A las 05:00 de ayer, en un operativo coordinado, uniformados de las Fuerzas Armadas militarizaron las dependencias de la Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE) en todo el país. Tres horas después, 337 funcionarios fueron notificados de que estaban despedidos.
Según el gerente general de la CAE, Santiago León Abad, se realizó un estudio técnico y se determinó la supresión de personal que no era necesario para el funcionamiento de la entidad y no será reemplazado.
De acuerdo con el estudio, en la Aduana había cargos repetidos, innecesarios, improductivos o sobrevalorados y en anteriores administraciones se crearon jefaturas innecesarias para hacerles favores a amigos o como salida legal para subirles el sueldo.
Entre los ejemplos del excesivo personal, se citaron departamentos de la CAE que tenían hasta siete jefaturas y que, de acuerdo con el estudio técnico, ninguna era necesaria para su funcionamiento.
León dijo que en el distrito de Huaquillas, que es uno de los pequeños del país, había una subgerencia totalmente innecesaria.
Eliminar las 337 partidas le cuesta a la Aduana 4’600.000 dólares, ya que a cada empleado despedido se le deberá pagar mil dólares por cada año de servicio más la liquidación de sus beneficios proporcionales (décimos, vacaciones y otros).
El departamento financiero de la CAE calcula que en un año habrá recuperado el costo de la indemnización, ya que los 337 empleados despedidos le costaban a la entidad alrededor de 400.000 dólares mensuales.
El gerente de la Aduana reconoció que la medida afecta desde ayer la atención al público, por el malestar entre el personal y mientras se hacen los ajustes en las oficinas, pero aspira a que este viernes se normalice la atención.
El operador aduanero Aparicio Valero dijo que es bueno que la CAE optimice su personal y funcionamiento, pero pidió mejor planificación para afectar lo menos posible a las importaciones y exportaciones, como ocurre desde ayer. (KCA)
Noticia tomada del Diario Expreso.











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