El Fiscal General de la Nación que eligió el jueves pasado el Congreso no pudo entrar ayer a su oficina en Quito y viajó a Guayaquil, donde encontró respaldo.
Francisco Cucalón, elegido fiscal general de la Nación el jueves pasado por el Congreso Nacional, no pudo acudir ayer a la oficina del Ministerio en Quito, porque decenas de manifestantes se lo impidieron.
Ante esa situación se trasladó a Guayaquil, donde recibió el respaldo del Ministerio Fiscal de Guayas y Galápagos.
Desde Brasil, el presidente Rafael Correa criticó al Congreso por la elección de Cucalón, a la que llamó “ilegal e inmoral”, porque no esperó que el Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ) envÃe la terna.
Ese organismo, bajo el mando del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Velasco, resolvió mantener vigente el proceso de selección para integrar la terna de Fiscal de la Nación, aunque suspendió la recepción de exámenes que estaba prevista para hoy.
Aunque la ley orgánica del Ministerio Público establece a Quito como la sede de la FiscalÃa General, la nueva autoridad de esta entidad, Francisco Cucalón Rendón, se “atrincheró” en la FiscalÃa del Guayas, ante la imposibilidad de asumir su despacho por la medida de hecho adoptada por los funcionarios de Pichincha, que exigen al Congreso Nacional dejar sin efecto esa elección.
Alrededor de 100 personas se apostaron afuera del Ministerio Público y otro grupo en el interior del edificio, mientras que en la FiscalÃa de Pichincha no se atendió a los usuarios porque otro sector de empleados también tomó una medida similar. En la FiscalÃa General, los empleados recibÃan el respaldo ciudadano.
La reacción de los manifestantes se sustentó en la advertencia que reiteró el presidente Rafael Correa, ayer desde Brasil, donde calificó de inconstitucional la elección de Cucalón y dijo que solo la “reacción popular” obligarÃa al Parlamento a rectificar.
Al grito de “Cucalón fuera”, los manifestantes cuestionaron a la mayorÃa legislativa que se opone a la instalación de una Constituyente, (Prian, PSC y UDC), pues advirtieron que es el Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ) el que deberÃa enviar la terna para la elección. La medida de hecho, liderada por el fiscal de la Unidad de Tránsito del distrito de Pichincha, Marco Freire, fue declarada como indefinida.
Frente a estos hechos, Cucalón prefirió irse a Guayaquil, donde el fiscal Héctor Vanegas, dirigente de una facción del gremio de los fiscales, lo esperaba para darle la bienvenida y también para ofrecerle respaldo.
Incluso, Vanegas dijo que el lunes los 21 presidentes de los ministerios públicos del paÃs irán a Quito, “porque se pretende caotizar el Ministerio Fiscal y no lo vamos a permitir. Actuaremos apoyados en el art. 158 del Código Penal, que indica la prohibición de cerrar las puertas de los servicios públicos”.
A criterio del jurista Marco Albuja, la ley orgánica del Ministerio Público es clara al determinar que la sede de la FiscalÃa General es la capital de la República, aunque permite que ocasionalmente la autoridad de la entidad pueda atender el trámite de los procesos afuera, pero de ninguna manera los temas administrativos.
La noche del jueves en los medios de comunicación Cucalón dijo sentirse perseguido por el Partido Roldosista, por ser quien emitió una excitativa fiscal en el caso Mochila escolar, en el cual está acusado de peculado su principal lÃder, Abdalá Bucaram Ortiz.
Además, Cucalón atribuyó las protestas a un comentario que se hizo en el sentido de que él destituirÃa a algunos funcionarios de la FiscalÃa. “Dios me libre que alguien se quede sin trabajo por mi culpa, Dios me libre de esa barbarie. Yo les garantizo estabilidad”, dijo en Quito y Guayaquil.
La diferencia radica en que solo los funcionarios de Guayas le han mostrado su respaldo. En Quito, hasta el Presidente indicó que cercará con policÃas la FiscalÃa. Ante esto, él irá el lunes a la oficina y si no lo dejan entrar se defenderá “amparado en la justicia”.Â











Add