
La prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, recibió un amparo de libertad por parte de una sala de la Corte Superior de Justicia presidida por Alberto Guerra. La disposición de liberarla llegó a la cárcel de mujeres de El Inca a las 14:00 de ayer.
Sin embargo, Llori no pudo abandonar el reclusorio, debido a que su director, Wilson Yaranga, no autorizó la excarcelación. Yaranga salió en un vehículo policial, en medio de la protesta de familiares de la prefecta y de su abogado, Pablo Guerrero, quienes exigían que firmara el documento.
Mientras tanto, el magistrado Alberto Guerra fue suspendido en sus funciones por el Consejo de la Judicatura (CNJ) por “faltas administrativas que podían afectar la imagen de la Función Judicial”, según informó el vocal Ulpiano Salazar.
El abogado defensor dijo que con la disposición judicial no existe razón jurídica para que la prefecta siga detenida “que no sea la tozudez del Gobierno”. Llori fue arrestada el 8 de diciembre de 2007. La orden de prisión provino de la Corte Superior de Sucumbíos.
Se la acusó de ser la presunta instigadora de sabotaje y terrorismo en Dayuma. También fue investigada por presunto peculado.
Fuente Diario Expreso.











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