Aug 14
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“Pacho” Maturana y “Bolillo” Gómez en narco tráfico.

La Fiscalía de Colombia lo comenzó a investigar. Los profesores habrían pagado a árbitros y arreglado partidos.

Los ex directores técnicos de la selección colombiana y del Ecuador Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez, aparecen involucrados en una investigación de la Fiscalía sobre la infiltración del narcotráfico y los paramilitares de ultraderecha en el fútbol colombiano, aseguró la revista Semana. Las denuncias de la revista involucran además a jefes paramilitares de ultraderecha y presuntos testaferros de narcotraficantes con los clubes y señalan que operaciones de ventas de jugadores al exterior se usaron para lavar dinero del narcotráfico, así como pagos a árbitros y arreglo de partidos.

COMPRÓ AL DIM
Maturana y Gómez hacen parte de un grupo de entrenadores que compró en el 2006 el equipo Deportivo Independiente Medellín, en una operación que la Fiscalía investiga si fue real o una simulación para beneficiar a testaferros del narcotráfico, asegura Semana en la edición que comenzó a circular.

“Pacho” Maturana, quien dirige al equipo argentino Gimnasia y Esgrima de La Plata, y Gómez, contratado como seleccionador por Guatemala tras un exitoso paso por la selección de Ecuador, no estuvieron disponibles para comentar la publicación.
La revista difunde apartes de una grabación en poder de los fiscales que vincula al desmovilizado jefe paramilitar Rodrigo Tovar (”Jorge 40″) con el movimiento de jugadores para un club de la segunda división de la ciudad de Valledupar, cedidos por el club América de Cali.

El América, que perteneció a los capos Gilberto y Miguel Rodríguez, quienes fueron condenados en Estados Unidos a penas de más de 30 años por narcotráfico, permanece en la llamada lista Clinton del gobierno estadounidense de empresas sospechosas de manejar dinero del tráfico de drogas.

Fuentes de la Fiscalía consultadas por AFP admitieron que existe una investigación en curso, pero dijeron que no podían confirmar los nombres de los involucrados para no violar la reserva sumarial.

La venta del Independiente Medellín al grupo “Sueños del Balón” -al que además de Maturana y Gómez pertenecen los también técnicos Juan José Peláez y Víctor Luna- es sometida a escrutinio, pues se sospecha que fue una operación fraudulenta para favorecer a Rodrigo Tamayo, según Semana.

A Tamayo se lo considera un testaferro que estuvo vinculado con el capo del cártel de Medellín Pablo Escobar, abatido en 1993, señaló la publicación.

Igualmente la Fiscalía investiga una denuncia del revisor fiscal del equipo, quien asegura que parte de los 1,08 millones de dólares que el club recibió por el traspaso al club mexicano Cruz Azul del volante John “el Choronta’ Restrepo, fue a parar a cuentas de Tamayo.

Semana señala que la investigación sobre nexos de narcotraficantes y paramilitares es la más importante desde las denuncias que a mediados de los años ochenta dejaron en claro la relación de los capos de la droga con clubes de fútbol.
En mayo una corte estadounidense condenó al ex presidente del club bogotano Independiente Santa Fe, quien confesó haber obstruido la justicia para favorecer a narcotraficantes.

Fútbol lavado
En los años 80, el fútbol profesional colombiano vivió una época dorada. Cinco veces los clubes del país llegaron a la final de la Copa Libertadores, y en 1989, el Atlético Nacional hizo historia al quedarse con el mayor título continental. El buen fútbol era la norma del rentado local. Pero con el tiempo se hizo evidente que esa racha positiva estaba salpicada por recursos de los carteles de la droga, cuyos capos eran dueños de los principales equipos: los Rodríguez Orejuela, del América; Gonzalo Rodríguez Gacha, de Los Millonarios, y Pablo Escobar y sus compinches, de los equipos antioqueños. Fue un duro aterrizaje. Se juró, entonces, erradicar de una vez por todas los dineros calientes de ese deporte. Mucho se dijo que habría controles y se acabaría con la informalidad. Ahora sí reinaría la transparencia. Y el narcotráfico dejaría de influir sobre el fútbol colombiano. Pero nada pasó.

Disfrazados
Son cada vez mayores los indicios de que el narcotráfico -con su nueva vestimenta de paramilitar- siguió en el fútbol. Ahora son los tentáculos de ‘Jorge 40′, ‘Macaco’ y ‘Don Berna’ los que carcomen ese deporte. Y como ocurrió hace 20 años, la justicia sigue rezagada. Muchas de las investigaciones que adelantan los fiscales de la Unidad para la Extinción de Dominio y Lavado de Activos llevan más de ocho o 10 años en etapa preliminar. Ante el fútbol, la justicia ni cojea ni llega. Es diciente que frente al caso del América -en que los Rodríguez Orejuela aceptaron ser los dueños y entregaron acciones como parte de su acuerdo con la justicia gringa- aún hay pleitos judiciales sobre quiénes son los dueños de los predios del club y sobre si hubo dineros ilícitos.

Fuente Diario Extra.


Author: Diseño Web Ecuador