circulan por el lugar. (PVC)

Fuente Diario Expreso.


Author: Diseño Web Ecuador