Oct 29
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“Guayaquil nunca será independiente de Ecuador”

Hay sectores en Guayaquil que piden un levantamiento frente a lo que consideran graves atropellos del Gobierno contra la ciudad…
Los problemas que estamos viviendo con la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) son de cumplimiento de leyes. Hay acciones que no están correctas por cuanto no se ciñen a lo que dice la ley.

¿Se refiere a la estructura de la Comisión de Tránsito del Guayas?
Es correcta la tesis de que la Comisión de Tránsito (CTG) es de la provincia, no de Guayaquil. Y es correcto que debe haber en la CTG representaciones de todos los cantones, al menos de un delegado de esos cantones para que exista equidad.

Entonces, ¿el presidente Correa ha tenido razón en eso?

Me parece que la rectificación es correcta en parte, porque tampoco deben estar los dueños de los transportes, pues sería un grave error que quienes deben ser controlados pertenezcan al órgano que debe controlarnos.

También está mal que no exista representación de la ciudadanía. Usted y yo tenemos derecho a opinar sobre el tránsito en la provincia, pero nadie nos da la palabra y nadie nos escucha.

¿El carácter de representación de la Junta Cívica de Guayaquil está equivocado?

La Junta Cívica de Guayaquil no tiene nada que ver con el tránsito de la provincia. Las Cámaras, tampoco. En cambio existen cantones como Milagro, con muchos problemas viales y que no están en la Comisión de Tránsito. Es un absurdo.

¿Usted se siente parte de la Junta Cívica?
Desconozco la organización interna de la Junta Cívica y lo único que a mí me representa, como ciudadano guayaquileño, es lo que el pueblo nombre democráticamente. Dígame usted quién nombra a los directivos de la Junta Cívica…

Pero el origen de la Junta Cívica tiene relación con la defensa de los intereses de Guayaquil…
No conozco eso. No sé cómo la estructuran ni integran. No conozco cuáles son los estatutos ni quién la creó. Jamás he sido tomado en cuenta para formar la Junta Cívica. Soy un guayaquileño de 85 años y nunca me han convocado para una reunión de la junta. Entiendo que por mi vejez, al menos, debería tener derecho a opinar, pero nunca me han consultado.

¿Ha existido influencia partidista en la Junta Cívica, por ejemplo del Partido Social Cristiano?
No tengo la menor idea de cómo se formó eso. Lo que quiero insistir es que yo jamás he sido tomado en cuenta como ciudadano guayaquileño. Y así ha pasado acá, por lo menos con dos millones de personas.

¿Cómo interpreta la pérdida de poder del Partido Social Cristiano en Guayaquil?
Eso sucede cuando el liderazgo es unipersonal. Un partido con esas características se mantiene vigente en tanto ese líder unipersonal sea capaz de dirigirlo. Pero cuando ese líder desaparece sin haberse preocupado de formar nuevos cuadros o herederos políticos, cuando no quedan delfines, al partido no le queda otra salida que desaparecer. Es una ley que se cumple rígidamente en la historia.

Y puedo asegurar que lo mismo sucederá con Alianza PAIS cuando desaparezca Correa. Son las herencias del velasquismo, que tampoco fue partido estructurado, que nunca formó escuelas de formación cívica para líderes y representantes.

Por eso Guayaquil ha tenido caudillos como Guevara Moreno, Asaad Bucaram, León Febres Cordero…
Ninguno de ellos formó escuela. Simplemente han hecho partidos unipersonales.

¿Jaime Nebot es el heredero político de Febres Cordero?
Jaime Nebot no ha querido ser líder de su partido. Él se ha dedicado a una labor cívica que considera superior a la política militante. Una labor que tiene que ver con la protección y el desarrollo del cantón.

¿El PSC perdió un líder nacional pero Guayaquil lo recuperó?
Puede leerse así. Me parece admirable un hombre que cedió sus pretensiones políticas en favor de la ciudad. Y eso considero que se debe reconocer de manera muy especial.

¿Aunque el PSC desapareciera como ícono político de la ciudad?
Nebot sabe que si se dedica al PSC perjudicaría la dimensión de su obra urbana, por eso prefirió servir a Guayaquil y no al partido. Eso aplaudo y admiro.

¿Tuvieron algo que ver las dos derrotas electorales de Nebot para la Presidencia de la República?
No creo que esa situación haya influido en él. Entendió que su misión es Guayaquil y lo ha hecho muy bien.

¿La creación de la provincia 24 fue una ofensa a Guayaquil?

La nueva provincia es fruto de un anhelo legítimo, pero no tiene un sustento legal porque no ha cumplido los requisitos constitucionales y reglamentarios para convertirse en provincia.

Pero, ¿es parte de una estrategia de agresión a esta ciudad?
No lo creo. Han existido actitudes particulares, aisladas, pero no más. Son gestos de ciertos desadaptados que creen que burlarse y ofender a un símbolo es parte de un plan de reivindicación cívica. Eso demuestra ignorancia, nada más.

¿Es un derecho de los pueblos aspirar a mejorar su condición?
Es un derecho legítimo. Y es probable que Santa Elena esté convencida de que siendo provincia será mejor atendida.

¿La aspiración peninsular fue la reacción al abandono de los poderes de Guayaquil y Guayas?

No se puede decir que la Península haya estado abandonada. Guayaquil ha entregado a la provincia muchos de sus esfuerzos y recursos. No es justa esa apreciación de quienes defienden la separación de Santa Elena de Guayas.

¿Salinas y Santa Elena estuvieron bien atendidas, entonces?
No he sido autoridad local, por tanto no puedo opinar.

¿Y el hecho de que todos los diputados de Guayas hayan sido de Guayaquil, pudo influir en algo?
Es posible que sí, pero no me parece una razón de fondo para separarse del resto de la provincia. Yo creo que la movilización peninsular tiene algo más profundo, que es el interés colectivo por hacer su propia provincia y hacerla surgir. Eso también hay que aplaudir porque es una decisión valiente y cívica.

Como referente intelectual de Guayaquil, ¿usted de qué manera entiende el cambio de aquella ciudad de artistas y políticos progresistas que marcaba pautas nacionales en literatura, pensamiento ideológico, ideas revolucionarias, movimientos obreros?

Los ejes intelectuales e ideológicos de un país se mueven de acuerdo con los líderes. Los líderes guayaquileños llevan la política a Guayaquil y los líderes quiteños llevan la política a Quito. La Izquierda Democrática tuvo su gran momento en Quito cuando estaba Rodrigo Borja y el PSC lo tuvo con León Febres Cordero. Son instancias coyunturales que se mueven sin cesar.

Me refiero, por ejemplo, al liderazgo intelectual y artístico de Guayaquil con Joaquín Gallegos Lara, José de la Cuadra, Alfredo Pareja, Enrique Gil Gilbert, etc…
No creo que eso se haya perdido. La vida cultural de Guayaquil es muy intensa y está viva con sus literatos, pintores, artistas. Igual que la política, los ejes se mueven pero no dejan de ser importantes.

Para usted, ¿qué significa ser guayaquileño?

Ser guayaquileño es pertenece a una agrupación colectiva popular, subjetiva y estimulante. Ser guayaquileño es tener obligaciones profundas con la ciudad, con la provincia, con la Patria. Ser guayaquileño es tener un espíritu cívico muy elevado, nunca estrecho ni reducido. Ser guayaquileño por Guayaquil, pero ser guayaquileño para la Patria.

¿Es un orgullo histórico que hay que mantener y cultivar?
Es un orgullo cívico y patriótico que los guayaquileños debemos mantener en alto.

La autonomía que algunos sectores reclaman, ¿podría llevar a que Guayaquil camine hacia una independencia respecto del país?
No hablemos de independencia. Guayaquil nunca será independiente del Ecuador. Lo que nosotros entendemos como autonomía es la posibilidad de progresar como ciudad y como cantón, pero nunca pensando en separarse de la patria. Eso es imposible. Ni siquiera debemos pensarlo.

¿Como guayaquileño siente que existe una estrategia planificada para atacar desde el Gobierno central los intereses de la ciudad de Guayaquil?

Difícil responderle. No creo que de parte del Presidente exista una manifiesta aversión o resentimiento contra Guayaquil. El Presidente es un hombre inteligente que debe comprender cuáles son las características de cada región y provincia del Ecuador. Guayaquil jamás ha hecho daño a nadie.

La ciudad aplaude a Correa cuando es de aplaudirlo y lo censura, como a cualquier político, cuando es de censurarlo. Creo que es un error pensar que Guayaquil odia a Correa o que Correa odia a Guayaquil. El problema es que en el juego de la política exageramos mucho y llegamos a creer cualquier cosa que no es cierta.

¿Estamos sobredimensionando el problema?
Sí, por supuesto. Tenemos que analizar con serenidad y calma las cosas para verlas en su real dimensión. Que Correa a veces ha sido demasiado efusivo, es cierto. Pero también es cierto que sus críticos han exagerado su efusividad.

No obstante, algunos sectores exigen a Nebot que lidere un gran movimiento de protesta contra el presidente Correa…
Jaime Nebot es el alcalde de la ciudad, no de una parte de la ciudad. Él no puede ni debe asumir una actitud de esa naturaleza y tiene que mantenerse independiente. Debe exigir cuando sea justo y aplaudir cuando deba hacerlo. Pero lo más importante es que Jaime Nebot no solo es alcalde de los que aquí están contra Correa, es también el alcalde de los que están a favor de Corre

Fuente Diario Expreso.


Author: Diseño Web Ecuador