En Venezuela sucedió lo imposible para los simpatizantes de Chávez. Cómo un gobernante, en tan poco tiempo, puede perder el respaldo de su pueblo y recibir un mensaje claro, directo y frontal. NO a la reelección, NO al totalitarismo, NO al abuso del poder estatal, NO al SOCIALISMO DEL SIGLO 21. SI a la democracia y a la alternabilidad de las ideas y de los gobernantes, SI al cambio para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos sin que ello atente contra sus garantÃas constitucionales y sus derechos básicos fundamentales. En este pueblo, la clase polÃtica tradicional no tiene el respaldo popular y la campaña del NO fue dirigida por nuevos actores polÃticos que representan a los jóvenes universitarios y ex aliados de Chávez.
Este ejemplo acontecido no puede dejar de ser observado por los ecuatorianos, ya que, nuestra realidad es similar a la de Venezuela. Una enorme mayorÃa cansada de los partidos polÃticos tradicionales buscó en CORREA el cambio y votó para que se haga la Asamblea Constituyente, con la finalidad de transformar la estructura y el funcionamiento del Estado Ecuatoriano. Pero en este cambio, de ninguna forma podemos aceptar que se vulneren nuestros derechos fundamentales, como son la vida, la libertad en todo aspecto, el trabajo, la familia, la igualdad, la propiedad. Una mayorÃa debe entender que el paÃs también lo integran las minorÃas y que la Constitución PolÃtica de la República del Ecuador no es para una tendencia ideológica sino para la población que no busca Cartas Magnas de izquierda o de derecha, lo que busca es un instrumento que proteja sus derechos y donde el Estado y sus gobernantes no puedan estar sobre la Ley y sobre el Código PolÃtico que rige y sobre el que regirá después de ser aprobado por el pueblo. El Ecuador y el mundo están observando la represión de un pueblo que ha pretendido alzar su voz para exigir atención del Estado. Nosotros no estamos en contra de quien ejerce la función ejecutiva. SI estamos en contra del abuso estatal, de la tiranÃa, de acciones dictatoriales, cuando estas se ejercen para imponer una idea o un pensamiento polÃtico, cuando pretender callar la voz de quienes reclaman lo justo. No podemos aceptar la persecución de ecuatorianos humildes que han cometido el pecado de ejercer con libertad su derecho a reclamar atención para poder vivir con dignidad. Estos no pueden ser considerados terroristas, porque carecen de la preparación paramilitar, de la intención de combatir contra un gobierno constitucional, no pueden ser comparados con los integrantes de la FARC. Dayuma es una población sitiada, donde hay más militares que habitantes, donde reina la zozobra y definitivamente no existe libertad. Si nosotros vivimos en una Democracia tenemos que tener el derecho de opinar sin restricción, de expresar nuestras ideas y de señalarle a nuestros conciudadanos que existen mecanismos en la Ley para defenderse, que es obligación de nuestros gobernantes y de los funcionarios públicos cumplir la Constitución PolÃtica de la República del Ecuador respetando los derechos de los ciudadanos y aunque exista sobre ellos la presunción del cometimiento de un ilÃcito, recordarles que tienen derecho a una defensa técnica y material sin restricciones. La historia reciente nos muestra a un gobernante expresar que el triunfo de la oposición es una victoria de mierda. Es la expresión de una persona prepotente, autoritaria, que busca imponer su voluntad a la fuerza aún cuando no tiene el respaldo de su pueblo. Dayuma es una voz que debe ser escuchada y atendida, Es el ejemplo de lo que no se debe hacer en democracia. Nosotros votamos por el cambio, por la Asamblea, pero no queremos Dictaduras, Autoritarismos , Prepotencias y Totalitarismos. Es peligroso entrar en aguas turbulentas y no comprender que ese mismo pueblo que buscó el cambio no aceptará un Estado abusivo, represivo, intolerante, avasallador. No aceptará que sus gobernantes tengan actuaciones como la de Chávez. Sin ser profetas señalamos que habrá una reacción popular, un rechazo al abuso estatal y a través de las urnas esta MayorÃa gobernante recibirá un mensaje claro, directo y frontal no sólo de DAYUMA sino de los ecuatorianos que aspiramos cambios pero siempre que se respeten nuestras libertades, nuestra vida, nuestra propiedad, nuestro trabajo, nuestra familia. Que no queremos gobernantes que aspiren a reelegirse indefinidamente y busquen en la Fuerza Pública un mecanismo de presión y opresión para callar las voces de quienes no opinan igual que ellos. Es reconfortante observar que ciudadanos humildes nos enseñen que todos nacimos libres y seguiremos libres, que somos iguales ante la Ley y que esto que esta pasando también nos puede ocurrir a cualquiera que tenga el valor de confrontar. A ustedes, que por luchar para tener una vida más digna y ante la desatención del gobierno, hoy están privados de su libertad, les digo este es un mal momento que pronto pasará y si se ha cometido un abuso estatal, con seguridad se deberá demandar al Estado Ecuatoriano ante las Cortes Internacionales.
Dr. Ricardo Vanegas Cortázar.











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