El despido de 119 empleados tercerizados de la empresa de confecciones textiles Pinto puso en alerta a las autoridades gubernamentales.
Ayer, el ministro de Trabajo Antonio Gagliardo anunció mayores controles en las empresas nacionales, a fin de evitar despidos de los trabajadores que laboran bajo los sistemas de tercerización, intermediación y por horas. Todo esto antes de que sea aprobado y entre en vigencia el mandato constituyente que elimina estas formas de contratación de personal.
Además, dispuso el inicio de la investigación sobre los recientes despidos en la industria de propiedad del ex presidente de la Cámara de Industriales de Pichincha (CIP), Mauricio Pinto.
Con este objetivo, la mañana de ayer, seis inspectores, encabezados por el director provincial de Trabajo, Marcelo Caviedes, visitaron las instalaciones de la fábrica principal de la empresa en Quito. Allí recabaron documentación del funcionamiento de la compañía y la relación con sus empleados.
Minutos antes de la inspección, Caviedes indicó que se intentará determinar si la empresa está cumpliendo con lo que manda la ley, en el tema de contratación bajo el sistema de tercerización e intermediación.
“Este tipo de controles los estamos realizando desde enero del año anterior y hasta el momento llevamos 2.000 empresas controladas”, manifestó.
Por su parte, el empresario Mauricio Pinto se mostró tranquilo ya que, según dijo, el despido de los 119 trabajadores está bajo la normativa que rige la tercerización e intermediación desde mediados del 2006.
Es decir, se puede prescindir del servicio de las empresas tercerizadoras cuando la compañía usuaria ya no necesite de sus servicios. Esto con la firma de un acta de finiquito entre las partes y guardando la garantía que da la ley en favor de los empleados cesados.
La normativa vigente, según Marcelo Caviedes, establece el pago de tres salarios mínimos como indemnización a cada uno de los trabajadores.
De los primeros seguimientos hechos a las empresas tercerizadoras que daban servicio a la empresa Pinto, advirtieron los inspectores, se determinó que existían casos de rotación de personas. Es decir, que permanecían por seis meses y luego eran colocadas en otra empresa, presumiblemente, del mismo propietario.
Esto lo confirma Lucia Revelo, una de las empleadas perjudicadas. Ella dice que era costumbre que pasen de una empresa a otra.
Por otro lado, en la empresa Pinto se habría presentado un caso de sustitución. Es decir, se contrata como tercerizados y en verdad son intermediados ya que trabajan en la línea de fábrica y no en los servicios tercerizados como seguridad, guardianía limpieza, alimentación, mantenimiento, etc., según Caviedes.
Mauricio Pinto dijo además que trasladará su planta a Perú, donde el clima es más amigable con los empresarios que invierten. (BHS)
Noticia tomada del Diario Expreso.











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