Mar 06
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Larrea fue el contacto con las FARC .

El ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, se encuentra en el ojo de la tormenta una vez que el Gobierno de Colombia lo acusa de una vinculación muy estrecha con la dirigencia de las FARC, a las que, incluso, se habría acercado bajo el seudónimo de “Juan”.

Gustavo Larrea, un dirigente político de izquierda, que en su juventud fue uno de los fundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), dice sentirse orgulloso de ser un defensor de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.

Las acusaciones de Colombia giran alrededor del eje de los contactos que Gustavo Larrea habría tenido con los dirigentes guerrilleros como Raúl Reyes y lo pone en el centro del conflicto, ya que el ministro de Defensa de Colombia, Manuel Santos, reveló el contenido de los computadores que -dijo- fueron encontrados durante el operativo que terminó con la muerte de 25 guerrilleros, entre ellos el propio Raúl Reyes.

Larrea se defiende asegurando que se reunió el año pasado con Raúl Reyes por aproximadamente una hora con veinte minutos “para pedirle la liberación de los secuestrados. Por obvias razones de respeto a la seguridad y a esa operación no voy a revelar donde me reuní. Me reuní fuera de Ecuador y fuera de Colombia”.

“No es un secreto para la comunidad internacional que he participado en varias acciones humanitarias de diferentes países, en cumplimiento de mi vocación de hace muchos años, de defender los derechos humanos en cualquier parte del mundo”, sostiene.

Justamente asegura que, en su calidad de defensor de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, de ser necesario estaría dispuesto a volver a reunirse con algún dirigente de las FARC para insistir en la liberación de los ciudadanos norteamericanos Thomas Howe, Marc Gonsalves y Keith Stanncen; de los miembros del Ejército colombiano tenientes Juan Carlos Bermeo y Raimundo Malagón; de los miembros de tropa Jarvey Delgado y Pablo Moncayo, este último hijo de un profesor de apellido Moncayo y por el cual habría abogado el propio presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Pero Larrea insiste en que la prioridad y el acuerdo que ya estaba avanzado y que pudo haberse concretado el 4 de marzo, de no estar de por medio el operativo militar de Colombia, era la liberación de Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial de Colombia, y del ecuatoriano Marcelino Arreaga.

De estos acercamientos habría conocido el presidente de Colombia, Álvaro Uribe. “El 31 de diciembre de 2007, durante un almuerzo en Villavicencio, le mencioné nuestro deseo de realizar acciones humanitarias con las FARC para la liberación de otros 10 secuestrados, situación que agradeció el presidente colombiano”, afirma Larrea, quien dice tener testigos. (XP)

Noticia tomada del Diario Expreso.


Author: Diseño Web Ecuador