Tanto el Gobierno como las Fuerzas Armadas coinciden en que no existe una confirmación de que Franklin Aisalla sea miembro activo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En los documentos que el alto mando presentó en la reunión de “emergencia” a la que convocó el presidente, Rafael Correa, si bien se confirmó que los militares ecuatorianos lo rastreaban desde el 2003, se identificaba a Aisalla como un “posible nexo” de los irregulares, por la relación con Nubia Calderón, alias “Esperanza”.
No existen en detalle las fechas de su ingreso al país, pues según uno de los uniformados que participó por varios meses en la indagación, se presentaba hasta con tres nombres.
Un nuevo dato sorpresivo aportaron los militares al jefe de Estado, y es que Aisalla fue detenido el 11 de mayo de 2007, durante una hora, junto con otro ciudadano, cuando ambos repartían panfletos. Pero en el sistema informático de la Policía, el sospechoso no registra antecedentes ni detenciones.
El Gobierno ayer lo confirmó. Se ordenó una investigación tras un llamado de atención a los militares de por qué Aisalla fue puesto en libertad, si de por medio existían presunciones de su vinculación con las FARC.
La canciller, María Isabel Salvador, se reunió ayer con Correa para preparar el viaje a México (en abril). Además, se analizó la visita de la Comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la próxima semana.
La ministra insistió en que las Fuerzas Armadas hicieron el seguimiento como parte del proceso contra el líder guerrillero Simón Trinidad. “De la información que tenemos, no se ha determinado que el señor Aisalla era parte de las FARC”, dijo.
En los dos años que duró la investigación, por Inteligencia Militar pasaron cuatro comandantes y tres grupos de inteligencia del Ejército.
Mientras tanto, la Policía todavía no dispone de informaciones sobre el seguimiento que habrían efectuado los servicios de inteligencia a Aisalla a partir del año 2005.
En ese año, según el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, el proceso de seguimiento, impulsado por las FF.AA. entre 2003 y 2005, pasó a la Policía, “que por ley se hizo cargo de dicha investigación”.
El jefe de Estado Mayor de la Policía, Fabián Machado, dijo que se ha dispuesto que una vez que se tenga la información sobre los seguimientos se haga pública porque “la Policía da la información veraz de todo lo que tengamos”.
“Hemos dispuesto que nos pasen la investigación” sobre los seguimientos policiales que se realizaron dentro del país a Franklin Aisalla, indicó. Él aparece en varias fotografías tomadas a miembros de las FARC. Una de ellas fue producto de las pesquisas para la captura de Trinidad. En este caso aseguró que “lo que tenemos es que efectivamente estaba un ciudadano extranjero y que Migración hizo la identificación, lo puso a órdenes de las autoridades, le hicieron la deportación y le entregaron a las autoridades”. (LCF/MCV)
Canciller cuestiona demora de la información
La canciller María Isabel Salvador aseguró que el Gobierno de Colombia continúa postergando el envío de la información contenida en los supuestos computadores decomisados tras el bombardeo del 1 de marzo.
Ahí se encontraron supuestos documentos que vincularían al Gobierno ecuatoriano con las fuerzas irregulares. Según Salvador, por dos ocasiones, la Embajada de Argentina en Colombia, que representa a Ecuador, ha enviado comunicaciones a ese Gobierno. “Hasta el día de hoy no tenemos un solo documento de los que el presidente Álvaro Uribe se comprometió a enviar durante la Cumbre de Río”, recordó.
Lo más inmediato en la agenda de la diplomacia es la visita de una delegación de la OEA que participará en el restablecimiento de las relaciones entre Ecuador y Colombia.
Salvador considera que la muerte de Aisalla, a manos del Ejército colombiano, no es el factor más importante que ha detenido este proceso. “Es más bien el hecho de que nosotros verificamos cada día una serie de inconsistencias y contradicciones en la posición de Colombia frente al restablecimiento de las relaciones”.
Según la ministra, el régimen espera una señal “constante y consistente del vecino país con el fin de restablecer relaciones”. (LCF)
Noticia tomada del Diario Expreso.











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