Los problemas para el ingeniero Arturo Guamán Guerrero (37 años) se multiplicaron el pasado 10 de abril. Ese dÃa sujetos no identificados robaron su camioneta Chevrolet Luv azul, de placas GIH-527, cuando atendÃa el quebranto de salud de su progenitor.
Al automotor lo dejó estacionado, a las 10:45, frente a la sala de emergencias del hospital Teodoro Maldonado Carbo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y bajo el cuidado de un franelero (cuidador informal de carros).
Cuando retornó con la urgencia de comprar una pinta de sangre para su padre hospitalizado, no encontró el automotor. La camioneta habÃa sido robada por un hombre que le dijo al franelero que era familiar de su dueño y que requerÃa salir de urgencia para comprar medicinas.
El ingeniero mecánico montó en cólera. “Cómo van a coger el carro para comprar medicinas si las llaves las tengo yoâ€.
A través de su celular, reportó la pérdida a las centrales de radio de la PolicÃa y la Comisión de Tránsito del Guayas y después acudió a las oficinas de la FiscalÃa Adjunta a la PolicÃa Judicial del Guayas, para poner la denuncia del robo de la camioneta que con tanto esfuerzo habÃa adquirido en 6.000 dólares en 2003.
Desde aquel momento Guamán, quien reside en el cantón Milagro (Guayas), comenzó un peregrinaje por las jefaturas de tránsito del paÃs en busca de su vehÃculo.
“De lo que recuerdo, anduve por Quito, Ibarra, Quevedo, Babahoyo y Huaquillas. Ya perdà la cuenta sobre lo que he gastado en movilización, pero creo que la cifra llega a los mil dólaresâ€.
Arturo Guamán nunca reconoció la denuncia que recayó en el despacho del fiscal Andrés Piedra, pero cada quince dÃas hablaba telefónicamente con el policÃa Miguel Carrera, investigador de la Brigada de Automotores de la PolicÃa Judicial del Guayas (PJG), para preguntarle si su camioneta habÃa aparecido en algún lugar.
La mañana del 10 de noviembre de este año, tras siete meses de espera, Guamán recibió la llamada del agente, que le anunciaba la recuperación de su carro en la parroquia Engabao del cantón Playas, junto a once vehÃculos más.
En el operativo policial fueron capturados Jackson Francisco Tomalá de la A, de 23 años, y Cristóbal Domingo Tomalá Mejillón, de 39.
Contra los dos detenidos, los fiscales Andrés Piedra y Justo Loor Chóez iniciaron instrucciones fiscales por su presunta participación en la comercialización de carros robados, el pasado 10 de noviembre. La abogada RocÃo Santos, jueza quinta de lo Penal del Guayas, legalizó sus aprehensiones.
Tomalá fue detenido en el barrio 4 Esquinas de Playas cuando conducÃa un auto Chevrolet Corsa gris, con placa GPD-349, la cual era falsa.
El sujeto mostró copias de su cédula de identidad y de la supuesta matrÃcula del carro. Además, tenÃa en su poder una carta de compra venta simple. Posteriormente se comprobó que la documentación era falsa y que el auto pertenecÃa a Jorge Villamar Méndez.
El Chevrolet Corsa, cuyas placas originales son GPA-441, habÃa sido sustraÃdo a las 22:00 del 22 de mayo en las inmediaciones del mercado Caraguay, en el sur de Guayaquil.
En su versión rendida a la PolicÃa y que consta en el informe No. 12051-2007, Tomalá revela que el auto Corsa habÃa sido adquirido en 8.000 dólares a Carlos Tomalá Tomalá, quien se hacÃa pasar como policÃa. El fiscal Piedra imputó al individuo y solicitó su detención.
La investigación siguió y el martes 27 de noviembre fue aprehendida en Ambato la policÃa Z.P.G., de 26 años. “Ella tendrÃa vÃnculos con una banda de robacarros â€.
Mientras tanto, el ingeniero Guamán todas las semanas visita la brigada de Automotores de la PJG para tramitar la devolución de su camioneta, la cual halló sin radio, sin alarma, sin aire acondicionado y sin los aros deportivos que llevaba cuando se la robaron. “El jefe del operativo realizado en Engabao me indicó que no me podrán devolver el carro hasta que las investigaciones del caso concluyanâ€.
Fuente Diario Expreso.











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