Tras una marcha de miles de taxistas hasta el Palacio de Carondelet y más de una hora de conversación entre la dirigencia y el presidente Rafael Correa, este gremio de transporte descartó una paralización en contra de la nueva Ley de Transporte y Seguridad Vial.
En la mañana, desde el balcón de la Presidencia y entre gritos y silbidos; Correa sostuvo que los taxistas al margen de la Ley (amigos o ejecutivos), no son “piratas”, sino “informales” y que deben ser regularizados en la nueva normativa.
“Con respecto al taxi amigo y los ejecutivos, nadie puede ejercer el transporte público general ni el taxismo en particular, si no tienen la licencia profesional, si los carros no están preparados o no tienen ese color amarillo”, sentenció el Jefe de Estado, quien advirtió a la multitud que si le venían con “amenazas” se equivocaron de Presidente.
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Cupo ilimitado Además, agregó que como la nueva Ley propenderá a la regularización, no deberá existir límite de cupo para el funcionamiento de los taxis o su importación. “Actualmente, hay un cupo de siete mil 500 taxis, pero no hay que poner cupo a eso. No habrá límite de cupos para los taxis o su importación. Hay que buscar la regularización, a nadie se le puede negar el derecho al trabajo”, agregó Correa. Presiones en Guayaquil Cerraron las calles en rechazo a los taxis piratas. En los exteriores de la Unión de Transportistas el dirigente Jorge Gómez indicó que la medida fue tomada para respaldar la paralización que se efectúa en Quito. Solo ‘los amarillos’ “El señor presidente no va a auspiciar el monopolio de los autos amigos, ejecutivos o clandestinos. Hay un solo tipo de servicio que es el amarillo. En la Ley va a ir el “taxi amarillo”, nada más”, aseguró Calderón. El dirigente dijo que están abiertos a la regularización de los informales; siempre y cuando, cumplan con los informes técnicos del Consejo Nacional de Tránsito y, en las ciudades y provincias “donde amerite”. |
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Noticia tomada del Diario La Hora.











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