El controvertido Presidente del TSE lleva una vida intensa desde su niñez, en Ibarra. Fue un niño travieso y joven apasionado. Tres anillos han marcado su destino. (Fuente : Diario El Comercio )
A través de la empolvada ventana de la casa N 8-46 de la calle Salinas, en Ibarra, solo se ven maderas desnudas que denuncian abandono. Asà quedó el hogar donde el otavaleño Jorge Alpino Acosta Cisneros, actual presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), vivió su niñez y parte de su adolescencia. La balanza de la justicia que simboliza a su signo zodiacal-libra- fue premonitoria.
En aquellos años, el olor de las empanadas de morocho, la carne colorada y la fritada atrapaban a los clientes. Todos transitaban por esa vÃa polvorienta, provista de un poste de luz de madera y donde funcionaba la picanterÃa Lupita.
En esos dÃas era mejor conocida como Alpino, el negocio familiar de los Acosta Cisneros.
Alpino, como llamaban a Jorge Acosta todos sus amigos, disfrutaba de los juegos en el rÃo Taguando y de la lectura de cómics. Kalimán y MemÃn eran sus favoritos. También se aprovechaba de su estatura (1,80 metros) para soñar en ser estrella del básquet, según recuerda Mariana Ponce, vecina del lugar que trabajó en la picanterÃa.
Alpino era travieso. ¿Cómo olvidar una diablura suya? Por ejemplo, “en un Carnaval, con un grupo de colegiales, se robó un chancho vivo; pero su madre le obligó a devolverlo de inmediato”, recuerda Ponce, entre risas .
El miércoles 7 de marzo, en medio del bullicio de los niños y de los jóvenes del colegio Teodoro Gómez de la Torre, Rosa Orquera, secretaria del centro, no tardó en recordarlo. Sin preámbulo, desempolvó el grueso y vetusto libro café con sus notas. Bastó dar un vistazo a la libreta para comprobar que las matemáticas nunca fueron el fuerte de Acosta. La algarabÃa no cesaba en los pasillos del establecimiento donde estudió.
Tres de sus profesores y un ex compañero no tienen la misma rapidez para recordar a Acosta. Luis Andrade Galindo, uno de sus maestros, dice que Alpino se distinguÃa por su talla, sus lentes y por su carácter comunicativo. “HabÃa que bajarle las pilas a cada rato”.
Un compañero de aula, Ramiro Bucheli, director del canal imbabureño TV Norte, hace memoria; una sonrisa se dibuja en sus labios y dice: “No era un estudiante brillante, seguramente tuvo problemas con las matemáticas”. Pero no solo tropezó con los números, tampoco le fue bien con el inglés. Según su récord académico, su promedio fue de 15 y 16 sobre 20, en ambas materias, respectivamente. Desde entonces se vislumbró que lo suyo serÃan las leyes.
Tres anillos son el sÃmbolo de sus logros. El primero lo heredó de su padre, un empleado municipal. Ponérselo significó algo especial para Alpino: asumir el cuidado de sus tres hermanos menores, luego de que su progenitor quedó postrado durante un año, vÃctima de un derrame cerebral que después le llevarÃa a la muerte.
Se graduó de Bachiller en Humanidades Modernas. Luego viajó a Quito a estudiar Jurisprudencia. en la Universidad Central. El 6 de octubre de 1986 inscribió su tÃtulo de abogado de los tribunales y juzgados de la República. Se doctoró en Jurisprudencia, mucho después de que contrajo matrimonio (1975) con Pilar Arboleda, “Pilita”, para él. Precisamente, su segundo anillo lo recibió a los 19 años, como signo de amor.
La pasión que determinó este episodio es una muestra del carácter impulsivo de Acosta.
“En una fiesta, en Quito, -recuerda la esposa- yo bailaba con un muchacho, me di la vuelta y él me besó. Le dije: ¡atrevido! Luego de nueve meses nos casamos…”.
Desde hace 10 años, su esposa es también su secretaria. Trabaja en una oficina de la Amazonas y Veintimilla, en el tercer piso de un viejo edificio. Vital y con un buen sentido del humor, ella atesora en el despacho esferas de cristal y fotos de sus hijos y de su marido.
Esta guapa quiteña, de 50 años, de ojos verdes, admite que su esposo le parecÃa feo al inicio. Pero forjaron una vida y procrearon tres hijos: Andrés (28 años), Elizabeth (26), Emilio (17).
Luego se puso el último anillo, y desde entonces, el compás y la escuadra marcan su vida. Son sÃmbolos que no solo sirven para indicar que es masón, en el grado máximo (33). También representan su vinculación con los cÃrculos de poder polÃtico.
Hoy está en el corazón de la tormenta, desde que asumió el cargo de Presidente del TSE, el 12 de enero. Sus anteriores ocupaciones nunca le habÃan ocasionado tantos dolores de cabeza.
Para él no fue difÃcil involucrarse en las diferentes tareas del Periódico del Medio DÃa, a inicios de los ochenta, atendÃa una tienda y pasaba los cafés en el despacho jurÃdico donde empezó su carrera.
Llegó al máximo organismo electoral auspiciado por el Partido Sociedad Patriótica (PSP). Su cercanÃa con el lÃder de esta tienda polÃtica, Lucio Gutiérrez, empezó cuando el coronel enfrentó 12 causas penales, luego de su derrocamiento. Acosta lo defendió por petición expresa de Luis Almeida.
La masonerÃa vinculó a los tres, porque “cuando un hermano cae en desgracia, tenemos que ayudarlo”. Asà lo explica Alfredo Larrea, quien lo conoce por más de 15 años y es integrante de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador. “Él es un hombre ético, con moral y buenas costumbres”.
Los preceptos morales e ideológicos de esta hermandad establecen lazos estrechos entre quienes la conforman. Por esta razón, Almeida justifica el no haber tomado partido en la decisión de sustituirlo del cargo en el TSE.
Esa noticia tomó a todos por sorpresa. Uno de los impactados, precisamente, fue Bucheli, quien anunció al aire la decisión del Congreso. No se percató de que se trataba de su compañero de colegio. Lo descubrió después, en una entrevista con este Diario, al ver una fotografÃa de la época. “¡Pero si es Alpino… cómo ha cambiado!”.
Otro que quedó estupefacto con el cambio inesperado de Acosta fue el propio Lucio Gutiérrez. Su amistad se rompió el pasado 6 de marzo, cuando Acosta dio luz verde para que se convoque a consulta popular. De esta manera se alineó con el Ejecutivo, ignorando la lÃnea del PSP. Esto motivó su sustitución, que contó con los votos de 52 diputados (PSP, Prian, PSC, UDC). Al dÃa siguiente, el TSE destituyó a los 57 legisladores de esas tiendas, amparándose en la inmunidad de la cual gozan los vocales del tribunal en las elecciones.
La cifra subió a 57 porque se incluyó a quienes demandaron la inconstitucionalidad.
“No pensé que iba a equivocarme tanto al escoger un amigo, me siento apenado”, lamenta Acosta.
Para Gutiérrez, no obstante, el hombre que asegura haberlo liberado de prisión “es traidor; es una persona que fue sacada del anonimato sin merecerlo”. Y se arrepiente: “Algunos compañeros se opusieron a su designación. Este señor no nos defendió gratis, cobró. Nunca Ãbamos a salir libres, asà que cambiamos de abogado”.
Sin embargo, su coideario, Almeida, lo desmiente. “Nunca cobró un centavo, los gastos los pagábamos Jorge y yo”. Para ratificarlo, el mismo Acosta asegura que llevó siempre una polÃtica inquebrantable para escoger a sus amistades. Reconoce que sus verdaderos amigos son sus ‘hermanos’ de la masonerÃa.
El fiscal del Guayas, Héctor Vanegas, también miembro de su logia, solo tiene halagos para Acosta. Cree que es honesto y un ejemplo de buen masón. “La decisión que tomó en el Tribunal es correcta, yo hubiese hecho lo mismo”.
En el plano personal, su relación conyugal no ha sido conflictiva. Sin embargo, en el aspecto profesional, entre sus clientes, tiene fama de benefactor, lo cual sà le ha generado roces con su esposa.
Ella cuenta que Emilio, su hijo menor, siempre reclama a su padre: “¿Por qué no te hiciste cura?”.
Acosta no deja su despacho, porque se considera un “hombre bien templado”. Por si acaso, un cuadro de Mariana de Jesús lo vigila. Se levanta imponente al frente de su escritorio, que casi no tiene papeles. Allà todo es silencio y no hay evidencias que revelen su afición por la música rocolera. Las canciones de Alci Acosta y Julio Jaramillo son sus predilectas, según él, para “cortarse las venas con tillos”.
Tampoco hay cuadros de sus actrices favoritas: Liz Taylor y SofÃa Loren. Ni de Eloy Alfaro, uno de los gobernantes que más admira. Tal vez no quiere poner su toque personal en esta oficina porque prefiere la filosofÃa de lo efÃmero.
“Cuando uno está mal hay que acordarse que todo pasa. Sobre todo, cuando uno está arriba. Eso permite no amargarse”.
Redacción: Doris Olmos, Alejandra Monroy, Mónica Orozco, Pablo Tatés y Diego Cazar. Grupo EL COMERCIO
Sus estudios y formación Jorge Alpino Acosta Cisneros
Presidente del TSE. En enero del 2007, fue designado titular del máximo organismo electoral. La realización de la consulta está en sus manos.
Candidato por SP. Acosta participó como segundo candidato de Sociedad Patriótica, después de Ivonne Baki, para el Parlamento Andino.
El defensor de Gutiérrez. De las 12 causas penales en contra del ex mandatario Lucio Gutiérrez, 11 le fueron favorables gracias a la defensa de Acosta.
Su hoja natal. Nació en Otavalo, el 12 de octubre de 1956, pero creció en Ibarra, junto a su familia.
Estudios. Asisitió a la escuela 18 de Septiembre y al colegio Teodoro Gómez de la Torre, en Ibarra. Cursó Leyes en la Universidad Central y se licenció en Ciencias Públicas, es abogado.
Cargos. Fue subdirector general del IESS, miembro de la Cámara Nacional de Microempresas, presidente de la Cámara de Quito, procurador, secretario y director jurÃdico de Finandes. Además, ha sido asesor parlamentario, conjuez de la CSJ, catedrático y abogado litigante.











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