FrÃo, calculador y hasta un poco loco. Asà es como los familiares del ingeniero mecánico quiteño Galo Omar Sánchez recuerdan a su asesino, el “Dandy†Teófilo Carlos Fuentes Montoya.
Ellos aseguran que el criminal intentó embaucar al menor de los 12 hermanos con la compra de su vehÃculo durante todo un mes, hasta ese fatÃdico viernes, 27 de julio pasado, cuando lo apuñaló en los condominios Cordillera y embaló su cadáver en una caja para desaparecerlo.
Un anuncio de “se vendeâ€, colocado en las ventanas del auto Chevrolet Optra, color concho de vino, de Galo Omar, fue el imán que atrajo al verdugo hasta su vÃctima.
El asesino fue tan hábil, que para no levantar sospechas fue a buscarlo en su propia casa.
A finales de junio del 2007, el “Dandy†le habÃa preguntado al guardia del conjunto habitacional El Inca, dónde residÃa Sánchez Quiroz y cómo encontrarlo. Éste, a su vez, le informó a Galo que habÃa un interesado en el carro, luego de lo cual logró que los dos se encontraran para iniciar el negocio.
Fuentes Montoya se habÃa mostrado interesado por el carro, por lo que luego de un atento saludo entre los dos, salieron a probar el vehÃculo por las calles de Quito.
La vÃctima pedÃa 14.200 dólares, dinero que iba a utilizarlo en su viaje a Estados Unidos, donde residen sus padres. Sin embargo, el “Dandy†le dijo que no tenÃa el dinero que pedÃa, pero que lo conseguirÃa en los próximos dÃas.
Desde ese dÃa, Teófilo Carlos habÃa aparecido constantemente por el departamento de Sánchez. Durante los primeros dÃas de julio, Fuentes se hospedó en un hotel de la capital, hasta que su novia Yahaira Cárdenas le recomendó que se quedara en el departamento de su prima RocÃo Neissy Cárdenas y de su esposo Guillermo Alfredo Ruiz Garcés, ubicado en los condominios Cordillera.
El 25 de julio, Fuentes llegó al departamento con el pretexto de que tenÃa que cerrar unos negocios, ya que supuestamente trabajaba en una concesionaria de carros en Guayaquil.
En esos dÃas, el “Dandy†estaba a punto de convencer a Sánchez para que le venda su Chevrolet.
Al parecer, Carlos aseguró a su vÃctima que ya tenÃa el dinero y que se lo entregarÃa el viernes en los condominios. Aprovechando la ausencia de los dueños de la casa, Fuentes y Sánchez entraron a la casa y nadie sabe más.
En su declaración a la PolicÃa Judicial de Pichincha, los esposos recordaron que cuando encontraron el cuerpo embalado dentro de una caja de cartón en el cuarto de máquinas de su casa, el asesino les dijo que lo habÃan querido violar. “Él cerró la puerta y no nos dejó salir. Antes de irse nos amenazó y gritó que nunca más saldrÃamos de aquà (de la vivienda)â€.
Como lo vieron bastante agresivo, los esposos esperaron un momento y lograron salir empujando al criminal, quien escapó sin dejar huellas.
SE HACÃA PASAR POR LOCO
Los hermanos de Galo Omar manifestaron que Fuentes lo llamaba muy seguido al celular para decirle que estaba en Quito y que querÃa que lo lleve a conocer la ciudad, pero el muchacho siempre se negó porque Fuentes nunca le inspiró confianza.
Un dÃa, el “Dandy†le propuso que le alquile el auto, pero Galo Omar también se negó a esa propuesta, a pesar de que Carlos le ofreció dinero a cambio de ese favor. En la siguiente entrevista, cuando el asesino llegó supuestamente para comprar el carro, entró a la sala de la familia Sánchez y allà les dijo que se iban a arrepentir por no haberle alquilado el automotor.
La hermana de Galo, su cuñado y sus sobrinas lo pudieron ver y compartir su tiempo con Fuentes. Ellos dicen que el asesino tiene delirios. Recuerdan que mientras hacÃan el supuesto negocio, el “Dandy†hablaba solo y nombraba a su papá, balbuceando cosas como “es por mi padreâ€, y cuando le preguntaban qué le sucedÃa él respondÃa que nada.
En aquella ocasión tampoco se concretó la compra, pero el “Dandy†no se rindió y apareció una vez más, intentando estafar a Galo Omar, asà como lo hizo en anteriores ocasiones en Guayaquil: dejando el carro en un taller para que lo revisen, diciendo que en una hora regresaba para pagar la plata y llevándoselo antes de que el dueño pueda darse cuenta de la estafa.
Pero ese plan tampoco resultó. La última vez que citó a Galo Omar, lo hizo por teléfono. “Él se llevó consigo esa conversaciónâ€, dice uno de los hermanos. Nadie sabe con qué nuevo engaño lo sacó de casa para no dejarlo volver nunca más. (VM)
Fuente Diario Extra.











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